La afirmación del título fue dicha por Mark Liu, copresidente y co-CEO de TSMC, la empresa que fabrica chips para terceros. Según el directivo, en los próximos años los dispositivos móviles diminutos se volverán tan dominantes que se convertirán en una parte fundamental de la industria de los semiconductores. La tecnología de fabricación de 10nm jugará un rol decisivo en este nuevo escenario.
Mark Liu dio un discurso titulado “Crecimiento más allá de Mobile” en Taipei, esta semana. El veterano de la industria de semiconductores confía en que la cantidad de dispositivos para Internet of Things (IoT) crecerá exponencialmente en el futuro próximo, requiriendo una nueva clase de chips.
Los dispositivos vestibles y de consumo ultra bajo requerirán diversos procesadores de aplicaciones, además de microcontroladores, adaptadores de Bluetooth y Wi-Fi, entre otras unidades inteligentes. Será crucial para tales procesadores mantener un tamaño ínfimo y brindar una gran eficiencia energética.
El ejecutivo de TSMC dijo que para cubrir los requerimientos de extremo bajo consumo de los chips para dispositivos de cómputo diminutos, los desarrolladores deberá crearlos usando las tecnologías de fabricación más delgadas que estén disponibles. Liu sugirió que el proceso de fabricación de 10nm será la opción de preferencia para la construcción de tales chips, por lo que dicho proceso aportará un 55 por ciento de los ingresos de TSMC en el año 2020.
Se estima que TSMC comenzará a ofrecer a sus clientes servicios de fabricación en 10nm durante el año 2017. Si tres años después esta tecnología representa más de la mitad de los ingresos de la compañía, quiere decir que la empresa planea actualizar o levantar múltiples instalaciones para fabricar chips de 10nm, o que planea incrementar significativamente los precios de sus tecnologías de vanguardia en los próximos 5 años.
Históricamente, ninguna tecnología de proceso ha representado más de un 40 por ciento de los ingresos de TSMC, simplemente porque sus clientes poseen necesidades muy diversas, incluyendo la fabricación de chips que utilizan procesos de fabricación antiguos. La ampliación masiva de una única tecnología implicará que dicha tecnología será utilizada tanto por clientes tradicionales (que requieren procesadores de aplicaciones, chips de comunicaciones, procesadores gráficos, etc.) al igual que por nuevos clientes que requieran chips para el mundo IoT.
La adopción rápida y masiva del uso de procesos de fabricación de vanguardia cambiará significativamente la ecuación económica del negocio de fabricación de semiconductores. El uso masivo de las tecnologías de fabricación más avanzadas cambiará la actitud de los fabricantes por contrato hacia la investigación y desarrollo, la expansión de capacidad y la integración con clientes. Lógicamente, todo esto causará cambios drásticos en la industria y en el mercado de productos electrónicos en general, en un plazo que no superará los cinco años.









