Con la caída del peso frente al dólar, las Tecnologías de la Información se ven afectadas. Para Erik Rodríguez, consultor de Negocios de Select, es evidente el impacto de la depreciación del peso en las empresas con actividad en el exterior. Por ejemplo, según una encuesta de la firma, el 60% no tuvo ningún incremento en sus exportaciones a causa de este fenómeno.
El ejecutivo explica que la devaluación de una moneda genera presiones inflacionarias vía el traspaso hacia los precios. Así, los costos de algunas empresas se ven afectados, pero se necesita conocer otras variables macroeconómicas para observar el efecto neto de la depreciación.
Cuando se habla de la industria TIC, se engloba a empresas que trabajan en la fabricación de equipo electrónico y de cómputo que requieren de insumos del exterior. Una característica importante dentro de esta industria es que hay un gran componente de comercio y servicios que arroja resultados diferidos a causa de la disminución del peso frente al dólar.
Mediante una encuesta realizada a cerca de 500 altos ejecutivos de la industria, Select averiguó acerca de las consecuencias del fenómeno en precios, ventas y competitividad al exterior (en el caso de exportar).
El 42% de ellos señaló que el traslado de la depreciación a los precios fue con un impacto de 11 a 20%, mientras que el 20% no tuvo ningún problema en sus costos. En síntesis, en cerca del 80% sí hubo efecto de la depreciación del peso en sus precios.
La impresión en las ventas es bastante diversa. Poco más del 25% de los encuestados incrementó sus ventas a una tasa entre 11 y 20 por ciento, mientras que el 20% no tuvo efecto alguno. Estos resultados describen parte de lo que se percibe en lo cotidiano: pocas empresas se beneficiaron con incrementos de más del 30% en sus transacciones (sólo el 7.3%) y otras resultaron muy afectadas, con reducciones en sus comercializaciones de hasta -30 por ciento, como ocurrió con el 9.1% de los encuestados.
Es así que en la industria TIC, más del 35% incrementó sus exportaciones desde el 1 al 20 por ciento. Pero más del 60% no tuvo ningún crecimiento en sus exportaciones a causa de la depreciación del peso. Un dato adicional es que sólo el 20% de los encuestados exporta, mientras el 80% destina sus productos al mercado doméstico.
Además, un punto que el consultor resalta es que aquellos agentes económicos con deudas pagaderas en moneda extranjera —individuos, organizaciones o gobierno— verán aumentadas sus deudas por el efecto de la depreciación.
Desde finales del año pasado, el peso mexicano comenzó a depreciarse respecto al dólar. Las razones son diversas y variadas, aunque un factor explicativo clave es la caída de los precios del petróleo. Esta baja se debe al menor ritmo de crecimiento global combinado con el aumento de oferentes del petróleo, como el caso de Estados Unidos.
Para abatir la caída de los costos del crudo, que afectará a los ingresos del sector público, una estrategia es mantener un tipo de cambio al alza, para que el barril de petróleo cotizado en dólares tenga una cierta compensación frente a la disminución de su precio internacional.
El 25 de noviembre de 2014, el dólar se intercambiaba por 13.6 pesos; para el 12 de marzo de este año, a 15.58 pesos por unidad, y el pasado 24 de agosto alcanzó los 17.1 pesos por divisa.
Si bien la depreciación es de alrededor del 30 por ciento, el consultor de Select no encuentra un efecto de traslado a los precios tan marcado, debido a que el costo de algunos productos o servicios disminuyó; aunque también se debe a que muchos bienes que se importan también bajaron su valor, basta con citar el caso de los commodities.










