Los gobiernos buscan controlar el actual crecimiento desmedido de las ciudades y, a la vez, proveer de inteligencia a los procesos. De ahí que el concepto de ciudades inteligentes cada vez tome mayor fuerza, pues tan sólo en el año 2050 se espera que el 70% de la población mundial viva en las ciudades, según proyecciones de la Organización de las Naciones Unidas.
Por: Liliana Salazar
Para Guillermo Jiménez, director de Preventa de Segmentos para Latinoamérica y el Caribe de Alcatel-Lucent, esta explosión y la implementación de ciudades inteligentes beneficia a varios sectores, en especial a los de Telecomunicaciones y a los integradores TI.
Para estos dos rubros, el directivo explica que existe una gran oportunidad de negocio y que en la actualidad ya hay dos casos de éxito, los cuales requieren ser conectados con el resto de la ciudad.
En este sentido, Francisco Quiñones, gerente Proyectos Ferroviarios y Transporte en Banobras, menciona que el complejo de Santa Fe es representativo e importante, sin embargo se encuentra aislado y no tiene comunicación.
No obstante, los casos de éxito aislados son un indicador de las oportunidades que se aproximan, asevera el vocero de Alcatel Lucent. Sobre todo con el mega proyecto de la red troncal, pues mediante tecnologías de cuarta generación como LTE se tendrá acceso inalámbrico de banda ancha a sitios rurales.
“Las ciudades inteligentes abarcan muchos aspectos, pero tienen algo en común: la conectividad y, a la par, tienen la necesidad de optimizar los recursos con los que cuentan. Cabe destacar que una ciudad conectada es aquella en la que máquinas, humanos y aplicaciones interactúan para enriquecer la vida cotidiana”, Guillermo Jiménez, director de Preventa de Segmentos para Latinoamérica y el Caribe de Alcatel-Lucent.
Para el vocero existen dos importantes conceptos que convergen entre quienes trabajan en telecomunicaciones y en tecnologías de la información: las redes definidas por software (SDN) y la virtualización (NFV), las cuales son la base para el impulso de las Smart cities, pues conllevan a la simplicidad en el aprovisionamiento, la gestión y la configuración.
Otro tema importante es la banda ancha, servicios en la nube (cloud), el big data y los análisis de datos que se obtienen a partir de sensores y una multitud de dispositivos. Para ello, la red de acceso de ultra banda ancha puede apoyar la integración de numerosos componentes de forma inalámbrica por medio de celdas pequeñas o small cells (las cuales dan cobertura a zonas donde hay huecos de comunicación o alto tráfico de datos), o bien, tecnología fija por medio de cobre, fibra y otros nodos de acceso para hacer una ciudad “inteligente”.
Según Jiménez, para desarrollar una ciudad inteligente se requiere el apoyo público y privado, así como la participación activa de todas las organizaciones para trabajar dentro de un marco para el desarrollo de la innovación y la difusión del conocimiento de las telecomunicaciones.











