La adopción de inteligencia artificial está entrando en una nueva etapa para las empresas. Ya no se trata únicamente de probar asistentes digitales o ejecutar proyectos aislados, sino de integrar esta tecnología en los procesos diarios, en la infraestructura y en la cultura organizacional por tal motivo Ingram está apostando por el canal.
Durante una sesión dirigida a socios de negocio, Juanita Gomez, Sr. Windows Commercial Category Lead Americas explicó que las compañías que están liderando la adopción de inteligencia artificial tienen una visión clara: convertirla en parte de su ADN operativo.
“Las empresas realmente ven a la inteligencia artificial no solamente como algunos pilotos, sino como parte de su ADN”, señaló Gomez al explicar que las organizaciones más avanzadas están construyendo su estrategia sobre tres pilares: visibilidad, infraestructura estratégica y adopción activa.
De acuerdo con la directiva, la IA debe estar presente en los flujos de trabajo cotidianos de los usuarios, pero también en los procesos más importantes del negocio. Esto significa que no basta con que un empleado utilice un asistente para hacer preguntas; la meta es que cada área de la empresa pueda aprovechar modelos, agentes y automatizaciones de forma continua.
La vocera agregó que los canales y partners tienen un papel clave en este proceso, ya que son quienes acompañan a las organizaciones en la transformación tecnológica y ayudan a traducir la innovación en soluciones reales para cada industria.

Rentabilidad, seguridad y costos: los retos de la adopción
Aunque la inteligencia artificial representa una oportunidad de negocio, su adopción también plantea desafíos. Uno de los principales es demostrar el retorno de inversión, especialmente cuando los tomadores de decisión se preguntan cuánto costará implementar estas soluciones, en qué procesos generarán valor y en cuánto tiempo se recuperará la inversión.
Juanita Gomez, explicó de forma indirecta que las áreas de TI también enfrentan presión creciente para incorporar proyectos de IA, automatizar procesos y administrar nuevas herramientas, muchas veces con conocimientos o recursos limitados.
A este escenario se suma la preocupación por la seguridad. La ejecutiva señaló que, hacia 2028, se espera una expansión acelerada en el número de agentes de inteligencia artificial, lo que obligará a las empresas a fortalecer su gobernanza, regulación y protección de datos, especialmente en sectores como banca, gobierno y salud.
Otro factor crítico es el costo de la inferencia, es decir, el uso cotidiano de modelos de IA por parte de empleados, asistentes o agentes. Rones comparó este gasto con la compra de una casa: la inversión inicial puede parecer el mayor desembolso, pero el uso constante de la tecnología genera costos continuos.
“Se ha demostrado que los costos más demandantes para las empresas están en la inferencia, que es el uso de la inteligencia artificial”, comentó. Bajo esta lógica, una empresa con miles de empleados y múltiples interacciones diarias con IA puede llegar a consumir millones de tokens al día, elevando sus costos operativos.

El modelo híbrido gana terreno frente a la nube total
Frente a este panorama, Microsoft e Ingram están impulsando una visión híbrida, donde la nube y los dispositivos trabajen de forma complementaria. La idea no es llevar toda la inteligencia artificial a la nube ni procesarla completamente de manera local, sino definir qué operación debe ejecutarse en cada entorno.
Juanita Gomez, explicó que la nube permite escalabilidad, acceso a grandes modelos y capacidad de cómputo; mientras que los dispositivos con capacidades locales de IA pueden ayudar a reducir latencia, proteger información sensible y optimizar costos.
En este contexto, las Copilot+ PC y los equipos con Windows 11 cobran relevancia como parte de la estrategia empresarial. Estos dispositivos integran unidades de procesamiento neuronal, conocidas como NPU, que permiten ejecutar ciertas tareas de inteligencia artificial de forma local, sin depender siempre de la nube.
La directiva destacó que estas capacidades permiten experiencias como traducción en tiempo real, análisis de documentos, extracción de tablas desde PDF hacia Excel y asistencia inteligente dentro del sistema operativo. Para los usuarios finales, esto se traduce en menos pasos, mayor productividad y una forma más natural de interactuar con la tecnología.
Edge to Cloud: la iniciativa para conectar dispositivos, nube y servicios
Posteriormente, Uriel Rodríguez, arquitecto de soluciones Cloud, explicó que Ingram ha identificado una oportunidad para unir la venta de dispositivos, Microsoft 365, Azure y servicios administrados bajo una misma estrategia llamada Edge to Cloud.
Rodríguez señaló que, tradicionalmente, los clientes adquirían un equipo por un lado y después buscaban apoyo para licencias, migraciones o implementación de nube. Sin embargo, con el avance de la inteligencia artificial, estas necesidades deben entenderse como parte de una misma solución.
“Hoy en día no solamente buscamos ser transaccionales con ustedes y preguntarles qué quieren, sino acompañarlos con sus clientes a ver la necesidad que realmente tienen”, afirmó.
El especialista explicó que muchas organizaciones están tratando de integrar sus sistemas, datos, aplicaciones y nuevos dispositivos inteligentes. En ese proceso, la nube permite centralizar soluciones, eliminar obstáculos operativos y acelerar proyectos de análisis de datos, automatización e inteligencia artificial.
Rodríguez también subrayó que la adopción de nube crecerá impulsada por la necesidad de analizar información, escalar capacidades y cumplir con requerimientos de seguridad. Para muchas empresas, implementar infraestructura propia puede ser costoso y tardado; en cambio, la nube ofrece un modelo más flexible basado en consumo.

