El crecimiento de la inteligencia artificial, el consumo de video y la digitalización de las empresas están transformando las necesidades de conectividad a escala global. En los próximos años, las redes de telecomunicaciones deberán prepararse para transportar volúmenes de información considerablemente mayores y responder a nuevas exigencias de velocidad, capacidad y latencia.
Según el Nokia Global Network Traffic Report 2026, el tráfico mundial de las redes podría multiplicarse entre tres y siete veces hacia 2034, dependiendo del ritmo de adopción de las nuevas tecnologías. La compañía presentó el estudio en América Latina con el objetivo de ofrecer a los operadores de telecomunicaciones herramientas para planificar sus inversiones en infraestructura.
El informe contempla el período 2024-2034 y analiza el tráfico de redes de área extensa (WAN), incluyendo Internet público, servicios privados y gestionados, y las comunicaciones entre centros de datos. No incluye el intercambio de información que permanece dentro de redes locales privadas.
Las proyecciones indican que el tráfico global alcanzaría entre 2.277 y 4.878 exabytes (EB) mensuales en 2034, con una tasa de crecimiento anual compuesto de entre el 13% y el 22%, según el escenario considerado.
Estas cifras reflejan la magnitud del desafío para la industria: las redes no solo deberán soportar un volumen creciente de datos, sino también adaptarse a patrones de tráfico diferentes de los que predominan actualmente.
El video seguirá dominando el consumo, pero la IA impulsará nuevas demandas
El estudio de Nokia identifica tres grandes categorías de tráfico: el generado por los consumidores, el empresarial e industrial, y el vinculado específicamente con la inteligencia artificial.
En el segmento de consumo, el video continuará representando más del 70% del tráfico, seguido por las redes sociales, los videojuegos y la navegación por Internet.
Sin embargo, hacia 2034 se espera que otros hábitos digitales adquieran mayor relevancia. Entre ellos aparecen el almacenamiento de contenidos personales en la nube y el uso creciente de herramientas de IA conversacional, que requieren intercambios constantes de información entre los dispositivos y los centros de datos.
En paralelo, Nokia proyecta que el tráfico empresarial e industrial crecerá a un ritmo igual o superior al del consumo residencial.
Este avance estará impulsado por la incorporación de agentes y copilotos de inteligencia artificial, soluciones de robótica, aplicaciones de realidad mixta (XR) y dispositivos conectados mediante Internet de las Cosas (IoT).
La expansión de estas tecnologías plantea nuevas exigencias para las organizaciones. A medida que las empresas integren sistemas capaces de procesar información, tomar decisiones y ejecutar tareas de manera automatizada, la conectividad tendrá un papel cada vez más importante en el funcionamiento de sus operaciones.
Cómo cambiará la inteligencia artificial las redes de telecomunicaciones
Uno de los aspectos centrales del informe es el impacto de lo que Nokia denomina el superciclo de la inteligencia artificial, una etapa caracterizada por la expansión acelerada de aplicaciones y servicios basados en esta tecnología.
Según la compañía, la IA modificará el tráfico de las redes de tres maneras principales.
La primera está relacionada con la aparición de nuevos flujos de información. A las consultas realizadas directamente por las personas, como los prompts enviados a asistentes de IA, se sumará una cantidad creciente de comunicaciones autónomas entre máquinas y agentes inteligentes.
Estos sistemas podrán intercambiar datos y ejecutar procesos sin necesidad de una intervención humana permanente, lo que incrementará la actividad de las redes.
El segundo impacto se observará en la infraestructura de transporte. Las aplicaciones de IA demandarán conexiones de alta capacidad entre usuarios, centros de datos y distintas instalaciones de procesamiento.
Esto aumentará la presión sobre las redes ópticas e IP, así como sobre las conexiones que vinculan los centros de datos con las infraestructuras metropolitanas y regionales.
El tercer cambio estará relacionado con el comportamiento del tráfico. A diferencia de muchas aplicaciones tradicionales, los sistemas de IA pueden generar intercambios de información más simétricos, con mayores exigencias de latencia y una necesidad creciente de interconexión entre múltiples sistemas.
En consecuencia, los operadores tendrán que revisar progresivamente el diseño y la capacidad de sus redes para responder a estas nuevas condiciones.
“El superciclo de la IA impactará el tráfico global, por lo que las redes de telecomunicaciones tendrán que adaptarse gradualmente. En Nokia vigilamos constantemente estas tendencias y buscamos soluciones a los retos que enfrentarán los operadores de telecomunicaciones en la próxima década”, afirmó Santiago Escalona, director de Estrategia de Negocios para América Latina de Nokia.
El ejecutivo también destacó el papel que tendrán las distintas tecnologías de conectividad en esta transformación.
“Estamos comprometidos a seguir siendo la mejor opción en redes fijas, móviles, IP, ópticas, core y de centros de datos para este nuevo ciclo de la industria de las telecomunicaciones”, concluyó.
Las proyecciones de Nokia muestran que el desafío de la próxima década no estará limitado a ampliar la capacidad de las redes. También será necesario desarrollar infraestructuras capaces de acompañar la expansión de la inteligencia artificial, conectar sistemas autónomos y garantizar el funcionamiento de aplicaciones que dependerán cada vez más de la transmisión de datos en tiempo real.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto crecerá el tráfico global de Internet para 2034?
Según el Nokia Global Network Traffic Report 2026, el tráfico mundial de las redes podría multiplicarse entre tres y siete veces para 2034, alcanzando entre 2.277 y 4.878 exabytes mensuales.
¿Qué tecnologías impulsarán el crecimiento del tráfico de datos?
Los principales impulsores serán el consumo de video, la inteligencia artificial generativa y conversacional, los agentes autónomos de IA, la robótica, la realidad mixta, los dispositivos IoT y el almacenamiento de información en la nube.
¿Cómo impactará la inteligencia artificial en las redes de telecomunicaciones?
La IA generará nuevos flujos de datos, aumentará las comunicaciones entre centros de datos y exigirá redes con mayor capacidad, menor latencia y mejores niveles de interconexión. Esto obligará a los operadores a adaptar progresivamente sus infraestructuras.









