En América Latina, los CEOs anticipan que esta transformación modificará la manera en que se toman decisiones, se organizan los equipos y se ejerce el liderazgo rumbo a 2030.
Los datos forman parte del 2026 CEO Study: Rewiring the C-suite, The fast track to 2030, elaborado por el IBM Institute for Business Value en colaboración con Oxford Economics. La investigación global consultó a 2,000 CEOs y líderes equivalentes de 33 geografías y 21 industrias, mientras que los resultados regionales incluidos en el factsheet corresponden a una muestra de 180 CEOs de América Latina.
El estudio plantea que las compañías no podrán limitarse a incorporar herramientas de IA a sus procesos actuales. El verdadero cambio estará en rediseñar cómo funcionan las organizaciones para tomar decisiones con mayor velocidad, combinar capacidades humanas y digitales y aprovechar los datos propios como una fuente de diferenciación.
Los CEOs esperan que la IA tome más decisiones operativas
Uno de los cambios más relevantes estará en la toma de decisiones. Actualmente, los CEOs latinoamericanos estiman que alrededor del 25% de las decisiones operativas pueden ser tomadas por IA. Para 2030, esperan que esa proporción aumente hasta 48%, prácticamente el doble.
Esto no significa que las empresas estén pensando en eliminar la participación humana. El modelo que plantea IBM apunta hacia una redistribución de responsabilidades: la inteligencia artificial puede encargarse cada vez más de decisiones operativas que requieren velocidad, consistencia y optimización continua, mientras las personas establecen reglas, límites y supervisan las excepciones.
A nivel global, IBM también identifica esta tendencia: los CEOs encuestados esperan que para 2030 el 48% de las decisiones operativas que pueden codificarse mediante reglas y controles sean realizadas por IA sin intervención humana, frente al 25% actual.
La velocidad será, por tanto, una ventaja competitiva. En América Latina, el 61% de los CEOs considera que muchas decisiones tácticas y operativas podrían tomarse de manera más rápida y efectiva mediante IA que por personas.
El cambio empieza en el C-suite
El 75% de los CEOs latinoamericanos espera que los roles del C-suite cambien significativamente para aprovechar mejor las capacidades de la IA hacia 2030. Además, el 84% considera que los líderes funcionales deberán convertirse en expertos en tecnología dentro de sus respectivas áreas.
Esto implica que un director de marketing, finanzas, recursos humanos u operaciones no necesariamente tendrá que convertirse en especialista técnico, pero sí deberá entender cómo la tecnología puede modificar su área y cómo utilizarla para generar resultados.
La velocidad también está modificando la estructura empresarial. El 81% de los CEOs de América Latina afirma que está descentralizando activamente decisiones estratégicas para acelerar la ejecución, mientras que 88% considera necesario replantear la colaboración entre distintas funciones para aumentar el ritmo del negocio.
La IA también está cambiando la conversación sobre productividad. Durante los primeros años de adopción empresarial, una parte importante de las expectativas estuvo relacionada con automatizar tareas, reducir costos y hacer más eficientes los procesos.
Sin embargo, la visión hacia 2030 apunta cada vez más hacia el crecimiento y la innovación. El estudio global de IBM señala que, aunque actualmente 47% del gasto en IA está dirigido a eficiencia, los ejecutivos esperan que 62% del gasto se concentre en innovación hacia 2030.
En la presentación para América Latina, Luis Fernando Padilla, gerente general de IBM Consulting para Latinoamérica, explicó esta dinámica como un círculo virtuoso: las empresas capturan productividad mediante IA, utilizan esos beneficios para financiar nuevas inversiones y posteriormente reinvierten los resultados en innovación.
De acuerdo con los datos regionales compartidos durante la sesión, 73% de los líderes latinoamericanos espera que las ganancias de productividad de los próximos años funcionen como habilitador para financiar inversiones futuras de diferenciación.
La mejor IA será diferente para cada empresa
Otro de los cambios que plantea el estudio es que las compañías no necesariamente tendrán que apostar por un único modelo de inteligencia artificial.
En América Latina, la estrategia híbrida —que combina diferentes tipos de modelos según las necesidades del negocio— pasaría de 12% en 2026 a 43% en 2030. Al mismo tiempo, el uso de modelos fundacionales preentrenados como estrategia principal disminuiría de 46% a 18%.
La razón es sencilla: el modelo más grande no siempre será el más conveniente.
Las empresas podrán combinar modelos fundacionales, modelos pequeños y modelos especializados, además de agentes de IA y datos propios. De acuerdo con el estudio, 59% de los CEOs latinoamericanos ya incorpora de manera sistemática datos propios y propiedad intelectual en modelos y agentes personalizados.
Esto puede convertirse en una de las principales fuentes de diferenciación. Si distintas empresas tienen acceso a tecnologías similares, la ventaja puede estar en cómo utilizan su información, procesos y conocimiento propio para construir sistemas adaptados a sus necesidades.
El gran reto no es solamente la tecnología: es la adopción
Aunque la IA avanza rápidamente, todavía existe una brecha entre las capacidades disponibles y su utilización cotidiana.
El 87% de los CEOs de América Latina afirma que el éxito de la IA depende más de la adopción por parte de las personas que de la tecnología. Al mismo tiempo, 84% considera que sus empleados ya cuentan con las habilidades necesarias para colaborar con tecnologías autónomas impulsadas por IA.
Pero existe una diferencia importante entre estar preparado y utilizar la tecnología. Solo 24% de la fuerza laboral utiliza IA regularmente como parte de su trabajo. Además, 28% de los empleados necesitará capacitación para desempeñar un rol diferente entre 2026 y 2028, mientras que 55% requerirá capacitación para realizar su función actual de manera más efectiva durante ese periodo.
Esto coloca al reskilling y al upskilling en el centro de la estrategia empresarial. Las compañías tendrán que replantear primero los flujos de trabajo y después los puestos, definiendo qué actividades realiza la IA, cuáles requieren criterio humano y cuándo una decisión debe escalarse a una persona.
En este escenario, los equipos podrán integrar personas y agentes digitales dependiendo de la actividad. Algunas tareas serán realizadas principalmente por sistemas de IA bajo supervisión humana, mientras que otras utilizarán la tecnología como una herramienta para aumentar la capacidad de las personas.
La principal conclusión para las compañías latinoamericanas es que la adopción de IA ya no puede entenderse como un proyecto aislado del área de tecnología.
Preguntas frecuentes:
¿Cómo cambiará la IA a las empresas en América Latina hacia 2030?
La IA modificará la toma de decisiones, el liderazgo y la organización del trabajo. Los CEOs latinoamericanos esperan que 48% de las decisiones operativas sean tomadas por IA sin intervención humana para 2030, frente a 25% en 2026.
¿Qué porcentaje de empleados utiliza IA actualmente en América Latina?
Según el IBM 2026 CEO Study, solo 24% de la fuerza laboral utiliza IA regularmente como parte de su trabajo, pese a que 84% de los CEOs considera que sus empleados cuentan con las habilidades necesarias para colaborar con estas tecnologías.
¿Qué papel tendrá la computación cuántica en las empresas?
La computación cuántica aparece como una de las próximas grandes disrupciones tecnológicas. En América Latina, 46% de los CEOs ya cuenta con equipos que identifican casos de uso y valor empresarial, mientras que 51% participa con socios en ecosistemas cuánticos.









