La inteligencia artificial suele asociarse con modelos, chips y grandes plataformas de software, pero detrás de cada servicio de IA existe una infraestructura física que necesita miles de componentes para funcionar. En México específicamente en Ciudad Juárez quiere aprovechar precisamente esa parte menos visible del boom tecnológico convertirse en proveedor de componentes para los data centers de nueva generación.
El punto de partida está en las tarjetas de circuito impreso, conocidas como PCB, por sus siglas en inglés. Estas placas son la base física sobre la que se montan y conectan los componentes electrónicos. En un servidor, permiten interconectar procesadores, memoria, aceleradores y otros elementos necesarios para procesar grandes cantidades de información. IPC, uno de los principales organismos de estandarización de la industria electrónica, considera a las PCB y PCBA elementos fundamentales para la fabricación de equipos electrónicos.

Ciudad Juárez detecta un hueco en la cadena de suministro
El Desarrollo Económico de Ciudad Juárez identificó esta semana una oportunidad para impulsar en la frontera la fabricación de PCB destinadas a aplicaciones de alta tecnología. El diagnóstico apunta a un problema concreto: México cuenta con una fuerte capacidad para ensamblar productos electrónicos, pero todavía depende de proveedores asiáticos para buena parte de los componentes de mayor especialización.
De acuerdo con el organismo, más de 95% de las tarjetas de circuito utilizadas por compañías de manufactura electrónica instaladas en Chihuahua son importadas de China, Taiwán y Corea del Sur. Además, actualmente México no cuenta con plantas con capacidad industrial para fabricar PCB multicapa o de alta densidad en los volúmenes que requiere la infraestructura de inteligencia artificial.
La diferencia puede parecer técnica, pero tiene una lectura empresarial muy clara. Si México ensambla servidores y equipos electrónicos, pero importa algunos de los componentes críticos que utiliza para fabricarlos, una parte importante del valor de esa cadena de suministro sigue fuera del país.
Ciudad Juárez ya cuenta con una amplia infraestructura de manufactura electrónica y con empresas que participan en el ensamblaje de equipos para mercados globales.
Datos de la Secretaría de Economía muestran que Juárez tuvo en 2025 importaciones de circuitos electrónicos integrados por alrededor de 304.6 millones de dólares, mientras que entre sus principales productos importados también aparecen partes y accesorios de máquinas y equipos de procesamiento de datos. En el lado de las exportaciones, las máquinas y unidades de procesamiento de datos representaron el principal producto exportado por el municipio durante ese año.
Es decir, el ecosistema industrial ya mueve tecnología relacionada con cómputo y electrónica. El desafío ahora es subir un escalón en la cadena de valor.
El propio INEGI clasifica dentro de la industria electrónica actividades que van desde la fabricación de computadoras y equipos periféricos hasta componentes electrónicos y equipos de comunicación. Chihuahua aparece además entre las entidades con mayor peso exportador en esta actividad. En el primer trimestre de 2024 concentró 36.2% de las exportaciones mexicanas de equipo de computación, comunicación, medición y otros equipos y componentes electrónicos, según el instituto.
La oportunidad, por tanto, no consiste únicamente en atraer una nueva fábrica. Consiste en desarrollar proveedores alrededor de una industria que ya tiene presencia en la región.
La Agencia Internacional de Energía estima que el consumo eléctrico de los centros de datos pasó de 415 TWh en 2024 y proyecta que podría superar los 945 TWh en 2030. El crecimiento está impulsado especialmente por los servidores acelerados utilizados para inteligencia artificial.
El crecimiento no se limita a los chips. Cada nuevo centro de datos requiere servidores, almacenamiento, redes, racks, fuentes de poder, sistemas de enfriamiento, cableado y múltiples componentes electrónicos.
Para México, eso abre una posibilidad industrial mucho más amplia que simplemente construir edificios para alojar servidores.
Flex ya puso a México en el mapa de la infraestructura de IA
En abril de 2026, el Gobierno de México anunció una inversión de 1,000 millones de dólares de Flex entre 2026 y 2028 para el desarrollo de centros de datos de inteligencia artificial.
El proyecto contempla más de 5,000 empleos directos, principalmente en Guadalajara, Aguascalientes y Ciudad Juárez, y el Gobierno Federal señaló que la inversión busca fortalecer la posición de México como un lugar estratégico para el desarrollo de tecnología y centros de datos.
A esto se suma la expansión de Pegatron en Ciudad Juárez. El Gobierno de Chihuahua informó el 20 de agosto que la compañía taiwanesa invertirá 330 millones de dólares en una nueva planta que se desarrollará entre 2026 y 2029 y que estará enfocada en componentes electrónicos para electromovilidad y tecnologías para centros de datos. El proyecto contempla alrededor de 1,000 empleos de alto valor.

De las PCB a una cadena de suministro tecnológica más completa
Una fábrica de PCB podría convertirse en el primer eslabón de una cadena mucho más amplia que incluya ensamblaje de PCBA, servidores, networking, fuentes de poder, sistemas de enfriamiento, almacenamiento, racks, cableado y servicios de mantenimiento.
Para fabricantes, mayoristas, distribuidores e integradores de infraestructura tecnológica, esto abre una conversación diferente. El crecimiento de los data centers no necesariamente significa solamente vender servidores o instalar infraestructura. También significa desarrollar una red de proveedores capaz de atender proyectos cada vez más complejos y especializados.
La manufactura local también podría reducir tiempos logísticos y exposición a interrupciones en las cadenas globales de suministro, aunque alcanzar ese nivel requerirá inversión, certificaciones, tecnología y talento especializado.
Desarrollo Económico de Ciudad Juárez señala precisamente esos obstáculos: las empresas locales tienen experiencia en automatización, moldeo y pruebas, pero enfrentan barreras relacionadas con certificaciones, financiamiento para tecnología avanzada y disponibilidad de técnicos especializados.
México ya tiene una ventaja importante en experiencia manufacturera, cercanía con Estados Unidos y una industria electrónica consolidada. El reto es convertir esas capacidades en una cadena de suministro más profunda.
Preguntas frecuentes
¿Por qué las PCB son importantes para los data centers de inteligencia artificial?
Las tarjetas de circuito impreso permiten conectar y organizar eléctricamente los componentes de los equipos electrónicos. En servidores de alto rendimiento son fundamentales para interconectar procesadores, memoria, aceleradores y otros componentes. Por eso, una mayor capacidad local para fabricar PCB especializadas podría fortalecer la cadena de suministro de infraestructura para IA.
¿México ya fabrica componentes para centros de datos?
Sí. México cuenta con una industria electrónica y de manufactura avanzada que fabrica y ensambla computadoras, equipos de comunicación, componentes electrónicos y equipos utilizados en distintas industrias. En Ciudad Juárez, las máquinas de procesamiento de datos estuvieron entre los principales productos exportados en 2025, mientras que los circuitos electrónicos integrados fueron el principal producto importado.
¿Qué oportunidad representa esto para los integradores y distribuidores de tecnología?
El crecimiento de los centros de datos puede ampliar la demanda de servidores, networking, almacenamiento, energía, enfriamiento, racks, cableado y servicios especializados. Para distribuidores e integradores, esto significa que la expansión de la IA puede generar oportunidades más allá de la venta tradicional de hardware, especialmente conforme México desarrolle una cadena de suministro tecnológica más integrada.









