Las remesas son mucho más que transferencias de dinero. Para millones de familias mexicanas representan salud, educación, alimentos y estabilidad. Sin embargo, el escenario actual marcado por políticas migratorias más restrictivas en Estados Unidos encendió alertas sobre el futuro de estos envíos. En medio de este contexto, la digitalización y las fintech aparecen como un salvavidas para hacer más seguro, rápido y eficiente el proceso.
Palla, una empresa tecnológica especializada en pagos internacionales, se convirtió en uno de los jugadores más relevantes dentro de esta transformación y opera principalmente en América Latina. Su modelo de negocio se centra en integrarse dentro de las aplicaciones móviles de bancos y neobancos para que los usuarios puedan enviar y recibir dinero, principalmente remesas, en tiempo real.
“Somos una empresa de tecnología enfocada en los pagos internacionales. Uno de nuestros productos más importantes ha sido integrarnos dentro de los aplicativos móviles de bancos en toda Latinoamérica para que sus usuarios puedan pedir y recibir pagos, en su mayoría remesas, de forma inmediata”, Enrique Perezalonso, CEO de Palla en entrevista con IT Sitio.
Actualmente Palla opera en más de siete países de la región, entre ellos México, Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador, República Dominicana y naciones de Centroamérica. En el caso mexicano, la compañía inició operaciones hace aproximadamente cuatro años y ya trabaja con diversas instituciones financieras.
De acuerdo con su director general, el valor principal de la plataforma radica en hacer el proceso mucho más sencillo para quien recibe el dinero. “Hemos creado una forma más segura, más rápida, más privada y más conveniente de recibir remesas sin tener que ir a ningún lado. Eso ha ayudado a que las remesas digitales sigan creciendo”.

Remesas bajo presión: el impacto de las políticas migratorias
Abrir el tema de remesas actualmente no es sencillo, pues las redadas del ICE, las deportaciones y el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos han generado un clima de incertidumbre entre los migrantes latinoamericanos.
Perezalonso asegura que es innegable que habrá un impacto. “Definitivamente va a haber un efecto. El flujo migratorio hacia Estados Unidos es negativo por primera vez en muchos años y eso naturalmente afecta las remesas”.
De acuerdo con datos recientes, en 2025 se registró una caída cercana al 16% en los envíos hacia México, algo que no ocurría en décadas. “Después de 20 años de estar subiendo mes con mes, por primera vez se vio una baja en el nivel de las remesas”, señala el directivo.
Aun así, el directivo considera que no se trata de un desplome catastrófico. Gran parte de quienes envían dinero llevan muchos años viviendo en Estados Unidos y cuentan con una situación relativamente estable. Sin embargo, reconoce que los segmentos más vulnerables sí podrían resentirlo con mayor fuerza.
“Donde más afectación puede haber es en los sectores de menores ingresos, porque suelen ser los que tienen una situación migratoria más inestable y dependen más de las remesas para su gasto diario”.
Más allá del ruido político, el verdadero cambio de fondo está ocurriendo en la forma en que se envía y recibe el dinero. La pandemia aceleró una tendencia que ya era inevitable: el paso del efectivo a lo digital.
“Antes de la pandemia la gran mayoría de los usuarios enviaban dinero en efectivo desde un punto físico. Hoy menos del 45% de las transacciones en Estados Unidos se inician con efectivo”, explica el CEO de Palla. De lado de México, cada vez más personas reciben remesas directamente en cuentas bancarias o billeteras digitales. Este fenómeno está directamente relacionado con un mayor nivel de inclusión financiera.
“En México ya cerca del 76% de los adultos tiene acceso al sistema financiero formal. Eso cambia completamente la manera de recibir dinero. La gente prefiere comodidad, seguridad y privacidad en lugar de ir a formarse a una ventanilla”, afirma.

El papel de las fintech frente a los métodos informales
En momentos de incertidumbre, el riesgo de que resurjan canales informales de envío siempre está presente. Sin embargo, para el CEO de Palla, la confianza en el sistema financiero digital se ha fortalecido de forma irreversible.
“Siempre va a haber efectivo y gente que desconfíe, pero la tendencia es clara: los usuarios quieren procesos más seguros y transparentes. Eso solo te lo da el sistema financiero formal”, comenta.
Aquí es donde las fintech juegan un rol fundamental. Al reducir fricciones, comisiones y tiempos de espera, se convierten en una alternativa mucho más atractiva que los métodos tradicionales.
En México, Palla ya trabaja con instituciones como Afirme, Hey Banco y diversas cajas de ahorro. El objetivo es seguir ampliando esta red para que cada vez más mexicanos puedan recibir remesas sin complicaciones.
¿Puede lo digital compensar la caída en remesas?
Una de las grandes preguntas es si la digitalización puede contrarrestar la disminución en el volumen total de envíos. La respuesta es no sustituirá el dinero que deja de llegar, pero sí cambiará la forma en que se distribuye.
“No va a reemplazar el volumen perdido por temas coyunturales, pero como porcentaje del total, las remesas digitales van a seguir creciendo porque ofrecen una mejor experiencia”.
El directivo insiste en que el nivel de penetración de smartphones y servicios digitales en México hace que este cambio sea prácticamente irreversible. “Hace 15 años no hubiéramos podido hacer lo que hacemos hoy. Ahora la tecnología lo permite”.
Sin duda , Palla tiene varios proyectos en puerta. Uno de ellos es habilitar nuevamente el uso de efectivo para quienes prefieran depositar de esa manera desde Estados Unidos y enviar dinero a México.
Además, la empresa planea abrir el corredor de envíos desde Europa hacia Latinoamérica, especialmente relevante para países donde España representa una fuente importante de remesas.
Las remesas seguirán siendo, pese a cualquier crisis, uno de los pilares económicos de México pues presentan un ingreso directo para millones de hogares y un motor fundamental para economías locales y el reto está en proteger ese flujo y hacerlo más eficiente. “Uno de cada cinco mexicanos recibe remesas. Si podemos hacer que ese proceso sea más fácil, seguro y rápido, estamos generando un impacto real en la vida de las personas”.
Lee más:
- ¿Qué es OpenClaw y por qué esta IA compromete tu seguridad?
- Agentes de IA en BPS: autonomía, eficiencia y el nacimiento de las operaciones inteligentes
- En México ya no podrás ver Netflix en estos dispositivos









