Un nuevo argumento de ventas que ayuda a ofrecer soluciones de redes en el sector corporativo

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Un nuevo estudio, realizado a pedido de la empresa Softchoice, demostró cual es una de las principales razones por la que las redes corporativas son violadas en forma sistemática y terminan como noticias de hackeos, en la tapa de los diarios, prácticamente cada semana: buena parte de los dispositivos que las sostienen son antiguos.

¿Por qué no pasa una semana sin que aparezca una nueva noticia que cuenta o muestra una red corporativa o pública, de organizaciones grandes y pequeñas, que fueron expuestas tras un ataque hacker?

El motivo tienen –según Softchoice- una razón de fondo bastante simple: casi la mitad de esas redes están hechas con dispositivos antiguos, que ya no reciben soporte de su fabricante original.

Los responsables del estudio examinaron más de 52.000 dispositivos que conforman la base y la infraestructura de más parte de 200 redes de organizaciones de todo tipo de los EE.UU.

Y concluyeron que, aproximadamente el 60% de los negocios, utilizaban dispositivos que ya no tenían soporte ni recibían actualizaciones.

Por otra parte, casi el 95% de las redes tenía algún dispositivo que todavía estaba siendo soportado pero ya estaba fuera de la línea de producción y muy cerca del final de su vida útil.

Según Softchoice, aunque utilizar tecnología antigua dentro una red corporativa no significa automáticamente que se vaya a recibir un hackeo, claramente esta situación eleva el riesgo de pérdida de datos, robo de los mismos, o tiempos mayores de caída de dichas redes.

Según David Brisbois, Senior Manager of Assessment and Technology deployment en la División Services Consulting de Softchoice, “a la mayor parte de las organizaciones les cuesta tener un buen inventario y conocer el estado detallado de su infraestructura, porque pocas veces realizan chequeos sobre la antigüedad de los distintos dispositivos utilizados a lo largo del tiempo”. Agregó que: “sólo cuando ocurre un incidente y las redes se caen, las organizaciones reaccionan y encaran planes de actualización. Aunque, muchas veces, en forma tardía y después de haber tenido problemas”.

En concreto, el 51% de todos los dispositivos analizados para el estudio ya no se encuentran disponibles para ser comprados en el mercado. Y aproximadamente el 4% ya no recibían soporte por parte de su fabricantes.

Finalmente, desde Softchoice sugirieron que las organizaciones y sus proveedores realicen periódicamente inventarios de infraestructura existente y concreten evaluaciones de posibles escenarios de desastre. Todo eso podría ayudar a decidir actualizaciones y cambios al menos de los dispositivos más vulnerables. También recordó que –en general- este tipo de dispositivos tienen un soporte por parte de su fabricante de entre 2 y 5 años.

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