En un mercado IT donde la ciberseguridad amplía su alcance más allá de la protección de datos, la disponibilidad de los servicios comienza a ganar protagonismo como una variable crítica para los negocios. En ese escenario, los ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS) representan una oportunidad para fabricantes y canales que buscan desarrollar nuevas propuestas de valor para sus clientes.
Esta fue una de las perspectivas que surgieron durante el segundo día de XChange LATAM México 2026, el encuentro organizado por The Channel Company e ITSitio Group que se desarrolla del 7 al 9 de octubre en Riviera Maya. La nueva edición reúne a fabricantes, distribuidores, integradores, VARs, MSPs y ejecutivos del sector con el objetivo de generar conexiones y oportunidades concretas para el ecosistema tecnológico regional.
En ese marco, Corero, compañía global especializada en protección contra ataques DDoS, busca ampliar su presencia en México y fortalecer sus vínculos con el canal. “México es una gran oportunidad para nosotros, por eso estamos con ustedes en este evento, con muy buena acogida de los partners buscando hacer negocios en este país”, explicó Elvira Cortés, Global Partner Marketing Director de Corero para Latinoamérica.
La ejecutiva destacó que la compañía cuenta con presencia en 50 países y que, durante los últimos años, consolidó una posición relevante en Brasil. Ahora, el desafío pasa por trasladar esa experiencia al mercado mexicano y desarrollar nuevas oportunidades junto a los socios locales.
De la protección de datos a la continuidad del negocio
Para Juan José Navarro, ingeniero preventa de Corero para Latinoamérica, uno de los principales desafíos del mercado es comprender que los ataques DDoS no se limitan a grandes volúmenes de tráfico capaces de interrumpir completamente un servicio. También pueden generar latencias y degradar la experiencia de los usuarios sin provocar una caída evidente.
“Lo que buscamos en Corero es la capacidad de detectar que ocurre algo y tomar acciones para que, al final, el servicio, que es lo que genera el negocio, esté perfectamente disponible”, señaló.

Este cambio de perspectiva también modifica las necesidades de protección de las empresas. Históricamente, muchas organizaciones delegaban la defensa contra estos ataques en proveedores de Internet (ISPs) o servicios en la nube. Sin embargo, según Navarro, los ataques más pequeños y específicos están poniendo en evidencia las limitaciones de ese modelo.
Como consecuencia, las compañías comienzan a evaluar sus propias capacidades de protección, medir riesgos y determinar cómo una interrupción o degradación del servicio puede afectar sus ingresos. Para los partners, esto abre una oportunidad para ampliar sus conversaciones comerciales: además de ofrecer soluciones tecnológicas, pueden ayudar a identificar vulnerabilidades, dimensionar necesidades y vincular la inversión en seguridad con los resultados del negocio.
El impacto económico como argumento comercial
La experiencia de los servicios de streaming durante el campeonato mundial de fútbol en México es un ejemplo de cómo los problemas de red pueden convertirse en un desafío comercial. Navarro describió situaciones en las que se registraron diferencias de entre siete y diez segundos en la visualización de los partidos en geografías pequeñas.
El problema no solo afectaba la experiencia de los usuarios. También exponía dificultades para identificar si las latencias respondían a fallas internas de las redes, problemas en los medios o ataques de menor escala.
“Entonces, básicamente, lo que se ha cambiado mucho es que se entendía el riesgo como un problema sin mucha definición, a que actualmente el problema está en el impacto económico”, sostuvo Navarro. Según explicó, los usuarios comenzaron a cambiar de proveedor cuando encontraban alternativas capaces de ofrecer una experiencia de visualización más cercana al tiempo real.
Para el canal IT, este escenario refuerza la importancia de traducir los riesgos técnicos en consecuencias concretas para el negocio. La continuidad operativa, la experiencia del cliente y la capacidad de conservar ingresos pueden convertirse en argumentos para impulsar proyectos de protección.
Capacitación del canal y nuevos desafíos para 2027
De cara a 2027, Navarro identificó otro cambio relevante: los atacantes ya no deben buscarse exclusivamente fuera de las organizaciones. La presencia de amenazas dentro de las propias redes obliga a los proveedores y clientes a mejorar la visibilidad de sus infraestructuras y revisar qué sucede en los dispositivos conectados.
Este escenario exige nuevas capacidades de detección y abre espacio para que los partners acompañen a sus clientes en la evaluación de sus redes. Sin embargo, para capitalizar esa oportunidad, todavía existe una barrera: el desconocimiento sobre los ataques DDoS, las soluciones disponibles y los perfiles de clientes que necesitan protección.
“Lo que estoy viendo es que el canal tiene desconocimiento y que nosotros podemos ayudarles a detectar la oportunidad en sí misma, porque es un riesgo que tiene un nombre y una forma de protegerlo y que no vale cualquiera, y para eso está Corero”, afirmó.
La capacitación y el acompañamiento de los fabricantes aparecen así como factores centrales para transformar una necesidad poco identificada en proyectos concretos. En XChange LATAM México 2026, la visión de Corero refleja un desafío compartido por el ecosistema: conectar el conocimiento tecnológico con las necesidades reales de las empresas para que la resiliencia digital se convierta en una oportunidad de negocio sostenible para el canal.
Leer más
- Identidad digital: la oportunidad para el canal IT que busca capitalizar GlobalSign en Latinoamérica
- Lenovo: por qué sumar servicios es clave para sostener la rentabilidad del canal IT
- SLM en XChange LATAM México 2026: cómo la IA abre nuevas oportunidades para el canal IT









