Además de los robos a entidades financieras, este año se caracterizará por la proliferación de celulares y tabletas “zombis” con sistema operativo Android; amenazas a sistemas de pagos NFC y ataques al Internet de las Cosas, advierte Kaspersky.
Por María Luisa López
El Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés), definido como diversos dispositivos de uso común conectados a Internet, será sin duda una tendencia en Tecnologías de la Información que abrazará todo el mundo.
Datos de la consultora Gartner apuntan que para este año, existirán alrededor de 5 mil millones de equipos conectados de forma digital, es decir, 30% más que durante 2014.
De acuerdo con Dmitry Bestuzhev, director del Equipo de Investigación y Análisis para Kaspersky Lab en América Latina, los proveedores de seguridad encuentran un reto ante tal panorama.
En su opinión, la discordancia que hay entre el corto tiempo de vida que anticipan los fabricantes para los dispositivos y el periodo real que los usuarios los utilizan, genera que no se dé la importancia debida a la seguridad.
“Hablamos con varios proveedores de IoT para ofrecerles un trabajo en conjunto de aseguramiento en los equipos desde el proceso de diseño. El problema es que algunos productos tienen un corto tiempo de vida y el fabricante lanza una nueva versión cada medio año; sin embargo, poca gente actualiza sus artículos con tal velocidad”.
Otras amenazas que incrementarán, pronostica el entrevistado, son el robo a bancos. El dinero se sustraerá directo de los activos de la institución financiera.
“El año pasado registramos un malware que robaba dinero de los cajones dentro de la terminal donde se almacenan los billetes; es decir, sin necesidad de despojar algún cliente en específico”.
Los dispositivos móviles y sistemas de pago con tarjetas NFC (Near Field Communication o Comunicación en Área Próxima) serán blancos de ataque, de modo que los delincuentes encuentren en los celulares y tabletas un nodo infectado portátil o bien, comercialicen tarjetas con saldo falso para ingresar a servicios de transporte público, uso común de estos productos.
Por último, los ataques dirigidos, el spyware en gobiernos locales, robo de información militar, gubernamental y científica, así como amenazas a routers caseros también se harán presentes en América Latina, afirma el vocero.
A fin de aminorar los efectos, la marca realiza investigaciones constantes, evaluación de impactos y desarrolla tecnología que impida que el malware alcance el propósito para el cual fue creado, destaca el analista.









