Durante los últimos años, herramientas como ChatGPT, Gemini o Claude se posicionaron como asistentes capaces de responder preguntas, escribir textos o generar código. Sin embargo, el siguiente salto tecnológico ocurrió con la IA agéntica, sistemas capaces de ejecutar tareas complejas de forma autónoma en computadoras, aplicaciones y servicios digitales.
En esta carrera emergen tres proyectos que están marcando tendencia y marcarán a 2026, estamos hablando de OpenClaw, Claude Cowork y Perplexity Computer. Cada uno representa una visión distinta de cómo la IA pasará de ser un chatbot a convertirse en un agente digital capaz de planificar, decidir y ejecutar trabajo real.
La industria tecnológica ya lo ve como el siguiente gran cambio, de hecho mpresas como OpenAI, Anthropic, Google y startups emergentes están invirtiendo miles de millones en desarrollar estos sistemas, convencidas de que la próxima generación de software no será una aplicación, sino un agente que trabaja por el usuario.

La era de la IA agéntica: cuando el software empieza a actuar
El concepto de agentic AI describe sistemas que no solo generan respuestas, sino que planifican acciones y ejecutan tareas en múltiples pasos, interactuando con software, archivos o internet. En lugar de responder “cómo hacer algo”, la IA lo hace directamente.
Investigaciones recientes sobre agentes de IA muestran que su uso se concentra en tareas de productividad, aprendizaje e investigación, que representan 57% de las consultas realizadas a este tipo de sistemas, mientras que el uso personal representa más de la mitad de las interacciones totales.
Esto explica por qué las grandes empresas tecnológicas están apostando por este modelo. Según expertos estamos pasando de asistentes que hablan sobre el trabajo a agentes que hacen el trabajo.
Y en ese contexto aparecen tres proyectos que representan el nuevo paradigma.
1. OpenClaw: la apuesta open source por un asistente que lo automatiza todo
Uno de los proyectos que más atención generó en la comunidad tecnológica es OpenClaw, una plataforma abierta que permite crear agentes de IA capaces de ejecutar tareas digitales de forma autónoma.
OpenClaw funciona como un orquestador de servicios y herramientas, capaz de conectarse con múltiples aplicaciones y canales de comunicación como Telegram, Discord o WhatsApp. Desde ahí puede automatizar tareas como gestionar correos, organizar calendarios, buscar vuelos o incluso depurar código.
La arquitectura del sistema se basa en una capa de control que coordina diferentes servicios y “skills” desarrolladas por la comunidad, lo que permite extender sus capacidades a miles de flujos de trabajo.
El enfoque open source es parte clave de su crecimiento al permitir que desarrolladores creen extensiones y automatizaciones propias, OpenClaw busca convertirse en una especie de “sistema operativo de agentes” donde múltiples modelos de IA colaboren en tareas complejas.
Este modelo recuerda a cómo Linux se convirtió en la base de gran parte de la infraestructura digital pero en el caso de la IA, OpenClaw busca hacer lo mismo con los agentes autónomos.

2. Claude Cowork: Anthropic quiere convertir su IA en un compañero de trabajo
Mientras OpenClaw apuesta por el ecosistema abierto, Anthropic está desarrollando su propia visión de agentes inteligentes con Claude Cowork, una función dentro de su asistente Claude diseñada para actuar como colaborador digital.
La diferencia clave frente a un chatbot tradicional es que Cowork puede leer archivos, organizar carpetas, crear documentos y ejecutar tareas complejas dentro de una computadora, siempre con permiso del usuario.
Por ejemplo, una instrucción como “organiza mis recibos y crea un resumen en Excel” puede desencadenar un flujo completo donde la IA accede a archivos, extrae datos y genera reportes automáticamente.
Este sistema está basado en el Agent SDK de Anthropic, que permite dividir tareas en subtareas y coordinarlas mediante múltiples agentes especializados.
La apuesta de Anthropic se alinea con su estrategia de llevar la IA al entorno laboral además durante 2025, la empresa también mejoró las capacidades de Claude para crear agentes autónomos capaces de manejar flujos de trabajo empresariales, desde análisis financiero hasta programación.
Con Cowork, Anthropic quiere posicionar a Claude no solo como un chatbot, sino como un colaborador digital integrado en el día a día del trabajo de oficina.
3. Perplexity Computer: una IA que coordina hasta 19 modelos distintos
La tercera propuesta que está generando atención en la industria es Perplexity Computer, el nuevo agente general de la startup Perplexity.
Este sistema va más allá del modelo tradicional de IA. En lugar de depender de un solo modelo, coordina hasta 19 modelos distintos para resolver diferentes partes de una tarea, asignando cada paso al sistema más adecuado.
Por ejemplo:
- Claude puede encargarse del razonamiento y la coordinación
- Gemini de la investigación profunda
- otros modelos del análisis rápido o tareas específicas
El agente divide un objetivo complejo en múltiples subtareas paralelas, lo que permite completar trabajos largos —como investigación, desarrollo de software o creación de dashboards en cuestión de horas.
Inicialmente, el sistema está disponible para usuarios de la suscripción Perplexity Max, con un costo aproximado de 200 dólares al mes.
Sin embargo, esta evolución también trae nuevos desafíos investigaciones recientes muestran que los agentes de IA introducen nuevos riesgos de seguridad, desde ataques de inyección de prompts hasta manipulación de herramientas externas.
Además, existe un debate creciente sobre regulación, privacidad y control de estos sistemas. Algunos expertos advierten que, al tener acceso a aplicaciones, archivos y servicios online, los agentes necesitarán nuevos mecanismos de seguridad y supervisión.
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