Hoy se vive un cambio en la estructura del sector, derivado de modificaciones en las leyes en materia de telecomunicaciones, que provocan la reconfiguración del mercado, en donde los operadores buscarán fortalecerse mediante adquisiciones y fusiones a fin de ser más rentables y sobrevivir.

La proveeduría de servicios de telecomunicaciones estuvo a cargo del Estado mexicano durante muchos años. Sin embargo, la apertura económica y privatizaciones de la economía en 1989, alcanzaron al sector telecomunicaciones un año más tarde, en 1990.
Durante la década de los 90, las telecomunicaciones en México registraron un notorio crecimiento, desarrollo y modernización. Década en la cual comenzó a definirse la estructura que prevaleció durante los últimos 25 años.
Hoy de nueva cuenta, se presenta un cambio en la estructura del sector, derivado de modificaciones en las leyes en materia de telecomunicaciones, que han provocado la reconfiguración del mercado, en donde los operadores buscarán fortalecerse mediante adquisiciones y/o fusiones, a fin de ser más rentables y sobrevivir.
Cuando la principal empresa de telefonía, cuyo concesionario era el Estado mexicano, fue vendida totalmente a la iniciativa privada en 1991, dio comienzo a un cambio estructural en el sector y por tanto, en la economía mexicana.
Hoy vuelve a presentarse un cambio en la estructura del sector derivado del cambio en las leyes en materia de telecomunicaciones. La compra de Nextel y Iusacell por parte de AT&T, el lanzamiento de servicios a bajo precio y con mayor capacidad y velocidad de Internet por parte las cableras de Televisa, y la reciente fusión de Alestra y Axtel, son prueba clara de la reconfiguración que se observa hoy en el mercado de telecomunicaciones en México.
Por otro lado, el número de competidores tiene una débil relación con el nivel de competencia. Un ejemplo de ello son las telecomunicaciones móviles, si bien hubo una reducción en el número de competidores y aumento en la concentración del mercado, México se convirtió en una arena de competencia para grandes competidores globales, prueba de ello son las grandes inversiones anunciadas para los próximos años por parte de los operadores móviles.
Adicionalmente, la reconfiguración del mercado no necesariamente otorga a todos los operadores las mismas oportunidades de crecimiento. Para los operadores móviles virtuales, las condiciones comerciales no les han permitido alcanzar las cuotas de mercado que se habían propuesto a su llegada a México. Para algunos otros, como es el caso de Alestra y Axtel, quienes iniciaron principalmente en el negocio de larga distancia nacional, las nuevas leyes las han llevado a fusionarse para disminuir los costos de operación y ser más rentables, a fin de sobrevivir.
Dadas las condiciones actuales en el sector de telecomunicaciones, en 2016 algunos operadores buscarán fortalecerse mediante fusiones y/o adquisiciones a fin de reducir costos y ser más rentables, como sucede en los últimos años con otros grupos.










