Este 1 de julio del 2025, la Cámara de Diputados aprobó un cambio para el sistema económico mexicano, con 323 votos a favor, 125 en contra y cero abstenciones, el Congreso dio luz verde a la creación de un nuevo organismo que marcará el rumbo de la competencia económica en el país que será la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La CNA reemplazará a la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), y plantea una nueva forma de entender la vigilancia sobre los monopolios y concentración de poder en los mercados.
¿Qué cambia con esta reforma?
La Comisión Nacional Antimonopolio sustituye a la Cofece con una visión reorganizada del poder regulador del Estado. Aunque será un organismo descentralizado, tendrá personalidad jurídica, patrimonio propio y autonomía técnica y operativa, lo cual da cierto margen de acción independiente. No obstante, estará sectorizada a la Secretaría de Economía, lo que genera dudas sobre su verdadera autonomía frente al poder Ejecutivo.
A diferencia de su antecesora, esta nueva comisión tendrá la facultad de establecer tarifas por los servicios que preste, con previa autorización de la Secretaría de Hacienda, además, podrá intervenir en sectores donde haya alta concentración de mercado (más del 50%), como es el caso de las telecomunicaciones y la radiodifusión.
Funciones clave de la nueva Comisión
Entre las principales atribuciones de la CNA se encuentran:
- Realizar visitas de verificación e inspección a empresas sospechosas de prácticas monopólicas.
- Citar a declarar a personas involucradas en investigaciones.
- Solicitar documentos físicos o electrónicos relevantes para sus indagatorias.
- Suspender de forma inmediata actos ilegales que limiten la libre competencia.
- Emitir opiniones no vinculantes sobre leyes o actos administrativos.
- Coordinarse con autoridades extranjeras para investigaciones conjuntas.
- Imponer límites a la concentración de medios de comunicación.
- Identificar agentes económicos preponderantes y aplicarles regulaciones específicas.
Estas herramientas buscan garantizar mercados más justos y dinámicos, donde gigantes tecnológicos como Google hasta pequeños emprendimientos locales jueguen bajo las mismas reglas.
La nueva comisión estará conformada por un Pleno de cinco comisionados, incluido un presidente. Serán designados por el Ejecutivo y ratificados por el Senado, y sus mandatos terminarán entre 2028 y 2032 de forma escalonada.
En su etapa inicial cada comisionado concluirá su cargo en un año distinto, lo cual pretende blindar al nuevo organismo de cambios abruptos o interferencias políticas a corto plazo. Aun así, varios especialistas y legisladores advierten que la designación presidencial sin intervención de un comité técnico independiente podría abrir la puerta a decisiones más políticas que técnicas.
¿Centralización o retroceso?
Durante la sesión legislativa, los diputados de oposición votaron en contra del dictamen, argumentando que esta reforma representa un retroceso en la política de competencia económica. Para ellos, el hecho de que la nueva CNA esté sectorizada a la Secretaría de Economía y que el Ejecutivo designe directamente a los comisionados pone en riesgo la autonomía regulatoria de la institución.
También expresaron preocupación por las modificaciones a la Ley Federal de Competencia Económica y a la Ley de Entidades Paraestatales, en las que se detallan nuevas atribuciones, cambios en el funcionamiento, facultades del Pleno y mecanismos de rendición de cuentas.
“La competencia económica no puede depender del poder político de turno. Necesitamos árbitros imparciales”, fue una de las frases más repetidas entre los opositores.
Con la reforma ya aprobada y enviada al Ejecutivo para su publicación en el Diario Oficial de la Federación, el siguiente paso será la instalación formal de la Comisión Nacional Antimonopolio, se espera que en los próximos meses se anuncien los primeros nombramientos y se definan las reglas operativas.
Empresas como Google, han sido objeto de investigaciones antimonopolio en distintas partes del mundo, la Unión Europea y Estados Unidos cuestionan su posición dominante en el mercado de búsquedas, publicidad digital y control de datos. En muchos sentidos, el poder económico de una sola empresa puede moldear mercados completos, afectar precios, limitar la innovación o eliminar competidores más pequeños.
En México, la Cofece fue durante más de una década el órgano encargado de regular estos temas, vigilando que nadie abusara de su posición dominante y que los consumidores tuvieran más opciones y mejores precios. Sin embargo, con esta nueva reforma que deriva de una serie de cambios constitucionales aprobados en diciembre de 2024, el gobierno decidió eliminar varios órganos autónomos para reestructurar el Estado y centralizar funciones clave bajo nuevas instituciones.
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