La inteligencia artificial ya entró en la rutina digital de los colombianos, pero todavía no logra avanzar con la misma velocidad dentro de las empresas que más sostienen la economía del país.
De acuerdo con el estudio Perfil del Consumidor Digital 2025, desarrollado por CINTEL, el 48% de los usuarios de internet en Colombia ya ha tenido alguna experiencia con herramientas de inteligencia artificial. La cifra muestra una apropiación acelerada de esta tecnología, impulsada por plataformas de uso masivo, asistentes conversacionales, generadores de texto y soluciones que ayudan a resolver tareas concretas.
El contraste aparece cuando se observa el comportamiento de las micro, pequeñas y medianas empresas. Otro estudio de CINTEL, IA: la brecha de la preparación, revela que el 40% de las MiPymes colombianas no tiene planes de adoptar inteligencia artificial en el corto o mediano plazo. El dato expone una brecha crítica: mientras los ciudadanos incorporan la IA en su rutina, muchas empresas todavía no cuentan con las condiciones necesarias para convertirla en una herramienta de negocio.

Una adopción que avanza desde el usuario
El estudio de consumidor digital de CINTEL muestra que la inteligencia artificial gana espacio en actividades prácticas. Los usuarios recurren a estas herramientas para estudiar, trabajar, redactar textos, buscar información, resumir documentos, revisar contenidos o resolver dudas de manera rápida.
Este comportamiento confirma un cambio relevante: la IA ya no se percibe únicamente como una tecnología avanzada, sino como un asistente cotidiano. Su valor está asociado a la facilidad de uso, la disponibilidad inmediata y la posibilidad de mejorar tareas diarias sin requerir conocimientos técnicos profundos.
Aun así, la adopción no es homogénea. CINTEL también advierte que persisten brechas de comprensión, confianza y alfabetización digital. Muchas personas usan herramientas de inteligencia artificial, pero no necesariamente entienden cómo funcionan, qué datos procesan o cuáles son sus límites. Este punto será clave para evitar usos riesgosos, dependencia excesiva o desinformación.

Las MiPymes enfrentan una brecha de preparación
El rezago empresarial no se explica solo por falta de interés. Según CINTEL, el 45% de las empresas manifiesta disposición para adoptar nuevas tecnologías, pero apenas el 32% está utilizando inteligencia artificial activamente. La diferencia entre intención e implementación revela un problema estructural.
Las principales barreras están vinculadas con la madurez digital, el liderazgo, la infraestructura y el talento especializado. Para una MiPyme, adoptar IA no significa simplemente abrir una cuenta en una plataforma generativa. Implica ordenar datos, integrar sistemas, capacitar equipos, definir responsables, medir resultados y establecer criterios de seguridad.
El informe también señala que las empresas con mayor integración tecnológica tienen 4,5 veces más probabilidades de utilizar IA que aquellas con procesos poco digitalizados. En cambio, el 57% de las compañías analizadas presenta baja o nula integración digital, lo que limita su capacidad para avanzar.
El riesgo del “Shadow AI” en las empresas colombianas
Uno de los hallazgos más sensibles del estudio es el crecimiento del uso informal de inteligencia artificial dentro de las organizaciones. CINTEL identifica una diferencia entre las empresas que tienen iniciativas estructuradas de IA y aquellas en las que los empleados ya usan estas herramientas sin lineamientos claros.
Este fenómeno, conocido como “Shadow AI”, puede parecer una señal positiva de adopción espontánea, pero también plantea riesgos. Cuando no hay políticas internas, las compañías pueden quedar expuestas a problemas de confidencialidad, uso indebido de datos, errores en la toma de decisiones, sesgos o falta de trazabilidad.
Para las pequeñas y medianas empresas, el desafío es doble. Por un lado, necesitan aprovechar la productividad que ofrece la IA. Por otro, deben evitar que su uso crezca sin control, sin capacitación y sin una estrategia alineada al negocio.

Productividad, el primer beneficio visible
Las empresas que ya incorporaron inteligencia artificial reportan beneficios concretos. Según CINTEL, el 58,1% evidencia mejoras en eficiencia operativa y el 67,7% mide el éxito de la IA en términos de productividad, antes que por retorno financiero directo.
Esto marca una señal importante para las MiPymes colombianas: la primera etapa de adopción no necesariamente debe enfocarse en grandes proyectos, sino en casos de uso simples, medibles y conectados con necesidades reales. Automatizar tareas repetitivas, mejorar la atención al cliente, clasificar información, generar reportes o apoyar procesos comerciales pueden ser puntos de partida más realistas que una transformación completa.
Colombia tiene una política nacional de IA, pero el reto está en la implementación
El contexto institucional también avanza. El país cuenta con el CONPES 4144 de 2025, la Política Nacional de Inteligencia Artificial, que busca fortalecer gobernanza, infraestructura, talento digital, investigación, innovación y adopción ética de sistemas de IA. La hoja de ruta contempla acciones hasta 2030 y una inversión estimada de $479.000 millones.
Este marco público es relevante porque reconoce que la IA puede impulsar la transformación social y económica del país. Sin embargo, los datos de CINTEL muestran que la política pública debe traducirse en capacidades concretas para las empresas más pequeñas.
La brecha es especialmente sensible si se considera el peso económico de las MiPymes en Colombia. Según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, representan cerca del 98% del tejido empresarial y generan alrededor del 80% del empleo del país. Por eso, su rezago en IA no es un tema sectorial: puede impactar directamente en productividad, competitividad y desarrollo económico.

Qué necesitan las pymes para adoptar IA
Para cerrar la brecha, necesitan una ruta progresiva. El primer paso no es comprar tecnología, sino identificar problemas concretos del negocio. Luego, deben evaluar qué datos tienen disponibles, qué procesos pueden automatizarse, qué riesgos deben gestionarse y qué habilidades necesita el equipo.
La adopción de IA requiere liderazgo. Si la dirección de la empresa no acompaña el proceso, las iniciativas suelen quedar aisladas o depender de esfuerzos individuales. También exige formación: los equipos necesitan entender cómo usar estas herramientas, cómo validar resultados y cuándo no delegar decisiones críticas en sistemas automatizados.
La oportunidad está abierta. Los usuarios colombianos ya muestran disposición a incorporar IA en su vida diaria. El próximo desafío es que las empresas, especialmente las MiPymes, logren pasar de la curiosidad a la implementación estratégica.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuántos colombianos usan IA? Según el estudio Perfil del Consumidor Digital 2025 de CINTEL, el 48% de los usuarios de internet en Colombia ya ha tenido alguna experiencia con herramientas de IA.
- ¿Por qué las MiPymes colombianas están rezagadas en IA? CINTEL identifica barreras como baja madurez digital, falta de talento especializado, poca integración tecnológica, limitaciones de infraestructura y ausencia de liderazgo empresarial.
- ¿Qué porcentaje de MiPymes no planea adoptar IA? El estudio IA: la brecha de la preparación señala que el 40% no tiene planes de incorporar IA en el corto o mediano plazo.
- ¿Cuál es el principal beneficio de la IA para las empresas? En las compañías que ya la implementaron, el beneficio más visible es la eficiencia operativa. CINTEL indica que el 58,1% reporta mejoras en este aspecto.
- ¿Qué es el Shadow AI? Es el uso informal de herramientas de IA dentro de una empresa, sin estrategia, políticas internas ni controles claros. Puede mejorar la productividad, pero también generar riesgos de seguridad, privacidad y calidad de información.
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