El desafío ya no es entrar al sistema, sino verificar quién está del otro lado

En una entrevista realizada en Future Talks, el programa de streaming de ITSitio, Pablo Lima, Sales Director South Cone de VU Security, analizó cómo la inteligencia artificial está redefiniendo el panorama de la ciberseguridad. El ejecutivo aseguró que proteger la identidad digital ya es una cuestión de competitividad, advirtió sobre los riesgos del uso descontrolado de herramientas de IA y anticipó que los agentes inteligentes serán el próximo gran desafío para las organizaciones.
Pablo Lima, Sales Director South Cone de VU Security.
Pablo Lima, Sales Director South Cone de VU Security.
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La entrevista realizada en Future Talks, el programa de streaming producido por ITSitio, dejó en claro que la ciberseguridad dejó de ser un asunto exclusivamente tecnológico para convertirse en un componente estratégico del negocio. En diálogo con el ciclo, Pablo Lima, Sales Director South Cone de VU Security, analizó cómo la inteligencia artificial está modificando el escenario de amenazas, por qué las organizaciones ya no pueden pensar la seguridad como un gasto y cuáles serán los próximos desafíos en un mundo donde los agentes de IA comenzarán a actuar en nombre de las personas.

Según explicó el ejecutivo, la conversación sobre tecnología ha cambiado radicalmente en los últimos años. Si hace algún tiempo el foco estaba puesto en la transformación digital y en la optimización de procesos, hoy la prioridad es otra: garantizar la continuidad operativa de las organizaciones.

En ese sentido, recordó una frase del periodista Sebastián Davidovsky que, a su entender, resume el cambio de paradigma que aceleró la pandemia. “Él vaticinó un cambio de paradigma cuando fue la pandemia que decía el exilio analógico y yo elijo comprar esa frase, me parece brutal”, señaló.

Para Lima, la discusión ya no pasa por determinar si la ciberseguridad responde a una cuestión ética o de marketing, sino por entender que impacta directamente sobre la competitividad de las empresas. Desde su perspectiva, la supervivencia de muchas organizaciones depende de que sus operaciones digitales puedan mantenerse seguras.

“Estoy convencido de que es un tema de competitividad, porque si no estás operando, perdés dinero y tu empresa entra en quiebra. No existe un ecosistema digital si no es seguro”, afirmó.

El directivo sostuvo que actualmente prácticamente todas las operaciones relevantes ocurren en entornos digitales. Allí también se producen los fraudes, la suplantación de identidad y la mayoría de los ataques, por lo que la seguridad dejó de ser un complemento para convertirse en un requisito indispensable para hacer negocios.

Inteligencia artificial: una oportunidad que también amplía la superficie de ataque

Durante la entrevista, Lima también hizo foco en el crecimiento del uso de herramientas de inteligencia artificial dentro de las organizaciones. Explicó que uno de los principales riesgos actuales proviene de empleados que descargan aplicaciones o utilizan servicios de IA sin autorización del área de tecnología, una práctica conocida como Shadow AI.

Frente a este escenario, remarcó que la primera medida de protección sigue siendo la concientización de los usuarios.

“Hay que ser consciente de que todo lo que está expuesto en Internet es de dominio público. Eso es lo básico que tenemos que todos saber”, indicó.

También advirtió que los mecanismos tradicionales de autenticación ya no ofrecen el nivel de protección que brindaban años atrás.

“Tenemos que ser conscientes de que un usuario y contraseña ya no alcanza de nada para proteger nuestra identidad o nuestros datos”, aseguró.

Incluso señaló que la evolución de la inteligencia artificial ya permitió demostrar que sistemas considerados seguros, como la biometría, también pueden ser vulnerados.

“Está demostrado que vulnerar una biometría con IA también es posible. Hoy vemos imágenes, vemos documentos adulterados o creación de contenido sintético que prácticamente es real ante la vista de cualquiera de nosotros”, explicó.

Ante ese panorama, consideró que el acceso masivo a modelos de lenguaje y herramientas de IA amplía la brecha entre quienes aprovechan estas tecnologías y quienes todavía no las incorporan, incluyendo tanto a organizaciones como a ciberdelincuentes.

La inteligencia artificial está redefiniendo tanto las estrategias de defensa como las herramientas utilizadas por los ciberdelincuentes.
La inteligencia artificial está redefiniendo tanto las estrategias de defensa como las herramientas utilizadas por los ciberdelincuentes.

