Por Joaquin Dahl, CEO de Doing+.
Cada 28 de abril se celebra el Día Internacional de los Profesionales de la Automatización. No es una fecha menor sino que es el reconocimiento a quienes construyen, en silencio y con precisión milimétrica, la infraestructura productiva del siglo XXI. Y este año particularmente, los números del sector obligan a leerla con más atención que nunca.
El contexto global: un mercado que no para
Las instalaciones globales de robots industriales se duplicaron en la última década, demostrando que la automatización es resiliente incluso frente a variaciones económicas.
El stock operativo global alcanza hoy los 4,66 millones de unidades, con un crecimiento interanual del 9%. El mercado global pasará de USD 20.480 millones en 2024 a USD 45.540 millones hacia 2032, a una tasa de crecimiento anual compuesta del 10,5%.

Argentina: 25 robots donde el mundo tiene 151
Frente a ese escenario internacional, la posición argentina genera una reflexión incómoda pero necesaria. El país cuenta con apenas 25 robots cada 10.000 empleados manufactureros, frente a los 151 del promedio mundial según la International Federation of Robotics.
Para dimensionarlo, por ejemplo, Corea del Sur supera los 1.000 robots por cada 10.000 trabajadores industriales. Esto no es solo una diferencia cuantitativa sino que es lo que define quién compite y quién queda afuera en la economía global.
Sin embargo, hay señales de movimiento. Las proyecciones más optimistas anticipan un crecimiento del 50% en el parque de robots industriales argentinos para 2026, llevándolo a unas 4.500 unidades, siendo los sectores automotriz, electrónicos y de alimentos los que lideran su adopción.

La IA y los cobots: la nueva frontera
El escenario tecnológico de 2026 agrega otra capa de complejidad. La adopción global de manufactura inteligente alcanza ya el 47%, con la inteligencia artificial impulsando aumentos del 31% en eficiencia productiva. El mercado de robots colaborativos (cobots) vale ya USD 11.300 millones, con un crecimiento anual del 28%.
La nueva generación de robots ya no ejecuta secuencias cerradas. En cambio, gracias a la visión artificial, sensores de fuerza y algoritmos de IA, el robot puede identificar cada pieza, ajustar su trayectoria y tomar decisiones sin intervención constante — algo clave en sectores con alta variabilidad como alimentación, logística y automoción.
El talento: la variable que nadie automatiza
La automatización es mucho más que tecnología: es el resultado del talento humano. Los ingenieros, técnicos y programadores especializados son los constructores reales de la Industria 4.0. Sin ellos no existiría el salto productivo que transforma sectores enteros. Y ese talento es escaso porque la capacitación técnica y el acceso a financiamiento especializado son los dos cuellos de botella más críticos de la región para escalar su adopción [5].
Desde Argentina, en Doing+ estamos comprometidos a seguir haciendo nuestro aporte a la industria, trabajando en robótica industrial y manufactura aditiva de gran formato, impulsando la tecnología con ingeniería propia y desarrollo local para potenciar el talento humano.

La agenda que no puede esperar
En el Día Internacional de los Profesionales de la Automatización, vale recordar que Argentina tiene un margen de crecimiento enorme y hay numerosos casos que demuestran que la adopción es posible incluso en PyMEs.
La agenda para su profundización implica continuar invirtiendo en capacitación, articular universidades con la industria y crear soluciones accesibles, escalables y pensadas para nuestro contexto productivo. La brecha existe pero también existe la voluntad de cerrarla.
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