El Buen Fin representa una oportunidad para que las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) aumenten sus ventas antes de cerrar el año. Sin embargo, preparar una tienda para esta temporada no consiste únicamente en surtir inventario, ajustar precios o diseñar promociones: también implica revisar cómo cobrarán los clientes y si las herramientas disponibles serán suficientes para atender una mayor demanda.
Los resultados de 2025 muestran la dimensión comercial de este periodo. De acuerdo con la Secretaría de Economía, la décimo quinta edición de El Buen Fin generó ventas por 219,200 millones de pesos, por encima de la meta inicial de 200,000 millones. Además, 77% de las compras se pagaron con tarjeta y 68% se realizaron en establecimientos físicos.
Estos datos reflejan un reto para negocios como tiendas de abarrotes, tlapalerías, ferreterías, restaurantes y comercios especializados: contar con opciones de pago que correspondan con los hábitos de sus compradores puede ser tan importante como disponer de los productos que buscan.
Datos de Banco Santander México y Getnet, la facturación y el ticket promedio de sus clientes PyME aumentaron más de 10% durante noviembre de 2025 frente al promedio mensual del año. El banco también identificó que noviembre y diciembre concentraron los mayores volúmenes de facturación y transacciones.
Por su parte, Inconnect reportó que, entre las empresas con las que trabaja, el volumen de transacciones durante El Buen Fin 2025 creció 21% respecto al promedio mensual del año, mientras que el ticket promedio aumentó 10%. Estas cifras corresponden a su propia base de clientes y no representan necesariamente el comportamiento de todas las PyMEs del país.
Ante este escenario, Emilio López Carvajal, fundador de InCo, señala que los comercios deben evaluar sus opciones de cobro antes de que comience la temporada de descuentos.
“El Buen Fin puede hacer que muchos pequeños negocios se pregunten si están cobrando de la manera en que sus clientes quieren pagar, y si lo están haciendo en las mejores condiciones. La decisión de incorporar nuevos métodos de pago, cambiar o actualizar los que ya se tienen, no debería tomarse tres días antes”, señala el directivo.
1. Preparar los medios de pago con anticipación
La primera recomendación para los negocios que quieren participar en El Buen Fin 2026 es revisar sus opciones de cobro con suficiente tiempo. Aunque la planeación suele concentrarse en el inventario y las promociones, la contratación y activación de una terminal punto de venta (TPV) también requiere anticipación.
De acuerdo con Inconnect, el proceso de contratación y activación de una terminal toma, en promedio, una semana hábil. Sin embargo, durante los días previos al evento, el aumento de solicitudes puede prolongar los tiempos de procesamiento entre dos y tres semanas adicionales.
Esto significa que dejar el trámite para la última semana puede generar complicaciones justo cuando el negocio necesita operar con mayor agilidad. Por ello, conviene verificar los requisitos, probar el equipo, confirmar la conectividad y conocer los tiempos de depósito antes de recibir a los primeros compradores.
“El Buen Fin no empieza para una PyME el día que comienzan los descuentos. Empieza semanas antes, cuando revisa inventario, flujo, promociones y también cómo va a cobrar. La forma de pago tiene que ser parte de esa planeación”, explica López Carvajal.
Inconnect también reporta que los negocios que activaron su terminal con al menos un mes de anticipación registraron un incremento de hasta 14% en ventas frente a aquellos que lo hicieron durante la última semana. Este resultado corresponde a los datos de la compañía y no debe interpretarse como una garantía de crecimiento para cualquier comercio.
2. Calcular cuánto cuesta aceptar pagos con tarjeta
Contar con una terminal no significa que cualquier opción sea conveniente para todos los establecimientos. Antes de contratar un servicio, los comerciantes necesitan conocer el costo total de aceptar pagos electrónicos y evaluar cómo afectará sus márgenes de ganancia.
La comisión por transacción suele ser uno de los primeros aspectos que revisan las PyMEs, pero hay otros factores que pueden modificar el costo real del servicio. Entre ellos están la renta de la terminal, las condiciones asociadas al volumen de facturación, los cargos por determinadas promociones y los plazos para recibir el dinero de las ventas.
También es importante revisar los requisitos de contratación y las condiciones aplicables a cada tipo de tarjeta u operación.
