El domingo, el proveedor de servicios de telecomunicaciones norteamericano AT&T anunció la adquisición del proveedor de TV paga satelital DirecTV por US$ 48.500 millones. La operación, que combina un intercambio de acciones y efectivo, requiere aún de las aprobaciones de rigor, pero según los analistas está fuertemente enfocada a una presencia más fuerte de AT&T en América Latina.
La adquisición propuesta por AT&T de DirecTV le dará al proveedor inalámbrico norteamericano una mayor huella en Latinoamérica, una región que ofrece mayor crecimiento potencial en materia de televisión paga y banda ancha móvil. DirecTV, con sus 18 millones de suscriptores en Centro y Sudamérica, es el proveedor más grande de TV paga en América Latina, donde el mercado para dichos servicios está creciendo más rápido que en los Estados Unidos.
DirecTV el propietaria del 93% de Sky Brasil, el proveedor satelital más grande la economía más grande de la región. Tiene 41% de Sky México, controlado por Televisa (que da servicio a México, América Central y República Dominicana). Tiene además el 100% de PanAmericana, que ofrece servicios de TV bajo la marca DirecTV en Venezuela, Argentina, Chile, Colombia y Puerto Rico, entre otros países. En diciembre DirecTV dijo que tiene una tasa de crecimiento compuesto anual de 22% en la Argentina, 16% en Venezuela y cerca del 32% en otros países de PanAmericana, como Colombia y Chile.
Si bien en los Estados Unidos DirecTV sólo provee servicios de televisión, en América Latina la compañía lentamente se ha metido en el mercado de banda ancha inalámbrica, allí donde la infraestructura débil ha minado la adopción de servicios de Internet de alta velocidad en competencia. La compañía tiene participaciones de ondas aéreas que cubren 43 millones de hogares a través de la Argentina, Brasil, Colombia y Peru, entre otros. Su objetivo es ofrecer servicios de Internet a más de 5 millones de hogares en esos países para finales de 2014, según su sitio web.









