¿Qué hay detrás de los anuncios de los nuevos sistemas de cómputo unificado de Cisco?

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El 4 de septiembre, Cisco anunció al mercado los nuevos sistemas de cómputo unificado (UCS), que abarca los nuevos servidores modulares Cisco UCS M-Series y los Cisco UCS Mini. Estos lanzamientos introducen una serie de innovaciones para los nuevos escenarios de cómputo, y además extienden el target de los UCSs a las organizaciones medianas de América Latina. ¿Qué innovaciones incluyó Cisco en estos nuevos modelos? ¿Cómo se modifica la estrategia y en dónde están las oportunidades para los canales regionales?

El 4 de septiembre, Cisco anunció al mercado los nuevos sistemas de cómputo unificado (UCS), pero desde algunas semanas antes ya se estaban entrenando los técnicos y la fuerza de ventas del canal. El nuevo portafolio mejorado de Cisco UCS abarca los nuevos servidores modulares Cisco UCS M-Series, que están pensados para aplicaciones escalables en la nube, y los Cisco UCS Mini, que resultan ideales para entornos empresariales de última generación a pequeña escala.

La historia de los UCSs arranca en 2005, momento en el cual Cisco y algunos de sus partners (que incluyen a NetApp, VMware y EMC, entre otros) comenzaron a pensar un sistema que pudiera hacer frente a la creciente tendencia de la virtualización. El lanzamiento en los Estados Unidos fue en 2009, y un año después en el resto del planeta. “Hasta ese momento, lo que los clientes compraban eran silos de infraestructura: pedazos de almacenamiento, pedazos de cómputo, para cada una de las aplicaciones. Las aplicaciones tenían infraestructuras separadas, que lo único que compartían era la red. Y a veces ni siquiera esto incluía a la red de almacenamiento”, explica Fabián Domínguez, gerente de Desarrollo de Negocios de Datacenter para Cisco MCO (Argentina, Chile, Colombia, Paraguay y Uruguay). La idea de los UCSs fue, entonces, crear una infraestructura cuyos recursos pudieran ser compartidos con alta granularidad y aprovisionados fácilmente, atendiendo con la misma infraestructura a todas las aplicaciones. Con los UCSs Cisco pudo unificar la red de área local, la red de área de almacenamiento y el cómputo, previo trabajo en los estándares relacionados.

Estos equipos estaban pensados para datacenters grandes y medianos, donde se consolidaban servidores, virtualizaban y usaban aplicaciones empresariales de negocios. “Con todo, del 2009 a esta parte vimos que quedaban sin cubrir dos escenarios”, aclara Domínguez. Uno de esos escenarios eran las organizaciones más pequeñas, donde según IDC cerca del 50% de los servidores no han sido consolidados, y buena parte de ellos están en PyMEs o sucursales de grandes organizaciones. Paralelamente, surgieron aplicaciones analíticas y de Big Data, entre otras, cuyo perfil de uso del poder de cómputo es diferente del que tienen las grandes aplicaciones de negocios clásicas. Aquí no hay virtualización, sino servidores más chicos, que corren en paralelo una sola aplicación.

“Para el escenario donde el UCS tradicional quedaba grande, lanzamos el UCS Mini. Este sistema permite escalar cada dominio a veinte servidores”, dice Domínguez, recordando que los UCSs tradicionales podían llegar a 160 servidores. Este nuevo perfil, que para los Estados Unidos y los países desarrollados podría servir para oficinas sucursales y pequeñas empresas, en el Cono Sur de América Latina puede cubrir las necesidades de la mayoría de las empresas. “El Mini usa todas las partes del grande, sólo se limita el crecimiento en la parte de networking. Lo bueno es que las partes son intercambiables con los grandes sistemas. De modo que si a una empresa mediana le fue bien y necesita escalar más allá de los veinte servidores, lo único que tiene que reemplazar es el módulo de networking y puede seguir creciendo reutilizando todo lo que tiene”, asegura Domínguez.

Para el segundo escenario, relacionado con nube y Big Data, Cisco lanzó su UCS-M. “Aquí se hizo una innovación importante, que es la primera vez que ocurre en el mundo x86”, anuncia Domínguez. En términos simples, Cisco llevó al límite la modularidad de los componentes del sistema, de forma que ahora el procesador y las memorias quedan separados del resto. “Para estos ambientes de computación en la nube, donde se usan muchos servidores simples, y se hace procesamiento distribuido, veíamos que hacía falta una plataforma en la cual, en el momento de actualizar los procesadores, los clientes no tuvieran que tirar todo lo que habían invertido. Y que además pudieran ir creciendo fácilmente, sin tener que comprar nuevos servidores”.

La solución alcanzada implica desagregar el procesador y la memoria, que ahora son un módulo independiente. “A la hora de actualizar, sólo se actualiza lo que interesa, y el resto se puede conservar. Además, no se compran partes redundantes, como fuentes de alimentación y módulos de red”. La M en el nombre del modelo es por “modular”. Son chasis muy compactos y sencillos, que en la parte posterior tienen todo lo que se comparte (discos, placas de red, etc.), y en la parte frontal albergan los módulos de servidores (procesador y memoria) en ocho slots. Esta configuración permite hasta 16 servidores (cada plaquita alberga dos servidores) en dos unidades de rack. “Además, es la única plataforma del mercado que permite mezclar servidores con distintos procesadores, lo cual en otras plataformas no es tan sencillo”, aclara Domínguez. “No se tira nada de lo que se invirtió”. Además, una vez que se llenan los ocho slots del chasis, se puede agregar otro, pero manteniendo todo bajo el mismo dominio cómputo (ambos chasis físicos constituyen un único chasis virtual que puede seguir creciendo).

Para el escenario más tradicional de aplicaciones de core, que requiere gran poder de cómputo, los anuncios de Cisco van de la mano de la aparición de los nuevos chips de Intel (los Xeon E5 v3), que tienen hasta 18 cores por socket y pueden usar memoria DDR4. En este sentido, Cisco ya tiene modelos de UCS para chasis y rack que utilizan estos procesadores. Se trata de los servidores Blade UCS B200, los C220 M4 y los servidores Rack C240. Como se pueden intercambiar partes con la plataforma Mini, estos anuncios también tocan ese segmento de la oferta.

Al mismo tiempo, Cisco está lanzando novedades para su UCS Director: la plataforma de gestión, automatización y orquestación para la nube. Hasta ahora, esta plataforma permitía de manera limitada el aprovisionamiento de componentes que no eran de la marca Cisco. Ahora, Cisco liberó un kit de desarrollo, de manera que cualquier proveedor pueda construir los drivers que se requieren para que el UCS Director vea su hardware y pueda aprovisionarlo. El UCS Director ahora también puede aprovisionar aplicaciones y Big Data, de manera transparente.

La oportunidad está en el borde
“Los canales estaban esperando algo como el UCS Mini”, admite Domínguez, y destaca que, con la salida de IBM del mercado de x86, se acercaron muchos canales a Cisco para ver si podían sumar esa oferta. En este sentido, el UCS Mini actúa como entry level de una oferta que de manera fluida puede escalar a los modelos más grandes.

Según Domínguez, con el UCS Mini se pudo reducir el precio del pack mínimo de ingreso (esto es, el chasis básico) en un 30%. El precio FOB de un chasis de UCS Mini (el mismo que UCS grande), dos hojas de servidores (Xeon E5 v3) con memoria de 64GB, y todas las componentes de networking de LAN y SAN, está en el orden de los US$ 16.000.

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