La imagen del ciberdelincuente como un experto que utiliza sofisticadas técnicas para vulnerar sistemas de seguridad podría estar quedando atrás. Una nueva investigación de Kaspersky revela que, en muchos casos, los atacantes no necesitan herramientas complejas para robar información sensible: basta con que una persona descargue y ejecute un archivo sin pensar dos veces.
El estudio de Kaspersky Digital Footprint Intelligence (DFI) encontró que el 35% de las infecciones provocadas por infostealers, un tipo de malware diseñado para robar credenciales, cookies, datos bancarios y otra información personal, comienza cuando los usuarios ejecutan archivos directamente desde las carpetas temporales de su navegador.
El hallazgo pone sobre la mesa una realidad preocupante: el factor humano sigue siendo uno de los principales puntos débiles en materia de ciberseguridad.

Un archivo descargado puede abrir la puerta al robo de datos
Para llegar a estas conclusiones, los especialistas de Kaspersky analizaron cinco millones de registros de infostealers descubiertos en la dark web durante 2025. Estos archivos contienen información robada de equipos comprometidos, desde contraseñas y sesiones activas hasta datos técnicos sobre los dispositivos afectados.
El análisis permitió rastrear la ubicación original de los archivos maliciosos en las computadoras infectadas. La ruta más frecuente fue la carpeta temporal de Windows, ubicada en C:\Users\AppData\Local\Temp, responsable de aproximadamente el 35% de los casos estudiados.
En términos prácticos, esto significa que una gran cantidad de víctimas descargó un archivo y lo ejecutó de inmediato, sin moverlo a otra ubicación ni verificar su autenticidad.
Muchas veces, los delincuentes digitales recurren a estrategias de ingeniería social para convencer a los usuarios de instalar supuestas aplicaciones legítimas, actualizaciones, activadores de software o modificaciones para videojuegos.
El malware también evoluciona
Aunque el comportamiento del usuario explica una parte importante de las infecciones, el informe también identificó técnicas más avanzadas utilizadas por algunas familias de malware.
La segunda ubicación más común encontrada en los equipos comprometidos fue la carpeta asociada con Microsoft .NET Framework, responsable del 32% de los casos. Esta ruta suele estar relacionada con técnicas conocidas como process injection y living-off-the-land, mediante las cuales el malware aprovecha procesos legítimos del sistema operativo para pasar desapercibido.
Entre las familias de infostealers más activas destaca Lumma, que emplea nombres genéricos de instaladores y mecanismos de inyección de procesos para dificultar su detección.
El estudio también identificó patrones específicos en otros grupos de malware. Vidar suele distribuirse mediante variantes de Bootstrapper.exe, mientras que Stealc combina nombres aparentemente legítimos con archivos generados aleatoriamente. RisePro, por su parte, utiliza convenciones recurrentes como MPGPH.exe y MSIUpdater.exe para engañar a las víctimas.

El software pirata sigue siendo uno de los principales riesgos
Los investigadores observaron que una parte importante de las infecciones comparte un patrón de comportamiento: la descarga de programas desde sitios no oficiales o el intento de activar software de manera ilegal.
En muchos de estos casos, los ciberdelincuentes incluso proporcionan instrucciones detalladas para que las víctimas desactiven su antivirus antes de ejecutar el archivo malicioso, eliminando así una de las principales barreras de protección.
Además de los clásicos cracks y activadores, los atacantes aprovechan el interés por los mods de videojuegos, herramientas de terceros y supuestas utilidades gratuitas para distribuir sus campañas maliciosas.
De acuerdo con Kaspersky, esta estrategia resulta especialmente efectiva porque explota la confianza y la urgencia del usuario más que las vulnerabilidades tecnológicas.
“Los infostealers surgieron con fuerza en 2025, con un aumento de las infecciones del 59% año tras año. Nuestro análisis muestra que el comportamiento del usuario sigue siendo un factor clave detrás de muchos de estos compromisos. El volumen de infostealers ejecutados desde carpetas de descarga temporales sugiere que los usuarios a menudo los inician inmediatamente después de descargarlos. En muchos casos, los atacantes no necesitan técnicas sofisticadas, simplemente necesitan convencer al usuario de que ejecute un archivo”, explicó Joao Brandao, Digital Footprint Analyst en Kaspersky.
Ante el crecimiento de los infostealers, Kaspersky recomienda que las empresas fortalezcan su estrategia de gestión de riesgos digitales mediante herramientas capaces de monitorear amenazas en la web superficial, profunda y oscura, así como brindar inteligencia sobre las tácticas utilizadas por los ciberdelincuentes.
Para los usuarios, las medidas de protección pasan por hábitos relativamente sencillos, pero efectivos. Descargar software únicamente desde fuentes oficiales, evitar programas piratas y activadores ilegales, mantener actualizados los sistemas operativos y utilizar soluciones de seguridad confiables son algunas de las principales recomendaciones.
La compañía también aconseja utilizar administradores de contraseñas en lugar de almacenar información sensible en notas o galerías de imágenes, además de activar la autenticación multifactor siempre que sea posible.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Qué es un infostealer y por qué representa un riesgo para los usuarios?
Un infostealer es un tipo de malware diseñado para robar información confidencial de un dispositivo, como contraseñas, datos bancarios, cookies de navegación y credenciales de redes sociales. Según Kaspersky, estas amenazas han incrementado su actividad y pueden comprometer la identidad digital de las víctimas en cuestión de minutos.
2. ¿Cómo ocurren la mayoría de las infecciones por infostealers?
La investigación de Kaspersky revela que el 35% de las infecciones comienza cuando los usuarios ejecutan archivos descargados directamente desde carpetas temporales del navegador. En muchos casos, estos archivos se hacen pasar por programas legítimos, activadores de software, videojuegos o actualizaciones falsas.
3. ¿Cómo protegerse de un ataque de infostealer?
Los expertos recomiendan descargar software únicamente de fuentes oficiales, evitar el uso de programas piratas o cracks, mantener actualizado el sistema operativo, utilizar un antivirus confiable, habilitar la autenticación multifactor y almacenar las contraseñas en un gestor especializado en lugar de notas o fotografías.
Lee más:
- El Mundial 2026: el mayor laboratorio de transformación digital que ha vivido América Latina
- David Cerón: La crisis energética podría frenar la revolución de la inteligencia artificial en México
- SAP Sports One: la tecnología que acompaña a cuatro selecciones clasificadas al Mundial 2026








