Durante años, iniciar sesión en una aplicación, abrir una cuenta bancaria o confirmar una operación ha seguido casi siempre el mismo ritual: introducir un número de teléfono, esperar un SMS y escribir un código de seis dígitos.
El problema es que ese método, conocido como OTP o contraseña de un solo uso, depende de que el mensaje llegue correctamente y de que el usuario pueda copiar el código. Además, el número telefónico por sí solo no demuestra necesariamente que la persona que intenta acceder tenga en sus manos el dispositivo asociado.
En 2026, la industria de telecomunicaciones está buscando otra forma de resolverlo: utilizar la propia red móvil y la SIM como una señal de confianza para comprobar que el número telefónico corresponde al dispositivo que está intentando acceder a un servicio.
Ese es el principio detrás de SIM-based Number Verification, la nueva solución presentada por Infobip para que empresas y operadores puedan ofrecer una verificación prácticamente invisible para el usuario. A diferencia del OTP tradicional, no es necesario recibir un código por SMS y escribirlo manualmente.
Con un OTP tradicional, una aplicación solicita un código, el operador envía un SMS y el usuario debe introducirlo. Con la verificación basada en SIM, la red móvil participa directamente en el proceso y puede comprobar que el número que se intenta verificar está asociado con la SIM instalada en el dispositivo.
GSMA Open Gateway describe esta tecnología como un mecanismo de autenticación basado en la identificación de la SIM que está instalada en el teléfono. El estándar utiliza mecanismos definidos por GSMA TS.43 y puede verificar el número telefónico asociado con el dispositivo que está accediendo al servicio.


¿Significa que los códigos SMS van a desaparecer?
Lo que está cambiando es que el SMS deja de ser la única opción para comprobar que un usuario controla un número telefónico.
Esto resulta especialmente relevante porque los códigos SMS tienen varios puntos débiles desde el punto de vista de la experiencia: pueden tardar en llegar, perderse entre otros mensajes, generar costos para las empresas y obligar al usuario a abandonar temporalmente una aplicación para buscar un código.
La verificación basada en SIM busca eliminar ese paso adicional. Además, el enfoque puede utilizarse incluso cuando el teléfono está conectado mediante Wi-Fi. GSMA Open Gateway contempla un flujo en el que el dispositivo obtiene un token temporal basado en TS.43 y posteriormente el servicio puede utilizarlo para realizar la verificación.
Una de las claves de esta propuesta es que no se está creando desde cero una nueva forma de identificar teléfonos.
Las redes móviles ya necesitan autenticar a sus abonados para prestar servicios. Lo que está ocurriendo ahora es que algunas de esas capacidades comienzan a exponerse mediante APIs para que puedan ser utilizadas por empresas y desarrolladores.
Aquí entra en escena TS.43, una especificación de GSMA relacionada con la configuración de derechos de servicio de los dispositivos.
La versión 13.0 de TS.43, publicada por GSMA en febrero de 2026, contempla procesos de verificación de derechos para servicios como llamadas mediante Wi-Fi, VoLTE, VoNR, SMS sobre IP y activación de dispositivos complementarios.
La importancia de este estándar está en que permite establecer una forma común para que dispositivos y operadores intercambien información relacionada con los servicios a los que tiene derecho un usuario.
La eSIM acelera el cambio
A diferencia de una SIM física, la eSIM está integrada en el dispositivo y permite activar un plan móvil de manera digital. GSMA considera que 2026 marca un punto de inflexión para su despliegue masivo: según datos de GSMA Intelligence citados por la organización, la penetración mundial de eSIM en smartphones llegó a 5% al cierre de 2025.
Por ejemplo, el iPhone Air utiliza exclusivamente eSIM y no cuenta con una ranura para una tarjeta SIM física. Apple explica que el dispositivo puede trabajar con dos eSIM activas y almacenar ocho o más perfiles.
Esto importa para la autenticación porque, conforme más dispositivos abandonan la SIM física, los operadores necesitan mecanismos digitales y estandarizados para comprobar que un dispositivo y un número tienen los permisos correspondientes.
Apple señala que la eSIM puede activarse digitalmente y que permite transferir un número a otro dispositivo mediante los mecanismos compatibles del operador.
¿Es más seguro que un código SMS?
Un SMS OTP entrega un secreto temporal al usuario y espera que este lo introduzca. La verificación basada en SIM busca aprovechar la autenticación que ya existe entre la SIM, el dispositivo y la red móvil.
GSMA establece además medidas específicas para proteger los tokens utilizados en Number Verification. Entre ellas se encuentran que sean de un solo uso y que tengan una vigencia máxima de cinco minutos.
Esto no significa que la SIM se convierta en una identidad absoluta de una persona. La tecnología verifica principalmente la relación entre número, SIM, dispositivo y red, por lo que las empresas todavía pueden necesitar otros factores de autenticación dependiendo del riesgo de la operación.
Preguntas frecuentes:
¿Qué es SIM-based Number Verification?
Es un mecanismo que permite comprobar que un número telefónico corresponde a la SIM instalada en el dispositivo que intenta acceder a un servicio. A diferencia del SMS OTP, está diseñado para realizar la verificación sin que el usuario tenga que introducir un código.
¿La verificación basada en SIM funciona con Wi-Fi?
Sí. GSMA Open Gateway contempla mecanismos en los que un token temporal obtenido mediante la autenticación basada en SIM permite realizar la verificación incluso cuando el dispositivo está conectado mediante Wi-Fi.
¿La SIM-based Number Verification reemplazará los códigos SMS?
No necesariamente. Puede convertirse en una alternativa al OTP para determinados casos de uso, pero la disponibilidad dependerá de los operadores, dispositivos, servicios y flujos de autenticación. Las empresas también pueden mantener otros métodos para operaciones que requieran factores adicionales de seguridad.