El dispositivo vuelve a ser protagonista en la era de la IA
Uno de los mensajes centrales de la sesión fue que el dispositivo está recuperando relevancia dentro de la estrategia tecnológica de las empresas. Durante años, la conversación se concentró en la nube; ahora, con la llegada de equipos preparados para inteligencia artificial y seguridad avanzada, las computadoras vuelven a convertirse en una pieza clave.
Rodríguez explicó que los nuevos dispositivos no solo deben evaluarse por características físicas como pantalla, diseño o velocidad, sino por su capacidad de ejecutar procesos de IA, proteger información y conectarse con soluciones como Microsoft 365, Azure y Copilot.
También destacó que la seguridad es un punto determinante. Los equipos modernos integran componentes como chips TPM y capacidades diseñadas para reducir vulnerabilidades, aunque aclaró que ningún dispositivo puede considerarse 100% seguro.
La propuesta de Edge to Cloud busca que los partners puedan ofrecer soluciones más completas a sus clientes, incluyendo dispositivos, servicios profesionales, nube, seguridad, automatización y productividad. En lugar de vender tecnología de forma aislada, la iniciativa busca construir una oferta basada en las necesidades reales de cada organización.
Para Microsoft e Ingram, la inteligencia artificial representa una oportunidad para que los canales evolucionen de una venta transaccional hacia una venta consultiva. Esto implica entender los retos del cliente, identificar procesos donde la IA puede ahorrar tiempo y diseñar soluciones que combinen nube, dispositivos y servicios.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Cómo ayudan Microsoft e Ingram Micro a las empresas a adoptar inteligencia artificial?
Microsoft e Ingram Micro impulsan la adopción de inteligencia artificial mediante una estrategia que combina dispositivos con capacidades de IA, servicios en la nube, productividad y ciberseguridad. A través de soluciones como Microsoft 365, Azure, Copilot y equipos con Windows 11, ambas compañías buscan acompañar a las organizaciones en una transformación gradual, priorizando casos de uso que generen valor para el negocio y un retorno de inversión medible.
2. ¿Qué es la estrategia Edge to Cloud de Ingram Micro y Microsoft?
Edge to Cloud es una iniciativa de Ingram Micro, desarrollada junto con Microsoft, que integra dispositivos inteligentes, servicios administrados, Microsoft 365 y Azure en una sola propuesta de valor. El objetivo es que los partners puedan ofrecer soluciones completas a sus clientes, conectando el procesamiento local con la nube para mejorar productividad, seguridad, escalabilidad y adopción de inteligencia artificial.
3. ¿Por qué Microsoft e Ingram Micro recomiendan una estrategia híbrida de inteligencia artificial?
Microsoft e Ingram Micro consideran que un modelo híbrido permite aprovechar lo mejor de ambos entornos: el procesamiento local en dispositivos con capacidades de inteligencia artificial y la potencia de la nube para ejecutar cargas de trabajo más complejas. Este enfoque ayuda a optimizar costos, fortalecer la seguridad de la información, reducir la latencia y facilitar el cumplimiento regulatorio, al tiempo que ofrece mayor flexibilidad para responder a las necesidades de cada organización.
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