Axis está llevando esta capacidad directamente a cámaras y otros dispositivos periféricos para que se pueda analizar la información, identificar situaciones y apoyar la toma de decisiones sin depender permanentemente de un servidor central.
En este orden, la inteligencia artificial en el borde cambia la manera en que las empresas entienden la seguridad, el monitoreo y hasta sus propios procesos operativos.
La propuesta parte de una analogía sencilla, pero poderosa: el cuerpo humano. Así como tenemos ojos para ver, oídos para escuchar y un cerebro para interpretar lo que ocurre a nuestro alrededor, el ecosistema tecnológico de Axis busca combinar video, audio, control de acceso e intercomunicadores para obtener un contexto más completo de cada situación.
Diana Ardila, Area Sales Manager de Axis para Centroamérica, Caribe, Cono Norte y Región Andina, nos explicó que la compañía viene ampliando sus líneas de negocio y apostando por dispositivos cada vez más inteligentes, capaces de procesar información directamente donde esta se genera.
Inteligencia artificial en el borde: cuando la cámara empieza a tomar decisiones
Durante años, buena parte de la inteligencia de los sistemas de seguridad estuvo concentrada en los servidores. Después llegó con fuerza la nube y, posteriormente, los modelos híbridos. Ahora la industria está viviendo un nuevo movimiento: llevar cada vez más capacidad de procesamiento hacia el edge computing.
Para Axis, esta evolución tiene una razón práctica. Procesar y almacenar grandes volúmenes de video en servidores centralizados puede elevar considerablemente los costos de infraestructura, almacenamiento y transmisión de datos.
Por eso, la compañía está desarrollando nuevas generaciones de procesadores propios con inteligencia artificial, y con el objetivo de que los dispositivos periféricos puedan realizar análisis directamente en el lugar donde capturan la información.
La idea no es simplemente detectar lo que está sucediendo, sino convertir los dispositivos en una extensión de los operadores, integradores y demás actores del ecosistema.
Cámaras más precisas para escenarios donde cada detalle cuenta
Entre las tecnologías presentadas por Axis recientemente está el sensor con obturador global (Global Shutter), pensado especialmente para escenas en las que existe movimiento rápido y donde una imagen poco precisa puede comprometer el análisis.
Un ejemplo es la lectura de placas vehiculares, pero también existen aplicaciones en ambientes como casinos, bancos o procesos donde se necesita registrar con mayor precisión elementos que se desplazan rápidamente.
En escenarios como el conteo de dinero, por ejemplo, obtener imágenes más nítidas y confiables puede marcar una diferencia importante para analizar posteriormente lo ocurrido.
A esto se suma ARTPEC-9, la nueva generación de procesadores de Axis con capacidades de inteligencia artificial. Su importancia está en que permite ejecutar aplicaciones directamente sobre el dispositivo y abre posibilidades para que los integradores desarrollen soluciones sobre esta plataforma.
La compañía también destaca la posibilidad de integrar modelos y servicios de inteligencia artificial para realizar búsquedas utilizando características específicas. En términos sencillos, una cámara puede recibir instrucciones para localizar, por ejemplo, a una persona que lleve unas gafas azules.
Este tipo de análisis busca reducir además las falsas alarmas, uno de los problemas tradicionales de los sistemas de videovigilancia.
Del video a un ecosistema inteligente de seguridad
La evolución no se limita a las cámaras. Axis plantea que el mismo concepto debe extenderse a los diferentes dispositivos periféricos: audio, control de acceso e intercomunicadores. La meta es que todos ellos tengan mayor capacidad de análisis y autonomía.
Esto representa un cambio importante frente al concepto tradicional de un dispositivo de seguridad cuya principal función era detectar o disuadir. En el nuevo escenario, el dispositivo puede analizar información y convertirse en un apoyo para la operación.
Aquí aparece uno de los conceptos más relevantes de la propuesta de Axis: la seguridad inteligente deja de ser exclusivamente un asunto del área de seguridad y empieza a relacionarse de forma directa con operaciones, tecnología de la información y otros departamentos dentro de las organizaciones.
La seguridad predictiva también puede reducir costos operativos
Uno de los cambios más interesantes está en la forma de medir el valor de estas tecnologías.
Tradicionalmente, una inversión en seguridad podía justificarse principalmente después de que ocurriera un incidente. En otras palabras: había que demostrar el valor del sistema cuando algo salía mal.
El enfoque que plantea Axis busca cambiar esa lógica y convertir la tecnología en una herramienta para prevenir problemas y optimizar procesos.
Un ejemplo está en una línea industrial. Una cámara y sensores que pueden ayudar a detectar si un proceso está presentando una anomalía o si un material está saliendo defectuoso.
Detectar ese problema a tiempo puede evitar que una cadena de producción continúe generando productos que posteriormente tendrán que ser descartados o fabricados nuevamente.
