La apuesta entre Banorte y Rappi por conquistar el mercado financiero digital mexicano acaba de toparse con un obstáculo regulatorio. La Comisión Nacional Antimonopolio (CNA), organismo que sustituyó a la Cofece, impuso una multa conjunta de 19.9 millones de pesos a ambas compañías tras concluir que realizaron una concentración sin autorización previa relacionada con el negocio de RappiCard.
La sanción revive una operación iniciada en plena pandemia, cuando en julio de 2020 Banorte y Rappi anunciaron una alianza para lanzar “Tarjetas del Futuro”, el vehículo financiero que dio vida a RappiCard en México.Sin embargo, seis años después, la autoridad antimonopolio asegura que aquella operación se ejecutó antes de recibir la autorización correspondiente.
De acuerdo con la CNA, el 20 de julio de 2020 Banorte obtuvo facultades para intervenir en decisiones del negocio de tarjetas de crédito de Rappi sin que la transacción hubiera sido previamente autorizada por el regulador.
La autoridad explicó que el control previo de concentraciones busca evitar posibles efectos anticompetitivos en sectores estratégicos como el financiero y que este mecanismo no es “una formalidad menor”, sino una obligación legal para las empresas involucradas.
En un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores, Banorte rechazó la sanción y adelantó que buscará impugnarla. El banco afirmó que la operación sí fue notificada a la entonces Cofece y que incluso recibió autorización en 2021.
“Banco Banorte está en total desacuerdo con la sanción”, señaló la institución financiera, que además sostuvo que la multa “no representa un impacto significativo operativo o financiero”. Rappi, por su parte, aseguró que mantiene su compromiso con el marco regulatorio mexicano y con la colaboración con las autoridades.

RappiCard: la fintech que quiso competir contra la banca tradicional
Cuando RappiCard llegó al mercado mexicano, el contexto era muy distinto. La pandemia había disparado el comercio electrónico y millones de consumidores comenzaron a usar aplicaciones para pedir comida, transporte y realizar pagos digitales.
Rappi encontró en los servicios financieros una extensión natural de su negocio. Banorte, mientras tanto, buscaba acelerar su transformación digital para competir con bancos digitales y nuevas fintech como Klar, Stori, Nu o Ualá.
La alianza permitió lanzar una tarjeta de crédito enfocada en cashback, administración desde una app y procesos completamente digitales. El modelo conectó rápidamente con usuarios jóvenes y consumidores acostumbrados al ecosistema móvil.
México se convirtió en uno de los mercados más importantes para RappiCard. El crecimiento de usuarios digitales ayudó a que las fintech financieras vivieran uno de sus mejores momentos. Según datos de la industria financiera y reportes del ecosistema fintech mexicano, el país ya supera las 1,000 fintech operando y continúa siendo uno de los mercados más grandes de América Latina para servicios financieros digitales.
Además, el uso de tarjetas y pagos electrónicos continúa creciendo, datos del Banco de México muestran que las operaciones digitales y pagos con tarjeta mantienen incrementos sostenidos impulsados por comercio electrónico, wallets digitales y plataformas de delivery.
En 2026, los bancos tradicionales enfrentan una nueva ola de competencia proveniente de plataformas tecnológicas y fintech enfocadas en crédito al consumo, BNPL (“buy now, pay later”) y cuentas digitales.

El endurecimiento regulatorio llega al sector financiero digital
En los últimos meses, las autoridades mexicanas han incrementado las investigaciones relacionadas con competencia económica en el sector financiero. Incluso, la antigua Cofece ya había señalado posibles prácticas anticompetitivas relacionadas con tarjetas de crédito y pagos diferidos entre más de 20 instituciones financieras.
El caso RappiCard refleja cómo los reguladores están observando con mayor atención las alianzas entre bancos tradicionales y empresas tecnológicas, especialmente cuando estas operaciones pueden alterar la competencia en sectores sensibles como pagos, crédito y servicios digitales.
Para el ecosistema fintech mexicano, la sanción también funciona como advertencia. Durante los años de auge tecnológico, muchas startups crecieron con una lógica de velocidad y expansión acelerada. Ahora, el entorno regulatorio exige procesos más estrictos, autorizaciones previas y mayor transparencia.
Paradójicamente, mientras Banorte y Rappi enfrentan la multa, ambos continúan fortaleciendo su relación. En 2025 Banorte avanzó en la compra de la participación restante de Rappi en “Tarjetas del Futuro”, una operación valuada en alrededor de 50 millones de dólares y que aún depende de autorizaciones regulatorias definitivas.
Preguntas frecuentes:
¿Por qué multaron a Banorte y Rappi por RappiCard en México?
La Comisión Nacional Antimonopolio sancionó a Banorte y Rappi con casi 20 millones de pesos por ejecutar parte de su alianza para operar RappiCard antes de obtener autorización regulatoria definitiva. La autoridad consideró que existió una concentración no autorizada relacionada con decisiones estratégicas del negocio financiero digital.
¿Qué es RappiCard y por qué fue importante en México?
RappiCard es una tarjeta de crédito digital lanzada por Banorte y Rappi en 2020 para competir en el creciente mercado fintech mexicano. Su propuesta destacó por ofrecer cashback, administración desde una app y procesos 100% digitales dirigidos a consumidores jóvenes y usuarios de comercio electrónico.
¿Cómo impacta la multa de Banorte y Rappi al sector fintech en México?
El caso refleja un endurecimiento regulatorio sobre alianzas entre bancos y empresas tecnológicas. Especialistas consideran que la sanción podría convertirse en precedente para futuras operaciones fintech, especialmente en mercados relacionados con pagos digitales, tarjetas de crédito y banca móvil.
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