Leer los permisos y controlar qué información se comparte

Consultado sobre las recomendaciones para usuarios y empresas, Lima reconoció que existen múltiples buenas prácticas, aunque destacó algunas que considera fundamentales.

Una de ellas es revisar cuidadosamente los permisos otorgados a las aplicaciones y comprender qué información se comparte con cada servicio.

“Estoy convencido de que leer los términos y condiciones es un principio básico”, sostuvo, aunque admitió que en muchos casos esos documentos resultan demasiado extensos para el usuario promedio.

Más allá de ello, insistió en que el verdadero desafío consiste en controlar los permisos que reciben las aplicaciones y los nuevos agentes inteligentes.

“El tip más básico tiene que ver con custodiar qué se le da permiso y qué no”, resumió.

Los agentes de IA serán el próximo gran frente de batalla

Uno de los puntos más relevantes de la entrevista fue la mirada de Lima sobre el futuro inmediato de la ciberseguridad. A su entender, la próxima gran amenaza no estará únicamente relacionada con el robo de información, sino con la posibilidad de manipular agentes inteligentes capaces de ejecutar acciones de manera autónoma.

El ejecutivo recordó que ya se habla de agentes que podrán realizar pagos, acceder a información personal o tomar decisiones en representación de los usuarios.

“Yo creo y estoy convencido de que va a ser la próxima guerra cibernética”, afirmó.

Según explicó, el problema dejará de centrarse exclusivamente en la protección de los datos para trasladarse al control de las acciones que esos agentes podrán ejecutar.

“Ya no es un tema de la información, es un tema de acción que va a tener ese agente. Y ahí creo que va a estar el mayor de los desafíos del corto plazo”, advirtió.

El riesgo nunca desaparece

Respecto del uso corporativo de herramientas de inteligencia artificial, Lima señaló que en VU Security utilizan este tipo de soluciones bajo entornos controlados, con licencias comerciales y políticas específicas de seguridad.

Sin embargo, aclaró que ningún esquema puede eliminar completamente el riesgo.

Como ejemplo, planteó que incluso una captura de pantalla puede sacar información sensible del ámbito privado de una organización.

Por eso consideró que las empresas deben analizar permanentemente la relación entre el beneficio obtenido y el riesgo asumido.

“Estoy convencido de que hay que ponderar cuál es el beneficio versus el riesgo”, expresó.

A partir de esa idea, remarcó que hablar de seguridad absoluta resulta irreal.

“Hablar de ciberseguridad o hablar de seguridad en un cien por cien no existe, no hay herramienta que sea infalible. Nosotros trabajamos para reducir o minimizar la superficie de fraude, no para eliminarla, porque es utópico”, explicó.

La ciberseguridad pasó de ser un desafío tecnológico a convertirse en un factor clave para la continuidad del negocio.
La ciberseguridad pasó de ser un desafío tecnológico a convertirse en un factor clave para la continuidad del negocio.

Seguridad sin fricción: el nuevo desafío

Lima considera que uno de los grandes cambios que enfrentarán las organizaciones en el corto plazo será encontrar un equilibrio entre seguridad y experiencia de usuario.

Según indicó, los procesos excesivamente complejos terminarán afectando directamente al negocio.

“Aquellas organizaciones que tengan que hacer un proceso súper friccionante van a perder negocio”, sostuvo.

Desde la visión de VU Security, esa problemática puede resolverse consolidando toda la información relacionada con la identidad digital dentro de una única plataforma.

El ejecutivo explicó que actualmente muchas empresas administran usuarios, biometría, autenticación, perfiles de riesgo y dispositivos mediante soluciones independientes, lo que dificulta responder rápidamente frente a un incidente.

“Es muy difícil escalar para seguir construyendo confianza digital con ese mismo modelo. ¿Cómo le hacés frente a un problema que escala si tenés la información segmentada o fragmentada?”, planteó.

Por ese motivo, indicó que la estrategia de la compañía apunta a centralizar toda esa información en un único backoffice que permita correlacionar datos provenientes tanto de herramientas propias como de terceros y acelerar la toma de decisiones.

