Mambu quiere jugar en serio en el terreno de los pagos en México. La compañía, conocida globalmente por su plataforma de core bancario en la nube bajo modelo SaaS, anunció la llegada de su Payments Hub al país, una solución cloud-native y API-first que promete integrar en un mismo entorno la gestión del core y los flujos de pago, además de facilitar la conexión con rieles internacionales como SWIFT.
En Europa, esta solución registró un crecimiento interanual de siete veces el volumen procesado, una cifra que la firma utiliza como carta de presentación para aterrizar en América Latina. De hecho, el Payments Hub ya da soporte a instituciones financieras globales como Western Union, BCB Group, Flowe y Spendesk, esta última con un crecimiento interanual de siete veces en volumen procesado solo en 2025.
Con más de 15 años acompañando a instituciones en la creación y escalamiento de productos digitales, Mambu ahora coloca a los pagos como pilar estratégico dentro de su portafolio en América Latina.
Su idea es contar con un hub moderno con arquitectura API-first que integra procesamiento directo, orquestación, gestión de liquidez y conciliación en un solo entorno. Bajo el enfoque de banca componible, las instituciones pueden conectar módulos según sus necesidades, integrar rieles locales e internacionales y adaptarse a distintos marcos regulatorios sin rehacer su infraestructura desde cero.

Paula Neira, directora de ventas para Latinoamérica, asegura que “Desde mi experiencia, he visto de primera mano la ambición y la creatividad que existen en nuestra región. Pero también he visto con frecuencia cómo grandes ideas se frenan por infraestructuras que nunca fueron diseñadas para la velocidad de cambio que hoy demanda el mercado. Con Payments hub, bancos y fintechs en México ahora podrán gestionar el core bancario y los flujos de pago en una sola plataforma cloud-native, reduciendo la complejidad mientras mantienen la flexibilidad para integrar rieles y partners locales”.
México entre el efectivo y los pagos instantáneos
El desembarco también coincide con la transformación acelerada del sistema financiero mexicano. Aunque el efectivo sigue dominando —alrededor del 80% de la población lo utiliza como principal medio de pago, según datos del propio sector—, la digitalización avanza impulsada por herramientas como Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios, que ha permitido transferencias electrónicas casi instantáneas entre instituciones.
De acuerdo con cifras del Banco de México, las operaciones a través de SPEI han crecido de forma sostenida en los últimos años, tanto en volumen como en monto, reflejando una adopción cada vez mayor de pagos digitales por parte de personas y empresas. A esto se suma el crecimiento del ecosistema fintech: México supera ya las 650 fintech activas, posicionándose como uno de los mercados más dinámicos de América Latina.
En este contexto, contar con una infraestructura que permita integrarse rápidamente a rieles internacionales como SWIFT y manejar remesas internacionales desde arquitecturas flexibles se vuelve estratégico. México es uno de los mayores receptores de remesas en el mundo, con flujos que superan los 60 mil millones de dólares anuales, lo que abre oportunidades relevantes para bancos y fintechs que busquen optimizar costos y tiempos en pagos transfronterizos.
Edouard Mandon, VP para Pagos de Mambu, lo plantea como parte de una visión más amplia: “Los pagos se han convertido en un componente central de nuestra estrategia para acelerar la evolución de los pagos instantáneos y el cumplimiento de normas. Estamos preparados para ayudar a las instituciones financieras en México a modernizar su infraestructura y acelerar la innovación en todo su stack bancario”.
El modelo que propone la compañía se basa en esquemas pay-as-you-go y grow-as-you-need, lo que permite a las instituciones escalar conforme aumenta la demanda, sin comprometer grandes inversiones iniciales en hardware o desarrollos a la medida.
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