
¿Quien no se tentó alguna vez a invertir varios minutos de minuciosa lectura en la histórica – y aún vigente – página 2 de ámbito financiero intitulada: charlas de quincho? Por supuesto que siempre es mucho más jugoso el rum-rum de los temas coyunturales que las versiones oficiales de los mismos y como quinchos hay en todos lados me pareció muy apropiado tomar prestado este título para bautizar esta columna que tiene como objetivo compartir algunos pormenores del sainete que se está llevando a cabo a raíz de la inminente decisión del gobierno de bajar drásticamente los aranceles de importación para computadoras, notebooks y tablets.
Por supuesto que sin dar a conocer las fidedignas fuentes con las que hemos hablado en estas últimas semanas, trataremos de enfocarnos los off the record, más allá de lo que todos ya sabemos a partir de la gran cantidad de información que publican los medios masivos.
El pasado jueves 3/11 se llevó a cabo una acalorada reunión en la Secretaría de Comercio donde varios de los más importantes protagonistas (aunque no todos porque consultados algunos al respecto respondieron: Ah no sé, a mi no me invitaron) de fabricantes locales y gente del gobierno, donde el eje de discusión es si será arancel 0% o 16% o si será en Enero o en Marzo.
Parece que hay una parte del gobierno (la que responde al Ministro Cabrera, de Producción) que está del lado de un cambio progresivo y otra parte (la de la Secretaría de Braun) que quiere hacerlo de manera más brusca, al 0% y pronto.
Uno de los fabricantes locales estaría tomando la decisión de despedir a 500 personas en el corto plazo y hasta se habría habría puesto arriba de la mesa, junto con otros colegas, la posibilidad de empezar una serie de protestas masivas con cortes y movilizaciones, con el apoyo de la UOM.
Otros tantos están tratando de re-adaptarse rápidamente viendo que alternativa comercial pueden desarrollar: ecommerce propio para venta directa bajando costos, enfocarse en mercados verticales con productos de nicho como gaming, educación, soluciones de valor, IoT, etc.
Por otro lado están las miles de unidades de notebooks que se importaron por parte de reconocidas marcas cuando se abrió el grifo y que tuvieron que salir a apagar rápidamente el incendio del alto precio, sumado con el casi nulo consumo, aplicando protecciones de precios millonarias para ver si podían licuar sus inventarios antes que la decisión sea implementada.
Quizás uno de los puntos más interesantes que generaría bastante consenso entre todos los presentes sería una baja de aranceles al 16% para notebooks, tablets y computadoras desde el 1 de Marzo; una baja de aranceles a 0% para los componentes que se necesitan para armar una PC y una buena repartija de las 500.000 unidades que el gobierno promete comprar para las escuelas y el programa Conectar Igualdad, donde 3/4 de esta cantidad sería exclusivamente a empresas locales.
Una medida que democratiza el acceso a la tecnología #MásCompusMásEmpleo pic.twitter.com/6kvHryF5Rm
— Miguel Braun (@braunmi) 11 de noviembre de 2016
Pero como siempre, en la política de este país hay intereses contrapuestos. O quizás eso quieren mostrar en un previo juego del bueno y el malo para tratar de llegar más fácilmente al consenso general y que nadie salga ofendido, porque también del otro lado habría empresas que se encaprichan y quieren seguir manteniendo todas las de ganar como en la administración K.
¿Qué pasó con la importación de notebooks luego que el gobierno abriera el grifo a principios del 2016?
Luego de un largo período de tiempo en el cual los fabricantes extranjeros no podían ingresar fácilmente productos al país hubo un importante nivel de unidades importadas, que hoy se convierten en un problema porque al empezar a hablar de bajas de aranceles el consumo se hace esperar aprovechando la prometida baja de precios y muchos se vieron obligados a invertir sumas considerables de dinero para aplicar protección de inventarios que ayuden a licuar un poco el stock antes de los cambios.
Un reconocido reseller de la Ciudad de Buenos Aires, con muchísimos años en el mercado, me reconocía en una charla de café que “Es la primera vez en la historia de la empresa que tengo que vender a perdida una notebook. Tenía 400 unidades de equipos en stock y pude bajar a la mitad pero aún me queda la otra mitad antes de que se vengan los cambios.”


Hoy la venta está en COMA pero aún no muerta, y en parte es gracias a la excesiva ganancia que tienen los retailers (superior al 45% dicen) entonces los resellers, mayoristas y fabricantes tratan de remar en dulce de leche la poca venta apostando a marcar la diferencia con márgenes que no superan el 15% para ganarle también la carrera a los cambios que se vienen.
Y en el medio de todo este menjunje el gobierno estaría tratando de impulsar un plan AHORA 18 para vender en cuotas sin interés durante las fiestas.
Teniendo en cuenta todos estos ingredientes pensamos:
- El gobierno sería tan temerario de alentar una nueva crisis con gente en la calle protestando justo para fin de año?
- Si entendemos que 2017 no será un año de explosión de ventas, que diferencia hay en bajar 15% los precios de estos productos o bajarlos un 30%?
- Implementando una baja gradual al 16% en Marzo ayudaríamos a licuar el inventario actual con el fuerte apoyo del AHORA 18, entonces por qué plantear un cambio drástico YA?
Todos los que trabajamos en esta industria queremos fervientemente que la tecnología sea más accesible y después de tantos años de no poder tener en nuestras manos prácticamente nada de lo que el mercado IT estuvo mostrando y anunciando en el mundo, que nos afecta ir de a poco recuperar esta situación?
Somos buzos que desde hace mucho tiempo estamos en el fondo del mar esperando para poder subir y ver nuevamente afuera del agua pero si subimos de golpe y no aprendemos a graduar el nivel de oxigeno entonces seguramente nos explotará el cuerpo.









