¿Qué pasará con tu línea Movistar? Telefónica anuncia su salida definitiva de México
La decisión, anunciada por el presidente Marc Murtra desde Madrid, marca el fin de una etapa para el tercer operador móvil en México.
Telefónica encendió una señal de alarma en el sector de las telecomunicaciones mexicano. La multinacional española confirmó su retiro definitivo del país, una decisión que impactará a más de 21 millones de usuarios de Movistar y que reconfigurará el equilibrio de un mercado ya concentrado entre Telcel y AT&T.
El anuncio, realizado por su presidente Marc Murtra desde Madrid, forma parte del plan estratégico 2026-2029 con el que el grupo busca salir de Hispanoamérica para concentrar sus operaciones en Europa y Brasil. Mientras tanto, en México, la incertidumbre crece ¿quién se quedará con la base de clientes y la infraestructura de Movistar, y qué implicaciones tendrá para los consumidores y la competencia en uno de los mercados más grandes de la región?
El pasado martes, el presidente de Telefónica, Marc Murtra, declaró que “vamos a salir de Hispanoamérica”, haciendo explícito el abandono de los mercados de México, Chile y Venezuela.
Telefónica ha venido desde hace tiempo reduciendo sus operaciones en Latinoamérica. En febrero de 2025, se conoció que había contratado al banco de inversión JPMorgan para explorar la venta de su filial mexicana. Asimismo, en julio se informó que la compañía se encontraba en negociaciones exclusivas con Beyond ONE (propietario de la marca Virgin Mobile México) para la adquisición de su negocio en México por un valor estimado en unos 520 millones de euros.

Magnitud del mercado y perfil competitivo
En el mercado mexicano de telefonía móvil, Movistar se ubicaba como el tercer operador, con aproximadamente el 15% de cuota en telefonía móvil y alrededor del 7% en internet móvil según datos del organismo regulador. (Esa participación, aunque inferior a la de gigantes como América Móvil-Telcel y AT&T Mexico, representaba una base importante: los más de 21 millones de líneas activas.
Por otra parte, Movistar en México ya operaba en una condición atípica pues no contaba con espectro propio ni infraestructura completa de red. Según el analista Alejandro González, de DPL Group, “Telefónica ya no tiene espectro en México, además de que ya no tiene infraestructura como torres y antenas”. En ese sentido, la operadora utiliza la red de AT&T para ofrecer servicios, esa circunstancia hace que su salida y eventual venta adopten una dinámica diferente frente a un operador que sí dispone de red propia completa.
¿Qué implicará para los usuarios?
La gran pregunta para los millones de clientes de Movistar México es qué sucederá una vez que Telefónica concrete su salida. Como sucedió en otras desinversiones similares, la base de usuarios suele pasar al adquiriente junto con la infraestructura residual, de acuerdo con Alejandro González “el adquiriente será el nuevo dueño de la base de usuarios y de la infraestructura que le quede”.
De acuerdo con información de prensa, aún no hay una decisión formal del cierre de la operación, ya que Telefónica señaló que está “analizando cualquier iniciativa de simplificación”. Mientras tanto, la empresa mantiene sus operaciones habituales en México sin cambio de cobertura ni portabilidad para los usuarios. Sin embargo, la futura transición plantea varios escenarios.
En primer lugar, los clientes podrían quedar bajo la gestión de un nuevo operador (por ejemplo, Beyond ONE si la venta procede) y, por tanto, podrían cambiar términos de contrato, tarifas, beneficios o políticas de servicio, de acuerdo con la nueva firma.
En segundo lugar, dado que Movistar operaba sobre la red de AT&T, el nuevo operador deberá asumir ese contrato de uso de red o bien negociar una nueva infraestructura o acuerdo de servicio. Esto puede implicar mejoras en la cobertura o incluso cambios en la red utilizada.
En tercer lugar, los usuarios deberán estar atentos a plazos para cambio de marca, migración de plan, trámites de portabilidad o incluso cancelación automática de servicios si no se informa con claridad. Aunque hasta ahora no se ha comunicado un cronograma detallado.
Para el usuario medio, lo ideal sería monitorear cualquier aviso oficial de Movistar México, conservar copia de contrato y facturas, estar atento a portabilidad gratuita o cambio de operador sin costo, y revisar las condiciones de servicio tras el cambio de titularidad.
¿Por qué Telefónica abandona México?
Las razones detrás de la salida de Telefónica de México y otros mercados latinoamericanos pueden entenderse desde su estrategia global. Murtra explicó que la decisión no obedece a consideraciones políticas, sino a “una definición estrictamente empresarial”, dentro de un plan iniciado en 2019 y ratificado ahora.
De hecho, la empresa registró una caída de ingresos del 11.3% en su unidad de Hispanoamérica (que incluye México, Chile, Colombia, Ecuador, Uruguay y Venezuela), al totalizar 3 millones 152 mil euros en los primeros nueve meses del año, frente al mismo periodo del año anterior. Asimismo, la pérdida neta reportada fue de 1 080 millones de euros en ese periodo, frente a ganancias de 954 millones en 2024.
La estrategia apunta a centrar sus recursos en mercados considerados ‘estratégicos’ y de mayor rentabilidad: España, Reino Unido, Alemania y Brasil, sin embargo, en México la combinación de menor cuota, operación sin infraestructura propia y competencia fuerte hace que la presencia de Movistar esté bajo una presión creciente.
La posible transición de usuarios de Movistar hacia otro operador remite a un precedente local: en 2015, AT&T México adquirió a Nextel, absorbió su base de usuarios y sus activos de red, como señaló Alejandro González: “si se concreta la venta de Telefónica en el país pasará algo similar a la entrada de AT&T al país, cuando adquirió a Nextel y absorbió la base de usuarios de la empresa”.

Consideraciones regulatorias y de mercado
Es importante destacar que la operación que contempla la venta de Movistar México a Beyond ONE deberá sortear ciertas cuestiones regulatorias. Por ejemplo, el medio de comunicación El País informó que la transacción deberá ser aprobada por la nueva Comisión Nacional Antimonopolio (CNA), que entró en funciones recientemente y reemplaza a la antigua Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).
Dicho organismo tiene poderes ampliados para analizar fusiones, adquisición de empresas de telecomunicaciones y nuevas reglas de competencia en el mercado introduciendo una posible demora o condicionamiento al cierre de la operación lo que a su vez genera incertidumbre para los usuarios.
Por otro lado, en el contexto mexicano, el histórico regulador Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) impuso multas significativas a operadores dominantes y evidenció los retos de competencia en el sector. En junio de 2025, por ejemplo, sancionó al operador Telcel por prácticas consideradas monopolísticas.
En la práctica, la salida de Telefónica abre tanto riesgos como oportunidades para los usuarios. Por un lado, existe la posibilidad de que los planes y tarifas cambien. Desde la perspectiva del mercado esta operación puede reconfigurar la competencia en telecomunicaciones en México.





