México volvió a romper un récord en su comercio exterior. Durante julio de 2026, el valor de las exportaciones de mercancías alcanzó los 81,420 millones de dólares, la cifra mensual más alta registrada hasta ahora. Pero detrás del dato macroeconómico hay una historia que interesa especialmente a la industria tecnológica: el crecimiento estuvo impulsado por las manufacturas no automotrices y, dentro de ellas, los equipos eléctricos y electrónicos tuvieron un desempeño sobresaliente.
Las exportaciones totales crecieron 43.7% frente a julio de 2025, mientras que las manufacturas avanzaron 45.7%. El mayor dinamismo se concentró en la manufactura no automotriz, que registró un crecimiento anual de 64.9%. Uno de los datos más relevantes fue el incremento de 134% en las exportaciones de equipos y aparatos eléctricos y electrónicos.

El récord de exportaciones tiene un componente cada vez más tecnológico
México ha sido durante décadas una potencia manufacturera vinculada a Estados Unidos. Sin embargo, la composición de esa manufactura está cambiando.
El sector automotriz continúa siendo fundamental para las exportaciones mexicanas, pero las manufacturas relacionadas con computación, comunicaciones, componentes electrónicos y otros equipos tecnológicos están ganando protagonismo.
En julio, los productos manufacturados generaron exportaciones por 76,306 millones de dólares. El comportamiento de los equipos eléctricos y electrónicos destacó especialmente, en un contexto en el que la demanda de infraestructura tecnológica, capacidad de cómputo y componentes especializados está reconfigurando las cadenas de suministro de Norteamérica.
La tendencia ya era visible antes del nuevo récord. Datos de la Secretaría de Economía muestran que, en 2024, México exportó equipos eléctricos y electrónicos por 107,033 millones de dólares. En el segundo trimestre de 2026, este sector acumuló exportaciones por 31,399 millones de dólares, con Chihuahua, Baja California y Jalisco entre las principales entidades exportadoras.
Es decir, la electrónica no es una industria emergente dentro de México. Ya es una de las grandes plataformas manufactureras del país. Lo que está cambiando es la velocidad de su crecimiento y la importancia estratégica que adquiere dentro de la nueva reorganización industrial de América del Norte.
Nearshoring, inteligencia artificial y manufactura: la nueva ecuación
El fenómeno del nearshoring ha puesto a México en el radar de las empresas que buscan acercar sus operaciones al mercado estadounidense. Pero el nuevo ciclo industrial no depende únicamente de trasladar fábricas desde Asia.
La expansión de la inteligencia artificial, los centros de datos, servidores, las redes de comunicaciones y la infraestructura digital está aumentando la demanda de componentes electrónicos y equipos de cómputo.
De acuerdo con BBVA Research, México podría beneficiarse de este ciclo tecnológico gracias a su papel como nodo relevante de manufactura electrónica y socio estratégico de Estados Unidos. Sin embargo, aprovechar esta oportunidad dependerá de factores como el talento especializado, la infraestructura energética y digital, así como la capacidad del país para participar en segmentos de mayor valor agregado.
El crecimiento de las exportaciones no automotrices puede ser una señal de que México está capturando una mayor parte de la demanda tecnológica generada en Norteamérica. No significa necesariamente que todo el crecimiento sea resultado directo del nearshoring, pero sí confirma que el país se encuentra en una posición privilegiada dentro de las cadenas de producción regionales.

De las fábricas a la infraestructura: la oportunidad tecnológica detrás del crecimiento
Cada nueva planta de manufactura avanzada requiere mucho más que líneas de producción.
La expansión de la industria electrónica genera demanda de automatización industrial, software para gestionar operaciones, infraestructura de redes, centros de procesamiento de datos y soluciones de ciberseguridad.
También abre oportunidades para integradores tecnológicos, proveedores de sistemas de manufactura inteligente y empresas especializadas en tecnología operacional, conocida como OT.
