La carrera del malware no se detiene: cada minuto aparecen 345 nuevas amenazas y, tan sólo del primero al segundo trimestre del año, los registros aumentaron 12 por ciento, mientras que los ataques móviles alcanzaron el 17 por ciento, según cifras de Intel Security. De ahí la importancia de que tanto usuarios como empresas adopten una estrategia tecnológica que integre información, hábitos seguros y una plataforma de protección.
De acuerdo con Bruce Snell, director de Seguridad y Privacidad de Intel Security, este incremento de 12% en el lapso de tres meses, significa la existencia de 433 millones de ataques.

En una hora, la compañía encuentra: 6.7 millones de intentos de phishing, 19.2 millones de archivos infectados, 7 millones de programas potencialmente no deseados y 2.3 millones de direcciones IP riesgosas.
Por su parte, el malware móvil cobró fuerza en los últimos años y en el último trimestre reportó un incremento del 17 por ciento. “Al finalizar el primer trimestre del año, se registraron 7.2 millones de muestras. Al terminar el segundo, la cifra llegó a 8.4 millones”, destaca Snell.
En este sentido, el directivo explica que los creadores de malware se organizan en tres principales grupos: uno que tiene como objetivo el espionaje y la adquisición de información clasificada, conformado por gobiernos o naciones; un segundo conjunto conformado por el crimen organizado que busca datos financieros; y, por otro lado, los hacktivistas, que atacan organizaciones o gobiernos, con la finalidad de dañar su reputación.
El Director de Seguridad advierte que los primeros dos grupos — autoridades y hackers de sombrero negro— pueden trabajar en conjunto: “Los atacantes no necesariamente van por el gobierno, van por la estructura, por la banca. El objetivo de quienes crean malware son industrias privadas, porque ellos saben que tendrá un impacto en el país rival de manera económica”, añade.
SALUD, GOBIERNO Y BANCA, LOS FOCOS
Para Intel Security, son tres las verticales que más reportan ataques de malware: banca, gobierno y salud. En la primera, comenta Snell, se encuentran 200 millones de registros de personas, por lo cual el mayor número de robos se da a través de keyloggers.
“Desde otra óptica, el cuidado de la salud se caracteriza por su abundante cantidad de datos, la cual es sustraída, por lo general, para la suplantación de identidades. Mientras, el gobierno no está exento; pues cabe recordar que las autoridades de Estados Unidos tuvieron una filtración de la información de 350 mil personas”, ejemplifica Snell.
El especialista pone énfasis en el ransomware, un tipo de malware en el que el atacante cifra la información y solicita un rescate. “Para los usuarios (corporativos, por lo general) con respaldos, esto no representa un problema. No obstante, para quienes no acostumbran los backups, significa un golpe a su economía”.
Bruce Snell reafirma el precepto que ronda por la industria de seguridad: el usuario es el eslabón más débil. De ahí que la protección debe ser parte del plan de negocio, incluirse en el presupuesto y en las políticas de la organización, sugiere.
LEGALIDAD
Cynthia Solís, Socia Presidente de Lex Informática Abogados, destaca la importancia de una estrategia legal en la cual converjan empresas, gobiernos y países que promueva una cultura de resguardo informático. Además, manifiesta, el incremento en el uso del Internet y las nuevas tecnologías para la comisión de delitos, impulsaron que las autoridades crearan organismos especializados en seguridad de la información, así como unidades especializadas en delitos cibernéticos.
“Trabajamos de la mano con los tres niveles de gobierno para crear nuevas leyes. Además, impulsamos la firma del convenio de Budapest, que nos incluye en un grupo de países que cooperan para la persecución de delitos informáticos”, añade.
Solís insiste en que se deben cerrar las lagunas en el marco jurídico en lo referente a seguridad en TI y destaca la importancia de los laboratorios forenses informáticos para la extracción y conservación de evidencia digital.









