Los delincuentes ven un gran atractivo en las redes sociales porque pueden esparcir sus mensajes a través de una cadena de fuentes de confianza. A diferencia de su variante tradicional, este nuevo formato, denominado spam “social” , a menudo parece venir de un amigo.
The Wall Street Journal publicó que esta clase de spam pone en riesgo la utilidad de las redes sociales. Facebook aseguró que menos de 4% de su contenido compartido en línea es spam y Twitter dijo que apenas 1.5% de todos sus tweets en 2010 eran mensajes fraudulentos. Sin embargo, Facebook añadió que el volumen está creciendo más rápidamente que su base de usuarios. En un día cualquiera, el spam afecta a menos de 0.5% de los usuarios de la red social o alrededor de cuatro millones de personas.
En 2008, Facebook contaba con sólo cuatro ingenieros como Stein, dedicados a resguardar la integridad del sitio. Ahora, Stein trabaja con un equipo de 30 especialistas, a lo que hay que añadir un grupo independiente de seguridad de 46 y otros 300 centrados en otros temas. En total, mil de los tres mil empleados de Facebook, incluyendo ingenieros, abogados, gerentes de operaciones de usuarios y analistas de riesgo, participan activamente en el combate contra el correo basura, asegura la empresa.
Twitter, mientras tanto, dijo que para fines de año contará con cinco programadores de "ciencia spam", frente a los dos de ahora, y nueve especialistas en abusos de cuentas, como parte de su plantilla de 750 empleados.
El spam social se difunde a medida que los ataques lanzados vía e-mails tradicionales parecen estar en declive. En noviembre, 70.5% de todo el correo electrónico fue spam, una caída frente al récord reciente de 92.2% en agosto de 2010, citando información de Symantec. Los mejores filtros y una mayor regulación han hecho que esos ataques sean más difíciles.
"Los spammers han decidido trasladarse hacia donde está la gente y donde las defensas son débiles: Facebook y Twitter", aseguró Chester Wisniewski, analista de la firma de seguridad Sophos Ltd.
Pedram Keyani, un ingeniero de Facebook, advirtió que la firma se prepara para una batalla a largo plazo. "Es un juego en el que nunca habrá un vencedor y un perdedor. Es una batalla que recién comienza".









