Durante 2025, la evolución del canal argentino estuvo marcada principalmente por el volumen: cuánto se recuperaban las unidades después de la crisis de 2024 y cuánto se moderaba ese rebote con el paso de los trimestres. Sin embargo, la evolución trimestral del panel de distribución de CONTEXT, en colaboración con CADMIPyA, muestra que esa lectura ya no alcanza para explicar el comportamiento del mercado. Desde el primer trimestre de 2026, la facturación cae menos que las unidades por segundo trimestre consecutivo, invirtiendo el patrón que predominó durante buena parte de 2025.
El cambio se da en un contexto macroeconómico que limita la capacidad de absorción de la demanda. Al mismo tiempo, el aumento de los costos de reposición, impulsado en gran medida por el encarecimiento global de los componentes, se traslada a los precios y eleva el valor promedio de los productos que llegan al mercado.
Cinco trimestres y un quiebre de tendencia
La comparación interanual permite observar el cambio con claridad. En el Q2 2025, la facturación creció 29,1%, mientras que las unidades aumentaron 55,8%: el canal se recuperaba principalmente a través de un mayor volumen. En el Q3 2025, la facturación pasó a terreno negativo (-11,7%), aunque las unidades todavía mostraban un crecimiento del 10,4%. En el Q4 2025, el comportamiento volvió a repetirse: la facturación prácticamente se mantuvo estable (-0,8%), mientras las unidades crecieron un 10%. Durante los tres trimestres relevados de 2025, por lo tanto, las unidades crecieron más rápido —o cayeron menos— que la facturación.
El quiebre aparece en el Q1 2026. La facturación cayó 19,3%, pero las unidades retrocedieron todavía más: 26,3%. Es la primera vez desde 2025 en que la facturación disminuye menos que el volumen. El Q2 2026 confirma esta nueva dinámica, con una caída de 16,7% en facturación frente a un retroceso del 21,7% en unidades. Los datos de CONTEXT muestran así un mercado en el que se venden menos unidades, pero a un precio promedio más alto.
Diez categorías, dos lógicas de crecimiento
Las diez principales categorías del panel de distribución IT de CONTEXT, que representan cerca del 60% de la facturación total, también muestran comportamientos divergentes. Notebooks, la categoría de mayor peso relativo, cayó 23,1% interanual durante el segundo trimestre de 2026. También registraron bajas Monitores (-28,8%), Procesadores (-26,8%), Inkjet MFPs y Network Routers. En el extremo opuesto, RAM Memory creció 59,2%, Desktops 62,4% y Network Switches 44,5%. También mostraron crecimiento Internal SSD y Graphics Cards.
Los datos permiten distinguir, sin embargo, dos lógicas detrás de este crecimiento. En RAM e Internal SSD, categorías directamente afectadas por la escasez global de componentes, el aumento de la facturación debe analizarse junto con la fuerte suba de sus precios promedio. En otras palabras, buena parte del crecimiento responde al efecto precio y no necesariamente a un mayor volumen de unidades vendidas.
En Desktops y Network Switches, en cambio, el crecimiento aparece de manera más equilibrada entre trimestres consecutivos. Se trata de un comportamiento más compatible con una demanda sostenida, posiblemente asociada a procesos de renovación de equipos y proyectos de infraestructura, antes que con un efecto de precios aislado. Distinguir ambas dinámicas resulta cada vez más relevante para definir dónde concentrar la inversión comercial.
Notebooks: la cadena completa bajo el mismo shock de precios
Notebooks es probablemente la categoría que mejor refleja la dinámica del trimestre y una de las que más incide en el quiebre de tendencia, debido a su peso dentro del panel. El fuerte aumento de precios registrado durante 2026 está principalmente asociado al incremento global de los costos de los componentes, un efecto que en Argentina se amplifica por la estructura de costos local.
En el segundo trimestre, el ASP mayorista de notebooks aumentó cerca de 70% interanual, mientras que el street price —a partir de los relevamientos de CONTEXT sobre precios de venta online de resellers— subió 65%. La comparación internacional permite dimensionar el fenómeno: en la distribución europea, el ASP de notebooks aumentó 13% interanual durante el mismo período, frente al 70% registrado en la distribución argentina y el 65% del street price local.
