A nivel global, más del 70% de los comercios online pierden ventas por fallos en sus procesos de pago, de acuerdo con datos de Statista y la Asociación de Internet MX. En México, tres de cada diez transacciones digitales se rechazan por errores ajenos al usuario, ya sea fallas técnicas, integraciones incompletas o limitaciones en los métodos de pago. En medio de este escenario, la infraestructura tecnológica detrás de los pagos se ha convertido en un factor estratégico para los e-commerce de todos los tamaños. Y es justo en ese punto donde compañías como Yuno juegan un papel importante.
Durante una entrevista con ITSitio México, Walter Campos, director general de Yuno para Latinoamérica, comentó cómo la empresa está impulsando un cambio estructural en el ecosistema y por qué México se convirtió en un mercado clave para su expansión.
Yuno es una empresa joven pero su crecimiento es acelerado. “Yuno nace en Colombia en 2021. Nuestros cofundadores trabajaban en Rappi y detectaron que el mercado necesitaba una integración de pagos más eficiente”, explica Walter Campos. Hoy, esa idea se convirtió en una infraestructura global con operaciones que procesan pagos en más de 200 países.
La compañía cuenta con oficinas en Bogotá, São Paulo, Estados Unidos y Singapur, además, entre sus clientes se encuentran gigantes como McDonald’s (Arcos Dorados), Rappi, Intravel y VivaAerobus.
Orquestación de pagos: la tecnología que está reconfigurando el e-commerce
El concepto central detrás de Yuno es la orquestación de pagos, una tecnología relativamente nueva en América Latina que permite a los comercios conectarse a múltiples proveedores, métodos de pago y pasarelas a través de una sola integración.
“En el pasado, un sitio online tenía que integrar cada método de pago uno por uno. Eso podía llevar meses o años”, explica Campos. “Con una sola conexión a Juno, el merchant abre automáticamente decenas de opciones: billeteras, tarjetas, cash, prevención de fraude y proveedores locales e internacionales”.
La innovación no solo tiene que ver con velocidad, sino con eficiencia. Campos detalla que uno de los beneficios centrales es la capacidad de hacer reintentos automáticos de transacciones rechazadas. “Si una compra falla por algún motivo, el sistema la reenvía automáticamente a un segundo o tercer proveedor. Eso aumenta la tasa de aprobación entre 2% y 15%”, afirma.
México: el segundo mercado más grande de la región
Para la compañía, México es una prioridad estratégica. De acuerdo con la Asociación de Internet MX, el país alcanzó en 2024 más de 33 millones de compradores digitales, con un crecimiento anual de dos dígitos. Sin embargo, también es uno de los ecosistemas más fragmentados.
“México es el segundo mayor mercado de América Latina, pero también uno de los más complejos. Existe una enorme fragmentación: billeteras, bancos, pasarelas, cash como Oxxo, fintechs y herramientas de fraude. Integrar todo eso es un reto para las empresas”, comenta Campos.
Esa complejidad es justamente la razón por la que la recepción de Yuno es tan fuerte en el país. “Cuando un comercio invierte tiempo en integrar pagos, está dejando de enfocarse en su negocio. Ahí es donde Juno libera recursos y acelera resultados”, señala.
Actualmente ya procesan pagos en México para marcas locales y globales, muchas de ellas con presencia multinacional que requiere una infraestructura homogénea y escalable.
Uno de los anuncios recientes de Juno fue el fortalecimiento de su plataforma como infraestructura global de pagos, un concepto que va más allá de la orquestación.
“La orquestación es una de nuestras funciones principales, pero no es todo. Hoy Juno también sirve como infraestructura para fintechs, bancos, PSPs y adquirentes que necesitan procesar o completar métodos de pago en otros países”, explica Campos.
Se trata de una arquitectura que combina conectividad, inteligencia transaccional, automatización y análisis en tiempo real. Esto permite que empresas que antes tardaban años en integrar pagos en múltiples regiones puedan hacerlo ahora en semanas.
El futuro de los pagos: biometría, tokenización y wallets
Cuando se habla del futuro de los pagos digitales, Campos es claro: la evolución nunca se detiene.
“Pagos siempre va a cambiar. Pasamos de maquinitas analógicas a biometría facial. Hoy ya existen pagos con la mano, y eso solo es el inicio”, asegura.
Entre las tendencias que identifica para México y la región destacan:
- Tokenización avanzada: Visa y Mastercard impulsan tokens más seguros que sustituyen los números tradicionales de tarjeta.
- Biometría: Autenticación facial o dactilar integrada en procesos de pago sin fricción.
- Pagos instantáneos: Modelos como Pix en Brasil están marcando el estándar.
- Crecimiento de wallets: Tanto globales (Apple Pay, Google Pay, PayPal) como locales y fintechs.
- IA compradora: “La inteligencia artificial será capaz de realizar compras por nosotros, con tarjetas tokenizadas y decisiones automáticas”, explica.
- Cripto y stablecoins: Con avances, pero dependientes de regulación.
“México está listo, pero requiere infraestructura. Aunque el uso de QR todavía es bajo, el mercado tiene un potencial enorme. La adopción no depende del usuario, sino de que las empresas integren tecnologías que lo hagan fácil y seguro”, asegura.
Para él, la clave está en que los comercios adopten plataformas modernas que les permitan actualizarse tan rápido como evoluciona la industria.
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