Ahí la IA para seguridad adquiere una dimensión diferente: ya no se trata únicamente de identificar una amenaza, sino de encontrar patrones, anomalías o situaciones que pueden tener consecuencias económicas para una organización.
El retorno de inversión ya no se mide solamente en seguridad
Esta transformación también cambia la conversación alrededor del ROI (Retorno de Inversión). Ardila señala que trabaja con los usuarios finales para identificar sus KPI y comprender qué necesitan mejorar: ahorro, eficiencia, costos operativos o, específicamente, el costo total de propiedad (TCO) de una solución.
La tecnología, bajo esta perspectiva, debe demostrar su utilidad más allá de sus especificaciones técnicas.
Una cámara más inteligente puede aportar valor si ayuda a reducir incidentes, pero también si permite detectar una falla en un proceso antes de que genere desperdicios, reprocesos o costos adicionales.
Ese enfoque resulta especialmente relevante en un momento en el que las organizaciones buscan hacer más con la infraestructura tecnológica que ya tienen y aprovechar los datos generados por sus dispositivos.
Integradores y usuarios finales tienen un nuevo desafío
La transformación tecnológica también está modificando el papel de los integradores. Según Ardila, Axis continúa trabajando con su ecosistema de distribuidores e integradores, pero reconoce que existe un desafío adicional: los usuarios finales tienen cada vez más información y conocimiento sobre las tecnologías disponibles.
Ya no basta con presentar un producto. Los clientes conocen fabricantes, comparan alternativas y llegan con necesidades mucho más concretas.
Por ello, la capacitación se convierte en una pieza fundamental. Axis busca que sus integradores puedan entender las nuevas tecnologías y, al mismo tiempo, actuar como un brazo extendido del usuario final para ayudarlo a tomar mejores decisiones.
La cadena completa -fabricante, distribuidor, integrador y usuario final- necesita evolucionar al mismo ritmo que lo hace la tecnología.
El verdadero valor está en conectar tecnologías
Otro concepto que aparece con fuerza es la interoperabilidad tecnológica. Axis plantea su ecosistema como una plataforma capaz de conectarse con diferentes aliados y tecnologías. De hecho, durante la Feria de Seguridad SS+ 2026, en Bogotá, la compañía mostró diferentes aliados integrados con sus soluciones.
Diana Ardila destacó además que Axis lleva más de ocho años participando en este evento y que su apuesta continúa siendo la integración con otros actores tecnológicos.
Para las empresas que están construyendo arquitecturas basadas en IoT, esta capacidad resulta especialmente relevante. La tendencia ya no apunta a sistemas completamente aislados, sino a dispositivos que puedan intercambiar información y formar parte de ecosistemas tecnológicos más amplios.
Seguridad, operaciones e IT empiezan a hablar el mismo idioma
Quizás uno de los mensajes más contundentes detrás de esta evolución es que la seguridad dejó de ser un universo independiente.
Las cámaras, sensores, sistemas de audio, controles de acceso e intercomunicadores pueden generar información útil para diferentes áreas de una organización. Y cuando esa información puede ser procesada mediante inteligencia artificial directamente en el dispositivo, aparecen nuevas posibilidades para automatizar análisis y apoyar decisiones.
El futuro, por tanto, no parece estar únicamente en tener más cámaras, sino en tener dispositivos capaces de entender mejor lo que están viendo, escuchando o detectando.
El próximo salto no es ver más, sino entender mejor
La evolución que plantea Axis refleja un cambio más amplio en la industria tecnológica: pasar de dispositivos que simplemente capturan información a sistemas capaces de interpretarla.
La inteligencia artificial en el borde permite acercar el procesamiento al lugar donde ocurren los acontecimientos, reducir la dependencia de infraestructuras centralizadas y abrir nuevas posibilidades para seguridad, operaciones y eficiencia.
El verdadero salto está en esa transición: de observar lo que ocurrió a comprender qué está pasando y, cada vez más, anticipar qué podría suceder.
Para las organizaciones, eso significa que una infraestructura de seguridad puede convertirse también en una fuente de inteligencia operativa. Y en un mundo donde cada dispositivo genera datos, quizá la pregunta más importante ya no sea cuántos datos podemos almacenar, sino qué decisiones inteligentes podemos tomar con ellos antes de que sea demasiado tarde.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la inteligencia artificial en el borde?
Es un enfoque que permite procesar y analizar información directamente en cámaras y otros dispositivos periféricos, reduciendo la dependencia de servidores centralizados.
¿Qué aporta ARTPEC-9 a las soluciones de Axis?
Es la nueva generación de procesadores de Axis con capacidades de inteligencia artificial, que permite ejecutar aplicaciones directamente sobre los dispositivos.
¿Cómo puede utilizarse esta tecnología más allá de la seguridad?
Los dispositivos pueden ayudar a identificar anomalías, optimizar procesos y detectar problemas operativos antes de que generen desperdicios, reprocesos o costos adicionales.