El impacto del aumento de precios también se refleja en el volumen. Durante el segundo trimestre de 2026, las unidades vendidas cayeron cerca de 50% interanual, según los datos de CONTEXT. Esta contracción se produce en un contexto macroeconómico todavía exigente, marcado por la inflación, la evolución del tipo de cambio y las condiciones de financiamiento, factores que continúan condicionando las decisiones de compra.
Así, mientras el aumento de precios responde principalmente a factores globales amplificados por la estructura de costos local, la caída de la demanda de notebooks se profundiza por las condiciones macroeconómicas del mercado argentino.
Más allá del comportamiento específico de notebooks, la contracción de la demanda se da en un escenario de menor consumo minorista. Según datos de INDEC, las ventas en supermercados acumularon una caída real superior al 2,8% durante el primer semestre de 2026, reflejando un contexto de consumo más restrictivo. A esto se suma la contracción acumulada de las ventas minoristas pyme reportada por CAME.
El ecosistema digital, por su parte, mostró crecimiento nominal durante el primer semestre, aunque por debajo de la inflación, lo que implica una caída en términos reales. En este escenario, los consumidores priorizan cada vez más el gasto en categorías básicas y postergan decisiones vinculadas con bienes durables, incluida la tecnología.
En el segmento corporativo, el comportamiento es más heterogéneo. Algunos proyectos de infraestructura y renovación pueden mantenerse activos, mientras que las empresas con mayores restricciones financieras tienden a postergar inversiones consideradas no esenciales. El resultado es un mercado en el que familias y compañías reordenan prioridades, absorbiendo el aumento del costo de reposición en los segmentos estratégicos y retrasando la renovación de hardware no esencial.
Evolución de precios en componentes clave
El seguimiento de las principales categorías de componentes permite identificar dónde se concentra actualmente la presión de costos que afecta al ecosistema de notebooks. La evolución trimestral del ASP muestra que el incremento no fue homogéneo.
RAM Memory pasó de registrar variaciones negativas durante la primera mitad de 2025 a experimentar un salto de más de 300% interanual desde el Q1 2026, hasta alcanzar un incremento del 384% en el Q2 2026. Internal SSD y External SSD siguieron una tendencia similar, aunque con menor intensidad: los aumentos interanuales superaron el 100% en Internal SSD y se ubicaron cerca del 100% en External SSD durante el último trimestre.
Graphics Cards, en cambio, presentó una evolución mucho más moderada, con incrementos de entre 13% y 19% durante los dos últimos trimestres.
Estos datos ayudan a explicar por qué el canal enfrenta un costo de reposición de notebooks significativamente mayor desde el Q1 2026. El shock global de componentes se concentra principalmente en RAM e Internal SSD y termina trasladándose al precio final de los equipos. El encarecimiento de estos insumos constituye, por lo tanto, una de las principales bases verificables del ajuste observado en notebooks, cuyo ASP mayorista aumentó 70% y cuyo street price subió 65% interanual en el Q2 2026.
Prioridades para el canal
Los datos del panel de CONTEXT permiten también delinear algunas prioridades para el canal. La brecha entre la caída de unidades (-21,7%) y la caída de facturación (-16,7%) se mantuvo abierta por segundo trimestre consecutivo, reflejando el impacto del aumento de los precios promedio sobre los ingresos.
Esta dinámica no implica necesariamente una sustitución deliberada de volumen por precio. Es, más bien, el resultado de dos fuerzas que operan en paralelo: por un lado, el aumento de los costos de reposición, impulsado principalmente por el encarecimiento de los componentes, se traslada a los precios; por otro, las condiciones macroeconómicas locales limitan la capacidad de absorción de la demanda.
Si la presión sobre memoria y almacenamiento continúa durante la segunda mitad de 2026, el canal deberá operar en un escenario en el que la gestión de precios y costos de reposición tendrá un peso cada vez mayor sobre los resultados. Al mismo tiempo, la competencia por volumen estará condicionada por la capacidad real de absorción del mercado, obligando a fabricantes, distribuidores y resellers a ajustar sus estrategias comerciales a una nueva realidad: menos unidades, mayor precio promedio y una demanda más selectiva.
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