En el centro de una de las batallas tecnológicas y geopolíticas más complejas de los últimos años, aparece un nombre que muchos usuarios de TikTok quizá no asocien con la aplicación: Oracle. El gigante estadounidense de software y servicios en la nube se ha convertido en el actor clave que determina cómo funcionará TikTok en Estados Unidos, especialmente en un punto crítico: la inteligencia artificial que mueve su famoso algoritmo de recomendación.
Este rol no es casual ni reciente. Nace de un largo proceso de presiones regulatorias, negociaciones políticas y demandas de seguridad nacional que buscaban reducir la influencia de la empresa china ByteDance, propietaria de TikTok, sobre los datos y el contenido que consumen millones de usuarios en territorio estadounidense.
Del Proyecto Texas al control del algoritmo
Todo comenzó con una iniciativa conocida como Project Texas, creada para garantizar que la información de los usuarios estadounidenses quedara almacenada dentro del país y bajo supervisión local. Oracle fue elegida para manejar esta infraestructura de datos y proveer la nube donde hoy se aloja la totalidad de la información de TikTok en EE. UU.

Pero el papel de Oracle dio un salto mucho mayor cuando la administración de Donald Trump impulsó nuevas medidas para obligar a ByteDance a vender o dividir sus operaciones en Estados Unidos. El gobierno exigió que la compañía china transfiriera el control clave de su tecnología, incluyendo el algoritmo de recomendación, considerado un activo estratégico.
En este marco, la compañía pasó de ser proveedor de almacenamiento seguro a convertirse en socio tecnológico central. La empresa no solo gestiona la seguridad y la infraestructura, sino que también participa en la revisión y reentrenamiento del algoritmo que decide qué videos ve cada usuario.
Cómo opera el “guardianato” tecnológico de Oracle
El acuerdo establece que Oracle debe mantener todos los datos de usuarios estadounidenses dentro de servidores locales controlados por su nube. Además, supervisa las actualizaciones de la aplicación, sus permisos y el flujo de software que llega a los dispositivos.

Lo más sensible ocurre con la inteligencia artificial de TikTok. Oracle recibe una copia del algoritmo original creado por ByteDance para auditarlo y reentrenarlo utilizando únicamente datos de usuarios de EE. UU., bajo estrictas regulaciones nacionales. Con esto, Washington busca asegurarse de que la plataforma funcione de forma independiente, sin riesgos de manipulación extranjera ni puertas traseras de espionaje.
El objetivo final es que exista una versión estadounidense del motor de recomendaciones, que se alimente de información local y opere con un nivel de transparencia suficiente para calmar las preocupaciones de seguridad nacional.
Una operación que mezcla política, tecnología e inversión
La intervención de Oracle también tiene un componente financiero. La compañía forma parte de un consorcio de inversionistas estadounidenses —que incluiría a firmas como Silver Lake y empresarios de peso— que tomarán una participación mayoritaria en TikTok EE. UU. ByteDance quedará relegada a una posición minoritaria, reduciendo su influencia directa sobre el negocio y su tecnología en el país.

El presidente Trump firmó una orden ejecutiva que otorga un plazo de 120 días para completar la reestructuración y formalizar los nuevos roles. Sin embargo, expertos advierten que la implementación será compleja: separar código, entrenar algoritmos desde cero y garantizar que ByteDance no conserve control indirecto son desafíos que podrían extender el proceso y generar controversia.
Beneficios esperados y dudas abiertas
Para la Casa Blanca y los reguladores, este esquema busca proteger la soberanía digital de EE. UU., asegurando que datos y tecnología crítica estén bajo supervisión nacional. También pretende reforzar la confianza de los usuarios al saber que su información permanece en servidores locales.
Sin embargo, la concentración de tanto poder en una sola empresa levanta alertas. Algunos analistas cuestionan si Oracle, un actor privado con intereses comerciales, tendrá una influencia excesiva sobre cómo se modera y distribuye el contenido. Otros critican la falta de transparencia del acuerdo y la posibilidad de que ByteDance conserve vínculos tecnológicos o licencias que mantengan cierto grado de control.

El desenlace de una batalla clave para la era digital
La historia de TikTok en Estados Unidos está lejos de terminar. El futuro de la plataforma dependerá de cómo se implemente esta separación tecnológica y de si Oracle puede garantizar un entorno seguro sin alterar la esencia del servicio que la hizo popular.
Lo que sí parece claro es que Oracle, una empresa históricamente asociada a bases de datos corporativas y soluciones de nube, ha logrado posicionarse como un jugador central en la intersección de redes sociales, inteligencia artificial y seguridad nacional. Un movimiento estratégico que redefine su papel en la industria y que podría convertirse en un modelo para futuras disputas entre gobiernos y plataformas tecnológicas globales.
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