La idea de open source suele asociarse con gratuidad debido a la inexistencia de costos iniciales. Esa percepción fue realineada hacia el concepto de libertad: la posibilidad de usar un determinado recurso sin costo. La diferenciación es importante debido a que, para que el concepto de open source siga creciendo, se requiere que los beneficiados proyecto contribuyan al mismo de alguna forma; una acción que involucra algún nivel de esfuerzo y por ende contiene un elemento de costo.
La disponibilidad de software y hardware open source para aplicaciones embebidas implica que el acceso a los recursos de ingeniería de alta calidad nunca antes estuvo tan a la mano. El surgimiento de plataformas de desarrollo open source basadas en microprocesadores populares, desarrollados y mantenidos por voluntarios dedicados, ha logrado elevar efectivamente el nivel de abstracción hasta un punto en el que los no expertos pueden usar dichas plataformas para convertir a sus propios conceptos en productos reales.
Las comunidades que rodean a estas plataformas proveen una abundancia de soporte informal, incentivando a la gente que jamás consideró una carrera en ingeniería a meter sus manos en el hardware real y hacer “cosas” reales que pueden cambiar las vidas de la gente. Este espíritu creativo está alimentando nuevas tendencias tecnológicas y jugará un rol decisivo en el crecimiento de Internet of Things (IoT).
La razón detrás del argumento anterior es simple: no hay suficientes ingenieros calificados en el mundo para satisfacer a la esperada demanda por dispositivos habilitados para IoT. Visto desde otro ángulo, la imaginación de la gente que entiende las posibilidades ofrecidas por un mundo más conectado excederá por lejos la capacidad de los desarrolladores para crear nuevos productos. Ahí es donde el open source entra en juego. Crear plataformas que son simples de obtener, fáciles de usar y pensadas para ser modificadas permite que cualquiera se sienta capaz de llevar a la realidad las ideas más innovadoras.
La gama de proyectos open source en curso es avasallante y proviene de un mundo empresarial en el que la rápida expansión de Internet prácticamente dependía de enfoque abierto hacia la programación y los sistemas operativos. Una de las personas más influyentes en los albores del open source fue Richard Stallman, quien fundó la Free Software Foundation y lanzó el proyecto GNU en 1983, desarrollando el marco de trabajo GNU General Public License, bajo el cual gran parte de la propiedad intelectual de fuente abierta es actualmente distribuida.
Tomó mucho tiempo para que open source llegase al dominio de los embebidos, pero la influencia de Linux y sus muchos derivados abrió el camino. Sin embargo, no todos los proyectos embebidos requieren un sistema operativo consciente de la red (tal como Linux) junto con un procesador de alta performance; la mayoría de los proyectos de dispositivos embebidos todavía tienen un microcontrolador en su núcleo, y existe una creciente adopción de sistemas operativos embebidos open source tales como FreeRTOS y eCos, soportando arquitecturas populares tales como AVR y ARM Cortex-M.
Aunque la naturaleza misma de open source implica la falta de límites, su verdadera fortaleza es el poder de la colaboración. Es por eso que cualquier cosa creada bajo una licencia open source normalmente requiere que el desarrollador libere todos los archivos de diseño necesarios para replicarlo sin costo.
Comercialmente, esto no atenta contra las ventas de productos basados en propiedad intelectual open source, y mientras que el sector de consumo ha disfrutado de los beneficios del software open source por muchos años, el uso de esta forma de licenciamiento en productos de hardware está menos establecida.
Pero gracias a varios pioneros, actualmente existen numerosas comunidades que se basan en hardware open source para el desarrollo de aplicaciones embebidas. La más conocida es Arduino, un ecosistema creciente de hardware y software que cuenta incluso con un sistema operativo propio, llamado DuinOS (basado en FreeRTOS), el cual ilustra la potencia, flexibilidad y extensibilidad del open source.









