IA con propósito: el llamado del foro Perspectives a no perder el criterio humano

El foro Perspectives reunió a líderes de distintas industrias para reflexionar sobre cómo transformar la Inteligencia Artificial en valor real para las organizaciones sin perder la capacidad crítica y humana.
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En medio de un entorno global marcado por guerras, inflación, tensiones geopolíticas y mercados cada vez más fragmentados, la Inteligencia Artificial se ha convertido en uno de los motores económicos más poderosos del mundo. Pero más allá de la euforia tecnológica, el verdadero reto para las organizaciones comienza apenas ahora, y ese es aprender a usarla con criterio.

Ese fue uno de los ejes centrales de Perspectives, foro realizado en el Museo Papalote de la Ciudad de México, donde líderes empresariales, especialistas en innovación, directivos de recursos humanos y representantes de diversas industrias se reunieron para reflexionar sobre el impacto real de la IA en las organizaciones, sus riesgos y sus oportunidades.

Durante el encuentro, Alejandro Villalobos, Director de Marketing y Mentor de Collective, explicó a ITSitio que el debate sobre Inteligencia Artificial ha evolucionado rápidamente.

Hace un año todavía estábamos aprendiendo si nos gustaba o no, dónde lo podíamos meter. Hoy muchas empresas ya tienen las licencias, pero ahora la pregunta es: ¿cómo hacemos que verdaderamente impacten en los equipos?”

Villalobos advirtió que el uso de herramientas como ChatGPT no puede reducirse únicamente a automatizar tareas o facilitar procesos, sino que requiere pensamiento crítico y capacidad de análisis.

“No se trata de que la IA me haga el trabajo más fácil, sino de que me permita tomar mejores decisiones sin comprometer mis capacidades”, afirmó.

Villalobos advirtió que el uso de herramientas como ChatGPT no puede reducirse únicamente a automatizar tareas o facilitar procesos, sino que requiere pensamiento crítico y capacidad de análisis.

El riesgo de un mundo hiperacelerado

Uno de los temas que más resonó durante el foro fue el riesgo de que la velocidad tecnológica termine generando dinámicas laborales sin propósito claro.

“Hay organizaciones que dicen: hay que sacar 20 proyectos porque podemos. Pero la pregunta es: ¿realmente necesitamos hacerlos?”, comentó Villalobos.

Incluso señaló que algunas empresas han comenzado a tomar decisiones precipitadas, sustituyendo equipos completos bajo la idea de que la IA puede resolverlo todo.

“Con cualquier tecnología hay una curva muy alta de adopción y después viene una etapa de estabilización. Pero sí, definitivamente existe un riesgo tangible”, reconoció.

La conversación no es menor. Perspectives compartió datos que muestran cómo la Inteligencia Artificial ha absorbido buena parte del impacto económico global. Actualmente, las compañías relacionadas con IA representan más del 45% del S&P 500 y generan más del 75% de las ganancias del mercado, pese al contexto internacional adverso.

Además, se prevé que para 2026 exista un ciclo de inversión en infraestructura tecnológica superior a los 600 mil millones de dólares, considerado por especialistas como uno de los mayores ciclos de gasto de capital de la historia.

De la adopción al impacto real

Aunque la Inteligencia Artificial vive un momento de enorme expansión, el foro dejó claro que muchas organizaciones todavía están lejos de obtener resultados concretos.

Datos del reporte State of AI 2025 de McKinsey, presentados durante Perspectives, revelan que el 88% de las empresas ya utiliza IA en al menos una función del negocio; sin embargo, solo el 5% reporta un retorno de inversión real con impacto tangible en sus ganancias operativas.

Asimismo, apenas el 23% utiliza IA agéntica a gran escala mediante flujos autónomos de trabajo.

En ese contexto, Villalobos subrayó que uno de los grandes errores actuales es confundir métricas de uso con generación de valor.

