La inteligencia artificial ya no es únicamente una herramienta experimental para automatizar tareas sencillas o generar respuestas conversacionales. Ahora, los gobiernos comienzan a mirar hacia un nuevo nivel de evolución tecnológica: la IA agéntica, una variante capaz de ejecutar procesos complejos de manera autónoma, tomar decisiones basadas en datos y operar con menor intervención humana. Y todo apunta a que será uno de los pilares de la transformación digital gubernamental en los próximos años.
De acuerdo con un nuevo estudio global realizado por International Data Corporation (IDC) por encargo de Dell Technologies, el 71% de los líderes gubernamentales a nivel mundial considera que la IA agéntica será clave para acelerar la adopción de inteligencia artificial dentro del sector público. Más aún: más de la mitad de las organizaciones planea invertir en este tipo de tecnologías durante los próximos 12 a 18 meses.
La cifra revela un cambio profundo en la manera en que las instituciones públicas entienden la digitalización. Ya no se trata únicamente de migrar procesos al entorno digital, sino de construir ecosistemas tecnológicos capaces de operar, analizar y responder de forma autónoma ante escenarios complejos.
La presión sobre los gobiernos acelera la adopción de IA
Gobiernos de todo el mundo enfrentan una combinación de presión presupuestaria, déficit de talento especializado y una creciente demanda ciudadana por servicios más rápidos y eficientes. Bajo ese escenario, la IA agéntica comienza a verse menos como una promesa futurista y más como una necesidad operativa.
El reporte señala que el 66% de las organizaciones gubernamentales reconoce que la tecnología evoluciona más rápido de lo que su fuerza laboral puede adaptarse. Esto ha provocado una brecha de habilidades que amenaza con frenar los procesos de modernización digital.
Ante ello, los sistemas agénticos aparecen como una alternativa para aliviar cargas administrativas y operativas. Desde automatizar análisis de datos hasta gestionar procesos internos complejos, la promesa es liberar a los servidores públicos de tareas repetitivas para enfocarlos en actividades estratégicas.
Luis Gonçalves, Vicepresidente Senior para Latinoamérica de Dell Technologies, aseguró que la región se encuentra en un momento decisivo frente a esta tecnología. “Este estudio confirma que América Latina se encuentra en un momento crítico: mientras el mundo ya está implementando IA agéntica, más de la mitad de las organizaciones públicas de la región todavía carece de un plan claro. Esta brecha no es solo tecnológica, también tiene que ver con confianza, gobernanza e infraestructura”, afirmó el directivo.
La tendencia coincide con el crecimiento global del mercado de inteligencia artificial. Datos de IDC estiman que el gasto mundial en soluciones de IA superará los 630 mil millones de dólares hacia 2028, impulsado principalmente por automatización, análisis predictivo y modelos autónomos.
América Latina: interés creciente, pero con obstáculos estructurales
Aunque América Latina muestra interés creciente en el desarrollo de IA soberana y sistemas autónomos, la región enfrenta barreras particularmente complejas.
Uno de los principales problemas identificados por el estudio es el intercambio de datos. El 75% de las organizaciones latinoamericanas consultadas considera que las restricciones de privacidad, la incompatibilidad de estándares y las limitaciones regulatorias dificultan la construcción de alianzas público-privadas en inteligencia artificial. Se trata de la cifra más alta entre todas las regiones analizadas.
El desafío es especialmente delicado porque la IA depende directamente de grandes volúmenes de datos interoperables. Sin acceso fluido a información entre instituciones, la capacidad de entrenar y desplegar modelos eficientes se reduce considerablemente.
Además, el 66.7% de los encuestados en la región reporta ausencia de marcos legales claros para implementar colaboración en proyectos de IA. Esto ocurre mientras varios países avanzan a ritmos distintos en regulación tecnológica.
México, por ejemplo, todavía carece de una legislación integral enfocada en inteligencia artificial, aunque existen iniciativas legislativas y discusiones impulsadas desde organismos como el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) y la Agencia Digital de Innovación Pública de la Ciudad de México.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) advierte previamente que América Latina necesita fortalecer sus políticas de gobernanza digital para evitar rezagos frente a economías más avanzadas.
El problema no es solo tecnológico: también es de talento
Otro de los grandes desafíos para la región es la falta de especialistas. El estudio de IDC revela que América Latina lidera globalmente en dificultades para contratar expertos en ciberseguridad: el 75% de las organizaciones señala problemas para encontrar talento capacitado. Además, el 44% identifica carencias en habilidades relacionadas con IA soberana y gestión de entornos avanzados.
Esto ocurre mientras la demanda de perfiles tecnológicos continúa creciendo aceleradamente. Datos del Banco Interamericano de Desarrollo indican que América Latina podría enfrentar un déficit de más de 2.5 millones de profesionales tecnológicos hacia finales de la década si no acelera la capacitación digital.
La falta de talento especializado también impacta directamente en la capacidad de implementar sistemas seguros y escalables. Y es ahí donde aparece otra de las grandes preocupaciones: la soberanía digital.
Aunque el interés por la IA agéntica es elevado, los gobiernos mantienen cautela. El 44% de los líderes encuestados aseguró que solo acelerará la adopción de IA si existen salvaguardas sólidas desde el inicio, particularmente en protección de datos, privacidad y soberanía tecnológica.
Alan Webber, Vicepresidente de Programa para Seguridad Nacional, Defensa e Inteligencia en IDC, explicó que el entusiasmo por estas tecnologías depende directamente de la confianza institucional.
“El estudio muestra un fuerte impulso, con líderes del sector público que buscan sistemas autónomos para ayudar a atender brechas de habilidades y aliviar la presión sobre la fuerza laboral. Sin embargo, ese impulso es condicional. Los gobiernos solo avanzarán a escala si tienen confianza en las bases de seguridad, privacidad, soberanía e infraestructura”, señaló.
La conversación sobre soberanía digital se ha vuelto central en la agenda tecnológica global. Gobiernos buscan reducir dependencia de proveedores extranjeros, especialmente en áreas críticas como infraestructura de nube, almacenamiento y procesamiento de datos sensibles.
En América Latina, el 44.4% de las organizaciones considera precisamente que reducir dependencia tecnológica externa es uno de los principales beneficios de implementar IA soberana.
Preguntas frecuentes:
¿Qué es la IA agéntica?
La IA agéntica es un tipo de inteligencia artificial capaz de actuar de manera autónoma para completar tareas complejas, tomar decisiones y ejecutar procesos con menor intervención humana. A diferencia de otras IA tradicionales, puede gestionar flujos de trabajo completos y adaptarse a distintos escenarios.
¿Por qué la IA agéntica es importante para el sector público?
Porque ayuda a automatizar procesos administrativos, mejorar la eficiencia operativa y reducir la carga de trabajo de los servidores públicos. Además, puede acelerar la transformación digital de gobiernos y organismos públicos.
¿Qué porcentaje de líderes gubernamentales considera clave la IA agéntica?
Según un estudio de Dell Technologies e IDC, el 71% de los líderes gubernamentales a nivel global considera que la IA agéntica será clave para acelerar la adopción de inteligencia artificial en el sector público.
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