Son diversos los factores que impactan a la economía mexicana: la crisis griega y la devaluación de la moneda china son un par de ejemplos por el lado mundial; mientras, la baja en el precio de los energéticos hace lo propio en el ámbito nacional. Con base en ello, desde el último trimestre de 2014 se pronosticaba un severo incremento en el costo de la moneda norteamericana, la cual alcanza los 17 pesos por unidad.
Por: María Luisa López
Así, las industrias y negocios cuyo funcionamiento depende de la compra de materia prima y productos importados se ven afectados de forma seria. Tal es el caso de algunos proveedores de tecnología, quienes se encuentran en la necesidad de adquirir y vender sus artículos a un precio mayor, lo cual representa una disminución en las ganancias.
Un análisis a este mercado en pesos, realizado por Select, arroja que la industria de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) presentó un aumento de 1.7% durante 2014 y registra el 1.6% en este año. Por su parte, las Tecnologías de la Información (TI) per se, muestran un desarrollo de 7.2% para 2015, mientras que durante el año pasado fue de 5 por ciento.
En opinión del director General de Select, Ricardo Zermeño, la depreciación del peso frente a la divisa estadounidense trae consigo una reducción en el mercado: “cuando viene la devaluación, los crecimientos en moneda nacional se vuelven negativos si se observan en dólares, pues para que el mercado prospere en dólares, tendría que aumentar por arriba de la tasa de depreciación, la cual oscila entre el 20 y el 25 por ciento”.
De este modo, la industria de las TIC (que incluye telecomunicaciones) tuvo un impacto negativo el año pasado de -2.4% y para 2015 de -13.7 por ciento. A su vez, las TI reportaron un efecto positivo en 2014 de 0.8%, contrario a este año, cuando se vislumbra un decremento de -9 por ciento.

LA VISIÓN DEL CANAL
Una encuesta efectuada por Select para conocer el impacto de la depreciación cambiaria en el negocio de los distribuidores destaca que:
- 23% de las empresas aseguró que no hubo un resultado significativo en los costos de sus productos; de éstas, el 4% los disminuyó.
- 77% reportó un incremento en sus precios. De ahí, el 42% dijo que el aumento fue del 11 al 20 por ciento; mientras el 19% los subió más de 20 por ciento.
- En general, el 59% afirmó un efecto positivo en las ventas derivado de la depreciación monetaria durante el último semestre, lo cual, en opinión de Zermeño, se trata de un fenómeno efímero, dada la existencia de contratos irrevocables para los clientes.
EL GOBIERNO EN LA JUGADA
Un tema crítico para el directivo es que el gobierno no acepta contratos en dólares, lo cual afecta a quienes ganaron licitaciones y no las surtieron en su momento. “Hay un impacto de la devaluación en contra del Canal de hardware con este tipo de contratos, lo cual orilla a que se renegocien precios, se abandonen proyectos o haya pérdidas financieras”.
Respecto a los servicios, dice el entrevistado, el panorama es diferente: “En general, tienen un efecto amortiguado porque las empresas no suben la nómina y muchos de ellos dependen de mano de obra pagada en pesos”. Sin embargo, no hay que perder de vista los servicios de proveedores extranjeros, como consultorías o la nube, advierte.
El entorno se remata con otros temas nacionales, como el Presupuesto Base Cero, el cual consiste en revaluar cada uno de los programas y gastos desde un inicio; es decir, se realiza un estimado fundamentado en las expectativas para el año siguiente, sin referencias o datos históricos de las operaciones de las instituciones, a fin de tener información detallada sobre el dinero que se requiere para alcanzar las metas establecidas, de acuerdo con el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas.
Además, comenta el Director de Select, se especula que las autoridades no presupuestarán servicios administrados, contrario al fenómeno que se presentó en 2006 con el Decreto de Austeridad. “Con los nuevos lineamientos habrá dinero para equipo y software, lo cual quiere decir que el gobierno se irá del otro lado del péndulo, no sólo por la depreciación, sino por todo el panorama en general: la caída de los precios del petróleo, la necesidad de recortar los gastos públicos, entre otras situaciones”.
ACCIONES DE LA INDUSTRIA
Lo alentador para las TIC, dice Ricardo Zermeño, es que pese a representar el 3.76 por ciento, y el 1.93% las TI por sí mismas, del PIB, es una de las industrias menos afectadas ante una situación global adversa y de desaceleración económica.
No obstante, los jugadores ya emprenden acciones para resguardarse. Los mayoristas, por ejemplo, difunden los servicios en la nube, aprovechan el inventario e implementan programas de asesoría para sus partners, como es el caso de CompuSoluciones, el cual tiene un área de Desarrollo Empresarial para mostrar las mejores prácticas financieras y oferta un respaldo con un tipo de cambio determinado en el caso de las licitaciones.
Algunos fabricantes absorben parte de la pérdida al mantener los mismos precios durante un tiempo para que el distribuidor pague lo más pronto posible. Con todo, el Canal no debe fiarse de que esto ocurrirá, la sugerencia es buscar alternativas para protegerse.
Una de las recomendaciones de Ricardo Zermeño es apostar por los servicios administrados, aun cuando las tendencias del sector público apunten a lo contrario, pues existe la coyuntura de que las autoridades contraten prestaciones, como mantenimiento o asesorías.
Adicionalmente, existe una gran cantidad de corporativos y pequeñas empresas dispuestas a ingresar en esta modalidad.
“Los integradores pueden sugerir contratos multianuales con los cuales se aminoran los gastos en equipo y software a varios años; así se atenúa el impacto directo de la depreciación”.
El “ganar-ganar”, enfatiza, radica en un ingreso constante para el distribuidor, mientras el usuario final renueva su parque instalado con un costo accesible, al tiempo que recibe mantenimiento y servicio. Por último, Zermeño pronostica un crecimiento en la parte de servicios administrados: en 2015, se incrementará 12 por ciento, mientras que para 2016 se estima un 13.2 por ciento. “Es el único mercado que acelera y como empresarios debemos aprovechar las oportunidades, ser cautelosos en la toma de decisiones, ampliar la cobertura de los servicios y, sobre todo, no perder de vista la volatilidad del entorno”.









