El secreto de EU que el retail en México puede aprender para dominar el comercio digital

Andrés Fontao, CEO de Finnosummit
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Por: Andrés Fontao, CEO de Finnosummit

Convertir el tráfico en ventas sostenibles es uno de los mayores retos del comercio digital en México, el cual representa el 17.7% de las ventas minoristas. A pesar de su crecimiento, muchas empresas aún enfrentan dificultades para transformar visitas en compras recurrentes y relaciones de confianza con un consumidor que evolucionó rápidamente: hoy compara precios en línea, consulta redes sociales, compra desde el celular y recoge en tienda física como parte de una experiencia completamente integrada.

Hace unas semanas leí un análisis de PYMNTS sobre el comportamiento de las pequeñas y medianas empresas en Estados Unidos que deja una lección interesante para cualquier retailer en América Latina. El crecimiento no se está distribuyendo de forma pareja, es decir, las empresas con ingresos superiores al millón de dólares crecen a doble dígito, mientras miles de negocios pequeños permanecen prácticamente estancados.

La diferencia podría centrarse en el tamaño, sin embargo, el gran diferenciador está en la manera en que integraron la tecnología financiera a su operación cotidiana. Las empresas que hoy están creciendo más rápido, convirtieron los pagos en parte de la experiencia del cliente y, sobre todo, en una herramienta estratégica de crecimiento. Se trata de un cambio de perspectiva que empieza a marcar el futuro del comercio en México.

El digital commerce vive uno de sus momentos más importantes, siendo México el octavo lugar mundial por crecimiento en comercio electrónico, superando un valor de 940,000 millones de pesos. El comercio electrónico en el país, registró un incremento de 19.2% en 2025, en comparación con 2024, impulsado por más de 77 millones de compradores en línea.

La paradoja del tráfico vs. la conversión

Detrás del panorama positivo para el digital commerce, existe una contradicción que demuestra que las empresas logran atraer consumidores, pero muchas siguen perdiendo ventas en el momento más crítico.

La fricción persiste como uno de los mayores enemigos del digital commerce. Distintos estudios internacionales estiman que más del 70% de los carritos son abandonados antes de finalizar la compra. En América Latina, buena parte de esa pérdida ocurre por procesos de pago poco flexibles, rechazos innecesarios o métodos que no responden a la elección real de pago de los usuarios.

Ahí es donde empieza a aparecer una diferencia cada vez más visible entre las empresas que simplemente venden en línea y aquellas que construyen ecosistemas digitales. En otras palabras, entienden algo fundamental: la experiencia financiera ya forma parte de la experiencia de marca.

Las compañías que están liderando el crecimiento no solo aceptan pagos, es decir, integran soluciones financieras dentro de toda la experiencia, ofrecen opciones de financiamiento inmediato, billeteras digitales, validación inteligente de transacciones y modelos que reducen fricción sin comprometer seguridad.

El financiamiento como estrategia, no como salvavidas

En Estados Unidos, muchas empresas (37%) utilizan el financiamiento externo como una herramienta ofensiva para expandirse, invertir en tecnología o abrir nuevos mercados. En América Latina todavía prevalece una lógica contraria: buscar capital únicamente cuando hay presión operativa o problemas de liquidez. Cambiar esa mentalidad puede marcar una diferencia enorme para el retail regional.

Hoy existen herramientas que permiten a las empresas mexicanas operar de manera mucho más eficiente a nivel internacional sin necesidad de estructuras gigantescas. Modelos como Merchant of Record facilitan la expansión hacia mercados complejos como Brasil o Colombia sin absorber toda la carga legal y fiscal local. Al mismo tiempo, nuevos rieles financieros basados en tecnología blockchain y stablecoins empiezan a reducir costos y tiempos en pagos transfronterizos B2B, algo especialmente relevante en una región donde la volatilidad cambiaria sigue siendo un desafío operativo constante.

Pero quizás el cambio más importante no es tecnológico, sino cultural. Durante años, muchas empresas vieron las finanzas digitales como un complemento; hoy, empiezan a convertirse en infraestructura básica para competir.

La próxima década del comercio electrónico en América Latina probablemente no estará definida únicamente por quién vende más productos, sino por quién logra construir experiencias más fluidas, inteligentes y conectadas alrededor del consumidor. Si tu negocio no ofrece servicios financieros, te comparto esta Guía estratégica para Retailers y Fintechs sobre la nueva era del comercio digital en Latam.

La convergencia industrial

Esa transformación está cambiando la manera en que distintas industrias se relacionan con la tecnología financiera. La práctica nos confirma que Innovar en servicios financieros no es una conversación exclusiva de bancos, Fintechs o entidades reguladas. El retail, la logística, la salud y otras industrias están buscando infraestructura financiera para resolver problemas reales de operación, crecimiento y experiencia de cliente.

La convergencia industrial es uno de los cambios más relevantes del ecosistema en América Latina. Bajo esta mirada, se asoma la décima edición de FINNOSUMMIT 2026, que busca evolucionar de ser el evento Fintech pionero de la región a convertirse en un punto de encuentro, donde convergen industrias que antes no conversaban entre sí, para transformar la economía a través de la tecnología financiera. 

Confiamos en que esas próximas grandes innovaciones financieras surgirán en colaboración. Pasaremos del Networking al Netgrowing, donde cultivar una red para generar crecimiento orgánico y transaccional inmediato será la prioridad

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