Una fábrica moderna no funciona como una instalación aislada. Está conectada a proveedores, sistemas de logística, plataformas empresariales, maquinaria automatizada y redes industriales.
Por eso, el crecimiento de las exportaciones tecnológicas puede tener un efecto multiplicador sobre todo el ecosistema tecnológico mexicano.
Las compañías dedicadas a automatización pueden encontrar nuevos proyectos de digitalización industrial. Los integradores pueden participar en la modernización de redes y centros de datos. Las empresas de software industrial pueden ofrecer herramientas para monitorear producción y cadenas de suministro.
Chihuahua, Baja California y Jalisco muestran dónde se concentra la industria
Los datos de comercio muestran una fuerte concentración de las exportaciones electrónicas en estados como Chihuahua, Baja California y Jalisco. Durante el segundo trimestre de 2026, estas tres entidades encabezaron las exportaciones nacionales de equipos eléctricos y electrónicos.
La concentración tiene ventajas y desafíos, por un lado, permite la formación de clústeres industriales con proveedores especializados, universidades, talento técnico y empresas de manufactura. Por otro, aumenta la presión sobre infraestructura, energía, agua, logística y disponibilidad de trabajadores especializados.
El crecimiento de la electrónica también plantea una pregunta sobre la siguiente etapa de la industria mexicana, por otro lado, el comercio de circuitos integrados muestra precisamente la complejidad de ese desafío. México tiene una participación creciente en la manufactura tecnológica, pero continúa dependiendo de importaciones de componentes y semiconductores provenientes de distintos mercados asiáticos y de Estados Unidos.
El reto ya no es solo atraer fábricas
El récord de 81,420 millones de dólares es una señal positiva para la economía mexicana, pero el desafío ahora es transformar el crecimiento exportador en desarrollo tecnológico de largo plazo.
La siguiente etapa implica fortalecer la red de proveedores locales, desarrollar talento especializado y aumentar la capacidad de México para participar en actividades como diseño, ingeniería, automatización, software industrial y manufactura avanzada.
La Secretaría de Economía ha destacado precisamente la necesidad de fortalecer encadenamientos productivos, transferencia tecnológica y desarrollo de proveedores para aprovechar las oportunidades de relocalización y manufactura de alto valor.
El récord de julio confirma que México está vendiendo más al mundo. Pero, para el sector tecnológico, el dato más relevante podría estar en otra parte: las cadenas globales están demandando cada vez más manufactura electrónica y México ya ocupa un lugar central dentro de esa red.
México exporta más, pero ahora necesita escalar en la cadena tecnológica
El crecimiento de las exportaciones electrónicas representa una oportunidad para fabricantes, distribuidores, integradores y proveedores de tecnología.
La demanda no termina cuando un producto sale de una fábrica. Detrás de cada operación existen sistemas de automatización, redes industriales, plataformas de software, soluciones de almacenamiento, infraestructura de cómputo y herramientas de ciberseguridad.
En ese sentido, el récord exportador de julio puede ser visto como un indicador adelantado de nuevas oportunidades para el canal tecnológico.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto exportó México en julio de 2026?
México registró exportaciones de mercancías por 81,420 millones de dólares durante julio de 2026, un incremento de 43.7% frente al mismo mes del año anterior y un nuevo récord mensual.
¿Qué papel tuvieron los productos electrónicos en el récord de exportaciones?
Los equipos y aparatos eléctricos y electrónicos estuvieron entre los principales impulsores del crecimiento manufacturero. En julio de 2026, sus exportaciones registraron un aumento anual de 134%, mientras las manufacturas no automotrices crecieron 64.9%.
¿Cómo beneficia el nearshoring tecnológico a México?
El nearshoring puede impulsar inversiones y nuevas cadenas de suministro en sectores como electrónica, automatización, semiconductores e infraestructura digital. La oportunidad para México está en atraer manufactura y, al mismo tiempo, aumentar su participación en actividades de mayor valor agregado como ingeniería, software, diseño y tecnología industrial.