Durante el foro también fue retomada una reflexión de Jim Rowan, director global de IA en Deloitte, quien advirtió que medir únicamente el consumo de tokens puede convertirse en una “métrica de vanidad” que no necesariamente demuestra impacto real en el negocio.

Aprender juntos

Más allá de las conferencias internacionales y las tendencias tecnológicas, Perspectives apostó por generar espacios de conversación entre empresas que enfrentan desafíos similares.

“A veces pensamos que el mundo de la IA está muy sofisticado y luego volteamos y vemos que muchas organizaciones siguen resolviendo procesos casi igual que antes”, explicó Villalobos.

Por ello, aseguró que uno de los mayores valores del foro es permitir que compañías de distintos sectores compartan experiencias, aprendizajes y dudas reales.

“Muy pocos tenemos todas las respuestas. Por eso creemos que estos retos se resuelven mejor cuando el aprendizaje se socializa”, dijo.

El nuevo papel de distribuidores y canales

Otro de los temas abordados fue la transformación del rol de distribuidores, resellers y canales tecnológicos, quienes, según Villalobos, deben evolucionar hacia un modelo más consultivo.

“El intermediario nunca lo ha sido todo. No es solamente conectar cables o instalar tecnología”, afirmó.

Añadió que las empresas del ecosistema tecnológico deberán preguntarse cómo las soluciones realmente transforman los procesos de sus clientes y qué objetivos estratégicos buscan alcanzar.

“Se necesita consultoría, acompañamiento y visión organizacional. Los distribuidores y canales van a jugar un papel muy importante ahí”, puntualizó.

En síntesis, la Inteligencia Artificial no sustituye la necesidad de aprender, sino que la vuelve más urgente. “Lo primero que tenemos que hacer es no dejar de aprender. Que los equipos no crean que porque ya tienen la tecnología ya la saben usar”.

El reto, insistió, no es únicamente tecnológico, sino cultural: construir organizaciones capaces de cuestionar, adaptarse y mantener vivas sus capacidades humanas en medio de la aceleración digital.

Preguntas frecuentes:

¿Por qué las empresas aún no logran obtener un retorno real de inversión con Inteligencia Artificial?

Aunque la adopción de IA ha crecido aceleradamente, muchas organizaciones todavía utilizan estas herramientas únicamente para automatizar tareas básicas y no para transformar procesos estratégicos. Durante el foro Perspectives en Ciudad de México, especialistas señalaron que el verdadero reto no es tener acceso a plataformas como ChatGPT, sino aprender a utilizarlas con pensamiento crítico, análisis y objetivos claros de negocio. Datos de McKinsey muestran que, aunque 88% de las empresas ya usa IA, solo 5% reporta un impacto tangible en sus ganancias operativas.

¿Cuáles son los principales riesgos del uso acelerado de Inteligencia Artificial en las empresas?

Uno de los mayores riesgos es que las organizaciones adopten IA sin una estrategia clara, generando sobrecarga de proyectos, decisiones apresuradas o incluso reemplazos masivos de equipos sin evaluar consecuencias reales. Expertos reunidos en el foro Perspectives advirtieron que la velocidad tecnológica puede provocar dinámicas laborales sin propósito y una dependencia excesiva de herramientas automatizadas. Además, existe preocupación sobre la pérdida de capacidades humanas relacionadas con el análisis, la creatividad y la toma de decisiones.

¿Cómo está cambiando la Inteligencia Artificial el papel de distribuidores y canales tecnológicos?

La Inteligencia Artificial está obligando a distribuidores, resellers y canales tecnológicos a evolucionar hacia un modelo mucho más consultivo. Ya no basta con instalar tecnología o vender soluciones; ahora las empresas requieren acompañamiento estratégico para entender cómo la IA puede transformar sus procesos y generar valor real. Especialistas destacaron que los canales jugarán un rol clave ayudando a las organizaciones a integrar la IA de manera eficiente, alineada con objetivos de negocio y cultura organizacional.

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