En una encuesta realizada por ASMAG y Hikvision entre 166 profesionales de la industria global de la seguridad física, el 55% afirmó que ya utiliza modelos de IA a gran escala en sus sistemas de videovigilancia y otro 20% prevé implementarlos durante los próximos doce meses. El 73,4% indicó que estas implementaciones mejoraron la eficiencia operativa; el 62%, que redujeron el error humano; y el 55,4%, que mejoraron la experiencia del usuario final.
Sin embargo, especialistas advierten que la incorporación de esta tecnología, por sí sola, no garantiza una mayor seguridad: el verdadero desafío es contar con una infraestructura y una estrategia que permitan transformar las imágenes en información útil para prevenir incidentes.

Este avance responde a una limitación histórica de la videovigilancia tradicional: “Muchas organizaciones creen que aumentar la cantidad de cámaras equivale a tener más seguridad. Pero lo cierto es que, si no cuentan con un software de analítica que filtre los eventos, o una infraestructura adecuada que soporte ese tráfico, el sistema de videovigilancia pierde gran parte de su potencial, ya que la capacidad de atención de los operadores disminuye rápidamente durante tareas prolongadas de monitoreo”, explica Pablo Abdala Ingeniero de Soluciones en Toltech Group, empresa argentina especializada en soluciones tecnológicas para videoseguridad, comunicaciones críticas y conectividad.
La inteligencia artificial impulsa una nueva etapa en la videovigilancia
En años recientes, la videovigilancia evolucionó desde un sistema de grabación hacia una herramienta de gestión y prevención. Dejó de ser un proyecto de instalación de dispositivos y pasó a requerir una estrategia tecnológica integral.
Según Abdala, el verdadero desafío “es dejar de acumular cámaras y mirar pantallas para pasar a diseñar un sistema que realmente procese los datos, analice las imágenes y se anticipe a los eventuales riesgos o incidentes”.
Para que el proyecto genere valor se necesita, además, una infraestructura confiable, software adecuado, correcta configuración y mantenimiento, analítica inteligente y personas capacitadas que conviertan la información en decisiones y acciones concretas.

La infraestructura y la analítica son claves para una seguridad efectiva
La inteligencia artificial y la analítica avanzada representan una evolución significativa, pero muchas organizaciones todavía utilizan sus sistemas de forma reactiva, limitándose a revisar grabaciones después de un incidente.
“El verdadero cambio no consiste en incorporar inteligencia artificial por sí misma, sino en pasar de registrar imágenes a generar información útil para prevenir riesgos, automatizar procesos y mejorar la toma de decisiones”, concluye el experto.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué beneficios aporta la inteligencia artificial a la videovigilancia? La IA mejora la eficiencia operativa, reduce errores humanos, automatiza la detección de eventos relevantes y optimiza la experiencia de los usuarios.
- ¿Por qué no alcanza con instalar más cámaras de seguridad? Porque sin software de analítica, infraestructura adecuada y una correcta configuración, el exceso de imágenes dificulta el monitoreo y reduce la capacidad de detectar incidentes.
- ¿Qué se necesita para que un sistema de videovigilancia sea realmente efectivo? Además de cámaras, se requiere una infraestructura tecnológica confiable, herramientas de analítica inteligente, mantenimiento adecuado y personal capacitado para transformar los datos en acciones preventivas.
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