El futuro del trabajo no se diseña solo con tecnología

La Inteligencia Artificial (IA), el nearshoring y la digitalización están redefiniendo la manera del trabajo y generamos valor.
Vanessa González, Directora de Canales y SMB para HP Inc en México.
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Por: Vanessa González, Directora de Canales y SMB para HP Inc en México.

Hace más de veinte años, cuando comencé a trabajar en la industria de la tecnología, las conversaciones giraban en torno a hardware, cobertura y volumen. En cambio, hoy hablamos de Inteligencia Artificial, analítica avanzada, colaboración híbrida y experiencias digitales integradas. La tecnología cambió radicalmente, y debemos poner mucha atención para asegurar que el liderazgo que la guía evolucione con la misma ambición.

México vive una transformación tecnológica acelerada. La Inteligencia Artificial (IA), el nearshoring y la digitalización están redefiniendo la manera en que trabajamos, competimos y generamos valor. Sin embargo, el futuro del trabajo no puede depender únicamente por la velocidad con la que adoptamos tecnología; también debe verse reflejado en la forma en que construimos entornos más sostenibles, estratégicos y coherentes con la realidad social en la que operamos.

A lo largo de mi trayectoria liderando equipos comerciales, rediseñando modelos de operación y colaborando con cientos de socios de canal en todo el país, he confirmado algo esencial: la innovación real no ocurre solo en los productos, ocurre en las decisiones. Y estas son más sólidas cuando integran perspectivas diversas. La inclusión no ralentiza la innovación; la amplía.

Hoy, solo el 12.9% de los empleos STEM en México son ocupados por mujeres, de acuerdo con el estudio “Mujeres en la Ciencia y Tecnología: Presupuesto para los desafíos del mercado laboral” del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP, 2024). En el ámbito específicamente tecnológico, la participación femenina alcanza el 15.5%; y en posiciones directivas en informática apenas una de cada diez está en manos de una mujer (CIEP, 2024).

Estas cifras no son una confrontación, pero sí una señal clara de que debemos fortalecer cómo desarrollamos liderazgo y cómo ampliamos la participación en las áreas que definirán el crecimiento económico del país. En una industria que compite globalmente por talento especializado, ampliar la participación no es un gesto simbólico; es una decisión estratégica. Al mismo tiempo, el estudio más reciente de HP que mide la Relación Laboral de los empleados (WRI por sus siglas en inglés) en México, mostró que solo 27% de los trabajadores de oficina en el país se encuentran en la “zona saludable” en su relación con el trabajo (HP Inc., 2025). Además, el estudio identifica que el 85% de los factores que influyen en esa relación están dentro del control de las organizaciones.

Este dato es revelador ya que nos muestra como el contexto global influye, pero no determina. Que el liderazgo, la cultura organizacional y las decisiones que tomamos desde las empresas tienen un impacto directo en cómo las personas viven su trabajo.

No podemos hablar de transformación digital sin revisar cómo promovemos el desarrollo profesional, cómo diseñamos trayectorias de liderazgo y cómo abrimos espacios estratégicos en áreas como inteligencia artificial, canal, transformación digital y dirección de negocio. No se trata de una conversación de género contra género. Se trata de asegurar que el diseño del futuro sea tan amplio como el talento que existe en el país.

Además, el relevo generacional está redefiniendo expectativas. Para 2030, el 34% de la fuerza laboral mexicana estará compuesta por Gen Z (HP Inc., 2025). Esta generación prioriza propósito, autonomía y coherencia entre valores y acción organizacional. Las empresas que comprendan esta convergencia entre tecnología, cultura y diversidad no solo atraerán talento; construirán resiliencia a largo plazo.

La evidencia es clara, la Inteligencia Artificial ya forma parte de nuestra realidad laboral. En México, 94% de los trabajadores la utiliza y la mitad la emplea diariamente (HP Inc., 2025). La adopción es alta y transversal a generaciones, lo que confirma que la tecnología está avanzando con rapidez. Sin embargo, el verdadero diferencial no radica únicamente en usar herramientas más sofisticadas, sino en cómo las integramos dentro de culturas organizacionales que promuevan desarrollo, confianza y liderazgo estratégico.

México tiene la oportunidad de consolidarse como un hub tecnológico regional. Lograrlo implica que la evolución digital vaya acompañada de estructuras más abiertas, más estratégicas y conscientes del impacto que generan.

Y ustedes, ¿cómo han integrado la Inteligencia Artificial en sus organizaciones para promover  desarrollo, confianza de los empleados e innovación con un liderazgo empático y estratégico?

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