El Gran Premio de México no solo se trata de velocidad y adelantamientos. La altura de la capital, los datos que reciben los ingenieros y los segundos que tardan en analizar una maniobra también pueden influir en el resultado de una carrera.
Del 30 de octubre al 1 de noviembre, el Autódromo Hermanos Rodríguez será el escenario de una nueva edición de la Fórmula 1.
Estos son cinco datos que ayudan a entender qué hace tan especial a esta competencia y cómo la tecnología está cambiando la forma de correr.
1. Correr en México es como competir en condiciones de laboratorio
El Autódromo Hermanos Rodríguez se encuentra a más de 2,200 metros sobre el nivel del mar. A esa altura, el aire es menos denso, lo que reduce la resistencia que encuentran los autos al avanzar, pero también dificulta generar carga aerodinámica y refrigerar sus componentes.
Por eso, los equipos deben ajustar sus monoplazas para encontrar el equilibrio entre velocidad, agarre y temperatura. Una configuración que funciona en otro circuito no necesariamente ofrece los mismos resultados en la capital mexicana.
2. Menos de cinco segundos pueden marcar una diferencia
En la Fórmula 1, los equipos necesitan analizar lo que ocurre en pista prácticamente al mismo tiempo que sucede. Globant desarrolló junto con la categoría el Team Content Delivery System (TCDS), una solución que permite acceder a videos y contenidos sincronizados para revisar maniobras y situaciones de carrera.
Según la compañía, el sistema redujo la latencia de las conexiones en vivo dentro de la red del paddock de alrededor de nueve segundos a menos de cinco. Esto facilita que los equipos consulten información audiovisual con mayor rapidez, aunque no significa que todas las decisiones estratégicas se tomen automáticamente.
3. La inteligencia artificial también juega su propia carrera
Mientras los pilotos aceleran, los equipos analizan datos sobre neumáticos, rendimiento del motor y condiciones de pista. La inteligencia artificial puede ayudar a identificar patrones, comparar escenarios y anticipar posibles cambios en el desarrollo de la carrera.
La decisión final sigue en manos de los ingenieros y estrategas, quienes deben valorar si conviene entrar a boxes, cambiar neumáticos o mantener al piloto en pista. La ventaja no consiste solamente en tener más datos, sino en saber cuáles utilizar y cuándo hacerlo.
4. La Fórmula 1 en México tiene más de seis décadas de historia
El circuito fue construido en 1959 y recibió su primera carrera de Fórmula 1 en 1962. Sin embargo, fue en 1963 cuando Jim Clark ganó el primer Gran Premio de México puntuable para el campeonato mundial.
Desde entonces, el trazado ha acompañado distintas generaciones de pilotos y avances técnicos. También ha sido escenario de la participación de figuras mexicanas como Pedro Rodríguez, Ricardo Rodríguez y Sergio Pérez.
5. Una carrera puede cambiar mucho antes de la última vuelta
El circuito mexicano tiene 4.304 kilómetros, 17 curvas y una distancia de carrera de 305.354 kilómetros, repartida en 71 vueltas.
En ese recorrido, una parada en boxes, el desgaste de los neumáticos o la aparición de un auto de seguridad pueden modificar por completo la estrategia de un equipo. Por eso, la simulación y el análisis de datos son cada vez más importantes: permiten evaluar diferentes escenarios antes de tomar decisiones bajo presión.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es el Gran Premio de México 2026?
Se celebrará del 30 de octubre al 1 de noviembre de 2026 en el Autódromo Hermanos Rodríguez, en Ciudad de México.
¿Por qué es difícil correr en el Autódromo Hermanos Rodríguez?
La altitud reduce la densidad del aire y complica la refrigeración y la generación de carga aerodinámica. Esto obliga a los equipos a adaptar sus autos para mantener el rendimiento.
¿Para qué sirve la inteligencia artificial en la Fórmula 1?
Ayuda a analizar datos de telemetría, identificar patrones y evaluar posibles estrategias. Junto con los sistemas de video y simulación, permite a los equipos comprender más rápido lo que ocurre durante una carrera.









