La supercomputadora mexicana Coatlicue promete poner a América Latina en el mapa global de la IA

Con 314 PetaFLOPS, 14.480 GPUs y una inversión pública estimada en 6.000 millones de pesos, Coatlicue busca posicionar a México como referente regional en inteligencia artificial, ciencia de datos y cómputo de alto rendimiento.
Coatlicue aspira a convertirse en una de las supercomputadoras más potentes del mundo.
Coatlicue aspira a convertirse en una de las supercomputadoras más potentes del mundo.
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La supercomputadora mexicana Coatlicue marca uno de los proyectos tecnológicos más ambiciosos anunciados por México en los últimos años. Según la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación de México (Secihti), el sistema tendrá una potencia estimada de 314 PetaFLOPS, integrará 14.480 GPUs y será capaz de realizar 314 mil billones de operaciones por segundo. Esa capacidad, de concretarse y validarse en pruebas internacionales, la ubicaría entre las 20 supercomputadoras más potentes del mundo.

Coatlicue es una infraestructura de cómputo de alto rendimiento. En términos simples, una supercomputadora es un sistema diseñado para procesar enormes volúmenes de datos y ejecutar cálculos complejos a una escala que excede ampliamente a los centros de datos tradicionales.

En este caso, el objetivo no se limita a aumentar capacidad tecnológica: el Gobierno de México plantea a Coatlicue como una plataforma pública para ciencia, inteligencia artificial, modelado climático, salud, energía, movilidad, semiconductores y análisis de grandes bases de datos.

Coatlicue será la primera supercomputadora mexicana de escala global. Según el Gobierno de México, contará con una capacidad estimada de 314 PetaFLOPS y más de 14.000 GPUs dedicadas al procesamiento de datos e inteligencia artificial.
Coatlicue será la primera supercomputadora mexicana de escala global. Según el Gobierno de México, contará con una capacidad estimada de 314 PetaFLOPS y más de 14.000 GPUs dedicadas al procesamiento de datos e inteligencia artificial.

Según Secihti, el proyecto será coordinado junto con la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), formará parte del Plan México y buscará fortalecer la soberanía tecnológica del país.

Rosaura Ruiz Gutiérrez, titular de Secihti, afirmó que Coatlicue “es un paso decisivo para la ciencia en México por la capacidad de procesamiento de información” y sostuvo que la infraestructura será necesaria para que “la ciencia, el gobierno y la industria mexicana tengan las condiciones para lograr los avances que el país necesita”.

Una capacidad que pondría a México en la élite global

El dato de los 314 PetaFLOPS coloca a Coatlicue en una escala inédita para América Latina. De acuerdo con la lista TOP500 de noviembre de 2025, el puesto 20 mundial correspondía a MAXIMUS-384, en Estados Unidos, con 114,50 PetaFLOPS medidos en Rmax, mientras que sistemas ubicados entre los diez primeros superaban los 241 PetaFLOPS. Con 314 PetaFLOPS, Coatlicue superaría ese umbral y entraría en el rango de las principales máquinas globales si su rendimiento final se valida bajo criterios comparables.

La precisión es relevante. TOP500 no ordena supercomputadoras por anuncios de capacidad, sino por resultados medidos en pruebas de rendimiento, principalmente Linpack. Por eso, Coatlicue todavía no puede considerarse oficialmente parte del ranking.

Lo que sí puede afirmarse es que, con la especificación comunicada por Secihti y ATDT, el proyecto tendría capacidad suficiente para disputar un lugar dentro del top 20 global con los parámetros publicados más recientes.

José Antonio Peña Merino, titular de la ATDT, detalló que la arquitectura estará compuesta por cerca de 7.500 chasis, equivalentes a casi 400.000 computadoras trabajando en paralelo, conectados a sistemas de enfriamiento, energía y redes de alta velocidad. También informó que la inversión pública aproximada será de 6.000 millones de pesos y que la operación estará a cargo de talento mexicano especializado.

Las supercomputadoras agrupan miles de procesadores trabajando en paralelo para resolver cálculos científicos y analizar grandes volúmenes de datos en tiempos reducidos.
Las supercomputadoras agrupan miles de procesadores trabajando en paralelo para resolver cálculos científicos y analizar grandes volúmenes de datos en tiempos reducidos.

El vínculo con Barcelona y la formación de talento

El proyecto no se limita a la compra de infraestructura. Secihti informó que México firmó un memorándum de entendimiento con el Centro de Supercomputación de Barcelona (BSC), a través del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica, Infotec y la ATDT. El acuerdo busca acelerar la formación de capacidades nacionales en supercómputo e inteligencia artificial.

Según Secihti, el convenio contempla la creación del Centro Mexicano de Supercómputo dentro del BSC, sede del MareNostrum 5, una de las máquinas científicas más relevantes de Europa. En la práctica, esto permitirá que especialistas mexicanos comiencen a trabajar con infraestructura de clase mundial mientras se consolida Coatlicue en territorio mexicano.

Para qué servirá Coatlicue

Secihti explicó que Coatlicue permitirá resolver problemas complejos mediante modelación, simulación y sistemas avanzados de inteligencia artificial. Entre las áreas mencionadas por la Secretaría aparecen fenómenos meteorológicos, crisis hídricas, salud pública, movilidad, energía, semiconductores, astrofísica, modelos climáticos e IA avanzada.

En un escenario real, esto significa que México podría procesar modelos climáticos más sofisticados para anticipar fenómenos extremos, analizar grandes volúmenes de imágenes para agricultura, entrenar modelos de lenguaje en español con datos locales o ejecutar simulaciones científicas que hoy dependen de infraestructura externa. También abre la puerta a servicios de cálculo avanzado para la iniciativa privada bajo un modelo autosustentable, según la propia ATDT.

Además de investigación científica, Coatlicue estará orientada al desarrollo de modelos de inteligencia artificial aplicados a salud, energía, movilidad, clima y procesamiento avanzado de datos.
Además de investigación científica, Coatlicue estará orientada al desarrollo de modelos de inteligencia artificial aplicados a salud, energía, movilidad, clima y procesamiento avanzado de datos.

El cambio de fondo es estratégico. América Latina suele depender de infraestructura ubicada fuera de la región para cargas intensivas de inteligencia artificial, simulación científica o procesamiento masivo de datos. Coatlicue apunta a reducir esa dependencia y a crear una plataforma pública capaz de atender necesidades del Estado, universidades, centros de investigación, emprendedores y empresas.

Preguntas frecuentes

  1. ¿Qué es Coatlicue? Coatlicue es una supercomputadora mexicana pública de alto rendimiento, anunciada por Secihti y la ATDT, diseñada para procesar grandes volúmenes de datos y ejecutar cálculos complejos en áreas como inteligencia artificial, ciencia, salud, energía, clima y semiconductores.
  2. ¿Por qué Coatlicue podría estar entre las 20 supercomputadoras más potentes del mundo? Porque el proyecto fue anunciado con una capacidad estimada de 314 PetaFLOPS y 14.480 GPUs. Si ese rendimiento se valida en pruebas internacionales comparables, Coatlicue podría ingresar al rango de las 20 supercomputadoras más potentes del mundo.
  3. ¿Para qué servirá la supercomputadora Coatlicue? Coatlicue servirá para desarrollar modelos de inteligencia artificial, realizar simulaciones científicas, procesar datos climáticos, analizar información de salud pública, apoyar proyectos de energía y fortalecer capacidades tecnológicas de universidades, centros de investigación, gobierno e industria en México.

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