Grandes empresas y pymes: nadie está a salvo

Al analizar la realidad del mercado, Lima sostuvo que existe una diferencia importante entre grandes organizaciones y pequeñas empresas respecto del nivel de conciencia sobre los riesgos.

Según explicó, muchas pymes todavía consideran que difícilmente puedan convertirse en víctimas de un ataque.

“Las organizaciones más pequeñas todavía no perciben que pueden llegar a ser víctimas de un ataque de esta naturaleza”, comentó.

No obstante, aclaró que el acceso a la tecnología y al conocimiento hoy permite que empresas de cualquier tamaño implementen soluciones similares.

También destacó el crecimiento de comunidades profesionales que comparten experiencias e información sobre incidentes, como los grupos de CISOs y referentes en prevención del fraude.

Aun así, cuando se trata del tipo de amenazas, Lima sostuvo que prácticamente no existen diferencias entre grandes y pequeñas organizaciones.

“Están todos en el mismo lugar para ser atacados”, aseguró.

Como ejemplo recordó campañas masivas de malware, ataques contra entidades financieras y casos registrados en sectores como salud y educación, donde también se producen incidentes vinculados con historias clínicas o legajos académicos.

Precisamente sobre el sector sanitario, explicó que la información médica representa uno de los activos más sensibles.

“Mi historia clínica digital me va a acompañar a lo largo de mi vida, mi condición médica es inalterable. Que eso llegue a manos de un tercero que no tiene que llegar es complejo”, afirmó.

Los datos siguen siendo de las personas

Durante la conversación también surgió el debate sobre la privacidad de los datos personales.

Aunque reconoció que muchas veces la información parece estar permanentemente expuesta, Lima sostuvo que el verdadero propietario de esos datos continúa siendo el ciudadano.

“Los dueños de la información somos nosotros”, aseguró.

Explicó que algunos países ya avanzan hacia modelos de identidad soberana, donde las personas mantienen un mayor control sobre su información, mientras que en otros mercados los datos permanecen distribuidos entre organismos públicos, bancos, universidades, hospitales y múltiples instituciones.

“Toda tu identidad está fragmentada”, resumió.

El crecimiento de las amenazas digitales impulsa a las organizaciones a incorporar la ciberseguridad como parte de su estrategia de negocio.
El crecimiento de las amenazas digitales impulsa a las organizaciones a incorporar la ciberseguridad como parte de su estrategia de negocio.

Ataques cada vez más sofisticados

Consultado sobre los casos que más lo sorprendieron recientemente, Lima explicó que la sofisticación de los ataques creció de manera considerable gracias a la inteligencia artificial.

Entre los ejemplos mencionó herramientas gratuitas capaces de clonar voces con un alto nivel de precisión.

“Hemos visto desde clonación de voz… hay herramientas gratuitas que lo hacen superbien”, comentó.

Según explicó, los ataques actuales combinan simultáneamente distintas técnicas, como phishing dirigido, ingeniería social y manipulación biométrica, lo que incrementa significativamente su efectividad.

También recordó que prácticamente todas las industrias sufrieron incidentes relevantes durante los últimos años, desde cadenas hoteleras hasta entidades financieras.

Sin embargo, consideró que además de poner el foco sobre los ataques exitosos también resulta importante destacar el trabajo preventivo realizado por fabricantes, empresas y organismos públicos.

“Yo creo que también hay que empezar a evangelizar un poco más desde ese lugar y es el camino”, afirmó.

La ciberseguridad ya forma parte de la estrategia empresarial

Finalmente, Lima explicó que la toma de decisiones dentro de las organizaciones también evolucionó. Según señaló, la compra de soluciones de ciberseguridad dejó de depender exclusivamente del área técnica para convertirse en una decisión estratégica que involucra a diferentes sectores del negocio.

“Hoy en las organizaciones compra un comité evaluador y, sobre todo, en ciberseguridad”, indicó.

En esa línea, destacó que el rol del CISO cambió profundamente durante los últimos años.

“Ciberseguridad ya dejó de ser el CISO que está allá en el cuartito escondido. Hoy ciberseguridad es parte de la estrategia de una organización”, concluyó.

Para el ejecutivo de VU Security, esa transformación responde a una realidad ineludible: la identidad digital se convirtió en un activo estratégico y protegerla ya no es únicamente una cuestión tecnológica, sino una condición indispensable para competir en una economía cada vez más digitalizada.

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