La sofisticación de los ciberataques, impulsada por la inteligencia artificial, está transformando las estrategias de protección empresarial. Hoy, el desafío ya no consiste únicamente en evitar una intrusión, sino también en detectar amenazas, contener incidentes y recuperar la operación en el menor tiempo posible.
Esta evolución hacia la ciberresiliencia fue el eje de dos episodios de LOLCast by N-able, el ciclo de videoentrevistas de Licencias OnLine, en los que participaron Andrea Estrada, Product Manager de N-able, y Harley Banoy, Ingeniero de Preventa de N-able, ambos de Licencias OnLine.
En diálogo con ITSitio, los especialistas profundizaron sobre las principales brechas que enfrentan las organizaciones latinoamericanas, las tecnologías necesarias para fortalecer su protección y las oportunidades que este escenario representa para el canal IT.

Ciberresiliencia en América Latina: tres brechas que preocupan a las empresas
Aunque la ciberseguridad ocupa un lugar cada vez más importante en las agendas corporativas, su implementación presenta diferencias significativas.
“En América Latina estamos viendo una transición interesante, pero muy desigual. La gran mayoría de las empresas ya entiende que la ciberseguridad es prioritaria, pero hay una diferencia enorme entre estar protegido y ser ciberresiliente”, explicó Estrada.
Según la ejecutiva, existen tres brechas principales que dificultan esa evolución:
- Herramientas fragmentadas: múltiples soluciones desconectadas que generan alertas constantes, sobrecargan a los equipos de TI y producen puntos ciegos.
- Estrategias de backup obsoletas: dependencia de respaldos tradicionales o locales que pueden resultar comprometidos durante un ataque de ransomware.
- Falta de respuesta permanente: ausencia de recursos para detectar y contener amenazas fuera del horario laboral.
Estrada advirtió que muchas organizaciones siguen invirtiendo después de sufrir un incidente, en lugar de anticiparse.
“Protegerte es poner un seguro, ponerle un candado. La resiliencia es tener la capacidad de absorber el golpe, levantarse y seguir operando sin que el negocio se detenga”, destacó.

Cómo saber si una empresa está preparada para enfrentar un ciberataque
Para Harley Banoy, evaluar la resiliencia de una infraestructura implica analizar tres momentos: antes, durante y después de un incidente.
El primero corresponde a la prevención, donde resultan fundamentales el inventario de activos, la gestión de vulnerabilidades y la actualización de sistemas mediante parches.
El segundo está relacionado con la detección y contención automatizada. Aquí cobran protagonismo las tecnologías EDR (Endpoint Detection and Response), capaces de identificar comportamientos sospechosos y responder a amenazas.
Finalmente, aparece la recuperación, que requiere copias de seguridad aisladas, protegidas mediante inmutabilidad y sometidas a pruebas periódicas.
“El atacante siempre busca borrar esas copias de restauración. Por eso deben estar aisladas y protegidas con una característica de inmutabilidad”, explicó Banoy.
El especialista también identificó un error frecuente: asumir que almacenar información en plataformas como Microsoft 365 o Google Workspace equivale a contar con un backup independiente.
Asimismo, advirtió que disponer de respaldos no garantiza la continuidad del negocio si su restauración demanda demasiado tiempo.

Inteligencia artificial: una nueva etapa en la detección y respuesta
La inteligencia artificial está acelerando tanto la evolución de las amenazas como las capacidades defensivas.
Banoy explicó que, frente a los antivirus tradicionales basados principalmente en firmas, las soluciones EDR permiten analizar comportamientos, identificar anomalías y activar respuestas automatizadas.
Estas herramientas pueden aislar dispositivos, contener procesos maliciosos y, según sus capacidades, revertir determinados cambios ocasionados por un ataque.
Pero la evolución no termina allí. Para el especialista, las plataformas también deberán verificar que las copias utilizadas durante una recuperación estén libres del malware que originó el incidente.
“Es importante que un sistema de protección tenga esos tres elementos: detección por comportamiento, una respuesta automatizada y una recuperación más limpia”, resumió.
Del producto al servicio: la oportunidad para los partners
Este escenario también está modificando el negocio de los proveedores tecnológicos.
Para Estrada, el principal desafío del canal consiste en abandonar la competencia basada exclusivamente en precios y licencias, para ofrecer servicios gestionados de mayor valor.
“Si entras a vender la licencia del antivirus o el giga de backup, automáticamente los canales entran a meterse en la guerra de precios, donde gana el más barato”, afirmó.
La ejecutiva identificó tres pasos para transformar esa conversación comercial: cuantificar el costo de la inactividad, ofrecer paquetes integrales de ciberresiliencia y demostrar periódicamente los resultados mediante reportes y pruebas de recuperación.
Una propuesta de este tipo puede combinar monitoreo proactivo mediante RMM, protección avanzada de endpoints y recuperación ante desastres en la nube.
De esta manera, el partner deja de comercializar herramientas aisladas y comienza a construir relaciones recurrentes con sus clientes.
Tres oportunidades que marcarán el negocio del canal IT
De cara a los próximos 12 meses, Estrada identificó tres áreas con especial potencial en América Latina.
La primera es la modernización del backup mediante arquitecturas cloud-first, con alternativas como Cove Data Protection de N-able, orientadas a proteger servidores, estaciones de trabajo y entornos Microsoft 365.
La segunda es la evolución desde el antivirus convencional hacia soluciones EDR y servicios MDR, especialmente para pymes que no cuentan con recursos para mantener equipos propios de seguridad.
La tercera es la consolidación del modelo MSSP (Managed Security Services Provider), mediante el cual los partners pueden integrar monitoreo, protección avanzada y continuidad de datos.
“Es el momento perfecto para dejar de ser un proveedor de TI sencillo y convertirse realmente en aliado estratégico de resiliencia para los clientes”, sostuvo Estrada.

N-able y Licencias OnLine: acompañamiento para desarrollar nuevos negocios
Para acompañar esta transformación, N-able y Licencias OnLine ofrecen capacitación comercial y técnica, soporte especializado y herramientas orientadas al desarrollo de servicios gestionados.
Estrada destacó que el acompañamiento incluye equipos de preventa, postventa, customer success y marketing, con iniciativas de generación de demanda.
Banoy agregó que los partners también pueden acceder a asistencia de ingeniería, pruebas de concepto y especialistas de la marca para proyectos que requieran conocimientos técnicos específicos.
Como parte de esta propuesta, Licencias OnLine pone a disposición una guía sobre N-able y su enfoque de ciberresiliencia, dirigida a los partners que buscan conocer los beneficios de trabajar con la marca y explorar oportunidades para hacer crecer su negocio.
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