Pomelo anunció una nueva ronda de inversión Serie C por 55 millones de dólares un movimiento que refuerza su posición como uno de los jugadores clave en la modernización de la infraestructura financiera en América Latina. La ronda fue co-liderada por Kaszek e Insight Partners, con la participación de Index Ventures, Adams Street Partners, S32, Endeavor Catalyst, monashees y TQ Ventures. Con esta operación, Pomelo eleva a US$ 160 millones el capital total recaudado desde su fundación en 2021, una cifra que refleja la creciente confianza de inversores globales en su modelo de infraestructura de pagos y en su capacidad para escalar en mercados complejos como los de América Latina.
Si bien Pomelo se posicionó inicialmente como un proveedor de infraestructura para emisión y procesamiento de tarjetas, la Serie C permitirá ampliar su alcance hacia productos de infraestructura financiera escalables a nivel global y nuevos rieles de pago.
El capital se destinará a robustecer sus soluciones de emisión y tarjetas de crédito, así como a acelerar el desarrollo de productos de alcance global, entre ellos una tarjeta global nativa en stablecoins, soluciones de tokenización de pagos y gestión de contracargos impulsada por inteligencia artificial. A esto se suma la creación de nuevas unidades de negocio vinculadas a medios de pago modernos, alineadas con la evolución del ecosistema financiero internacional.
Gastón Irigoyen, CEO y cofundador de Pomelo, explicó que esta ronda consolida el rol estratégico de la compañía en la región. “Haber levantado más de US$ 160 millones en unos pocos años refleja la fuerte convicción de inversores globales de primer nivel en un stack tecnológico de pagos moderno, diseñado para servir a bancos, grandes empresas y fintechs de alto crecimiento a escala regional”, señaló, destacando que el volumen de pagos procesado, junto con los niveles de retención y satisfacción de clientes, confirman que Pomelo se ha convertido en un componente crítico frente a la infraestructura tradicional.

Una plataforma pensada para la complejidad de América Latina
Uno de los principales diferenciales de Pomelo es la capacidad para adaptarse a las particularidades regulatorias y operativas de cada país de América Latina. En pocos años, la empresa logró expandirse a toda la región y construir una plataforma que responde tanto a las exigencias locales como a las necesidades de escalabilidad de sus clientes.
Actualmente, Pomelo trabaja con más de 150 clientes corporativos, entre los que se encuentran bancos, grandes corporaciones y compañías tecnológicas de alto crecimiento como Santander, BBVA, Bancolombia, Western Union, Rappi, Astropay, Lulo, Stori, DolarApp, Nomad, Cocos Capital y MACHBANK. Esta diversidad de clientes evidencia la versatilidad de su propuesta y su capacidad para operar tanto con actores tradicionales como con fintechs emergentes.
En términos de desempeño, la compañía registró en los últimos dos años un crecimiento de facturación superior al 250%, impulsado por la creciente demanda de infraestructura financiera moderna, regional y escalable. Este crecimiento, de acuerdo con la empresa, está acompañado por una fuerte inversión en inteligencia artificial aplicada a pagos y prevención de fraudes.

El respaldo de inversores globales
Para los inversores, Pomelo representa una apuesta estratégica en un mercado con alto potencial de transformación. Nicolás Szekasy, cofundador y managing partner de Kaszek, afirmó que la compañía está redefiniendo la infraestructura de pagos en América Latina. Según explicó, la visión del equipo fundador, la solidez tecnológica y la calidad de la ejecución fueron factores determinantes para co-liderar la ronda y redoblar la apuesta por su crecimiento.
Desde Insight Partners, Deven Parekh, managing director de la firma, sostuvo que Pomelo ha construido una infraestructura de pagos real a escala regional. En sus palabras, el equipo está ejecutando con velocidad y disciplina, y la compañía se consolida como una plataforma core en un momento en el que América Latina avanza hacia la modernización de pagos y la adopción de nuevos rieles financieros.
En la misma línea, Robin Murray, partner de Adams Street Partners, destacó que esta inversión marca la primera apuesta de growth equity del fondo en la región. De manera indirecta, subrayó que la ejecución consistente y el crecimiento sostenido de Pomelo la diferencian claramente, y que su visión de largo plazo va más allá de las tarjetas, hacia nuevos métodos de pago y productos globales.
Tecnología API-first y visión de largo plazo
Fundada por Gastón Irigoyen, Hernán Corral y Juan Fantoni, emprendedores Endeavor reconocidos por el Foro Económico Mundial, Pomelo desarrolló una plataforma API-first, cloud-native y potenciada por inteligencia artificial, que procesa pagos directamente con socios estratégicos como Mastercard y Visa. Esta arquitectura le permite integrarse con rapidez a los sistemas de sus clientes y escalar operaciones en múltiples países.
De cara a 2026, la compañía mantendrá su foco en fortalecer la emisión y el procesamiento de tarjetas, al tiempo que avanzará en el lanzamiento de nuevos rieles de pago y un portafolio de productos globales. El objetivo, según la empresa, es seguir construyendo un negocio sostenible y de largo plazo que acompañe la evolución del ecosistema financiero regional.
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