“No existe una solución idéntica para todos los pequeños negocios. Antes de fijarse únicamente en una tasa hay que entender cuánto se cobra, cuántas operaciones se realizan y qué condiciones hacen sentido para ese comercio. Una diferencia aparentemente pequeña puede tener un impacto distinto dependiendo de cómo opera cada PyME”, señala el fundador de InCo.
Por ejemplo, una tienda de abarrotes que procesa numerosas compras de bajo importe tiene necesidades diferentes a las de una ferretería que vende herramientas costosas o un consultorio que recibe pagos de mayor monto. En cada caso, el volumen de operaciones, el valor promedio de las ventas y los márgenes disponibles deben formar parte de la comparación.
El objetivo no es elegir necesariamente la comisión más baja, sino identificar una solución que permita recibir pagos de manera confiable, conocer los costos y mantener un flujo de efectivo adecuado durante la temporada alta.
3. Revisar las promociones y los métodos de cobro
El Buen Fin también puede ser un buen momento para comparar proveedores, actualizar las condiciones de contratación y evaluar si conviene incorporar alternativas de pago que antes no estaban disponibles.
Una opción son los Meses Sin Intereses (MSI), un esquema que permite a los consumidores distribuir el costo de una compra en mensualidades sin pagar intereses adicionales, sujeto a las condiciones de la promoción y del emisor de la tarjeta.
Según información comercial publicada por Getnet, 74% de los compradores considera que la posibilidad de pagar a MSI es un factor decisivo al elegir dónde comprar. La compañía también señala que ofrecer esta modalidad puede incrementar hasta 30% el ticket promedio. Estos porcentajes son datos divulgados por el proveedor y deben entenderse dentro de ese contexto.
Para los negocios, la oportunidad consiste en determinar si esta alternativa encaja con sus productos, el importe de sus ventas y los costos de habilitar la promoción. No todos los establecimientos necesitan ofrecer mensualidades: una compra cotidiana de bajo importe tiene una dinámica diferente a la adquisición de un electrodoméstico, una computadora o herramientas profesionales.
Además de incorporar nuevas opciones, los comerciantes pueden revisar las condiciones que ya tienen contratadas. Según López Carvajal, 85% de los comercios que solicitaron una revisión de sus condiciones durante 2025 logró acceder a una mejor tasa o a beneficios adicionales, de acuerdo con los datos de InCo.
El directivo explica que algunas mejoras fueron posibles al actualizar la información sobre el volumen de operaciones y la facturación, o al acceder a condiciones preferenciales relacionadas con la actividad económica del negocio.
Para las PyMEs, prepararse para El Buen Fin implica considerar tanto la capacidad de atender una mayor demanda como las condiciones en las que procesarán las ventas. Tener suficiente inventario y ofrecer promociones atractivas puede ayudar a captar compradores, pero una terminal que no está lista, costos que no se calcularon o una promoción poco adecuada pueden complicar los resultados.
Por eso, anticipar la contratación de medios de pago, comparar las comisiones y revisar qué alternativas responden a las necesidades de los clientes son tres decisiones que conviene tomar antes de la temporada.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Cómo preparar un negocio para el Buen Fin 2026?
Para preparar un negocio para el Buen Fin 2026, es recomendable revisar el inventario, planear las promociones, anticipar la contratación o actualización de terminales de pago y comparar las comisiones de los proveedores. También conviene probar los equipos y confirmar los tiempos de depósito antes de que aumente el número de operaciones.
2. ¿Cuándo conviene contratar una terminal punto de venta antes del Buen Fin?
Lo recomendable es iniciar el trámite varias semanas antes y, de ser posible, con al menos un mes de anticipación. Según Inconnect, la contratación y activación puede tomar una semana hábil en promedio, pero las solicitudes de última hora pueden enfrentar retrasos adicionales durante la temporada alta.
3. ¿Qué debe revisar una PyME antes de aceptar pagos con tarjeta?
Una PyME debe comparar la comisión por transacción, la renta de la terminal, los plazos de depósito, los requisitos de contratación y los costos de promociones como los Meses Sin Intereses. La mejor alternativa depende del volumen de ventas, el importe promedio de las compras y los márgenes de ganancia de cada negocio.









