Shein, Temu y cómo el boom del ecommerce internacional está cambiando las reglas de los pagos

El crecimiento de las compras en Shein, Temu y otras plataformas internacionales no solo está transformando los hábitos de consumo en Argentina: también está acelerando la adopción de nuevos estándares de seguridad en los pagos digitales, como 3-D Secure, para reducir el fraude sin sumar fricción a la experiencia de compra.
Valeria Rodríguez, Directora de Lyra para Argentina.
Valeria Rodríguez, Directora de Lyra para Argentina.
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Por Valeria Rodríguez, Directora de Lyra para Argentina.

La noticia económica del año en el consumo argentino tiene nombre de plataforma: las compras puerta a puerta se duplicaron en 2026 y las importaciones vía courier baten récord tras récord, con más de 500 millones de dólares gastados en el exterior en lo que va del año. Millones de argentinos que hasta hace poco compraban principalmente en sitios locales hoy pagan con su tarjeta en Shein, Temu, Amazon y otras plataformas internacionales. Pero detrás de ese cambio de hábitos hay otro fenómeno menos visible: el crecimiento del ecommerce está impulsando la adopción de estándares de seguridad que ya son habituales en buena parte del mundo.

Uno de ellos es 3-D Secure (3DS), el protocolo de autenticación detrás de soluciones como Visa Secure, Mastercard Identity Check o American Express SafeKey. Su objetivo es comprobar que quien está realizando una compra es efectivamente el titular de la tarjeta. Para hacerlo, permite que el comercio y el banco intercambien información sobre la operación y, cuando es necesario, solicita una validación adicional mediante una notificación en la app, un código, biometría u otro mecanismo de autenticación.

El desafío de adaptar los pagos argentinos a un ecommerce global

En Europa, este tipo de autenticación está ampliamente extendido a partir de las exigencias regulatorias implementadas en los últimos años y, en buena parte del ecommerce internacional, forma parte habitual de la experiencia de compra. Para el sistema de pagos argentino, operar en ese ecosistema implica adaptarse a estándares globales que buscan resolver uno de los principales desafíos de los pagos digitales: aumentar la seguridad sin sumar fricción innecesaria al momento de pagar.

El crecimiento de las compras internacionales hizo esa necesidad mucho más visible para el consumidor argentino y coincidió con un avance de estas herramientas en el mercado local. Una tarjeta que no cuenta con mecanismos modernos de autenticación puede enfrentar más fricción o mayores posibilidades de rechazo al operar en determinados comercios internacionales. La evolución de los pagos, entonces, no pasa solamente por permitir que una tarjeta funcione en cualquier lugar del mundo, sino por lograr que pueda hacerlo bajo los mismos estándares de seguridad.

Las herramientas de autenticación pueden requerir una validación adicional a través de una app, un código o datos biométricos.
Las herramientas de autenticación pueden requerir una validación adicional a través de una app, un código o datos biométricos.

Más seguridad sin frenar las compras legítimas

Para el usuario, el cambio puede verse apenas como una notificación en el teléfono. Para el comercio electrónico, representa una transformación mucho más profunda. En determinadas transacciones autenticadas mediante 3DS puede operar una transferencia de responsabilidad frente al fraude por desconocimiento, bajo las condiciones establecidas por cada red. Esto ayuda a ordenar una ecuación históricamente compleja para el ecommerce: cómo protegerse del fraude sin terminar rechazando compras legítimas.

Ahí está uno de los cambios más importantes que propone este nuevo paradigma. La seguridad ya no debería pensarse como una barrera que se agrega al checkout, sino como una capa que funciona detrás de la experiencia de pago. Cuanta más información exista sobre una operación, mayor capacidad tendrá el sistema para aprobar con confianza las compras legítimas y reservar las validaciones adicionales para aquellas que realmente lo necesitan.

Esto es especialmente relevante en un mercado como el argentino, donde los consumidores adoptaron rápidamente nuevas formas de comprar y pagar. El boom de plataformas internacionales es apenas una muestra de un fenómeno más amplio: las fronteras del ecommerce se están desdibujando y los usuarios esperan poder comprar en un sitio argentino o del otro lado del mundo con la misma facilidad.

El comprador argentino salió al mundo y el sistema de pagos local tiene que acompañar esa transformación. La incorporación de estándares como 3DS es parte de ese camino: más que agregar un paso de seguridad, se trata de construir una infraestructura capaz de proteger cada operación sin deteriorar la experiencia de compra. Porque, en una economía digital cada vez más global, la mejor seguridad no es necesariamente la que más se ve, sino la que permite que una compra legítima ocurra de manera simple y segura.

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