La Generación Z está redefiniendo las reglas del consumo digital en Chile, estableciendo un estándar de inmediatez que deja cada vez menos margen de error en la experiencia de pago.
Así lo reveló una investigación de OKTO PAYMENTS, empresa global de pagos digitales para plataformas de alto tráfico e iGaming, que mostró que el 52,5% de los consumidores más jóvenes —incluyendo Millennials y Generación Z— espera que los pagos digitales se completen en menos de 30 segundos. En el caso específico de la Generación Z, un 15,4% considera aceptable un tiempo de espera de cinco segundos o menos, el nivel más exigente entre todos los grupos analizados.
La “economía del impulso” gana terreno
Los datos evidencian un cambio claro en el comportamiento del consumidor digital, con implicancias directas para sectores como el comercio electrónico, los servicios financieros y las apuestas online. Está emergiendo un patrón que OKTO PAYMENTS define como la “Economía del Impulso”, un modelo en el que la decisión, el pago y la experiencia ocurren casi al mismo tiempo.
En Chile, esta tendencia se apoya en un ecosistema altamente conectado: a fines de 2025 el país registró 18,8 millones de usuarios de internet, con una penetración de 94,5%, según DataReportal. Además, existen 27,6 millones de conexiones móviles, equivalentes al 139% de la población.
“Estamos frente a un cambio estructural en las expectativas de los usuarios”, señaló Filippos Antonopoulos, fundador y CEO de OKTO PAYMENTS. “Las nuevas generaciones crecieron con experiencias digitales instantáneas. Para ellos, si un pago no se procesa en segundos, simplemente no funciona”.
Chilenos cada vez más exigentes
En Chile, donde el uso de smartphones y el comercio digital han crecido de forma sostenida, los usuarios están cada vez más acostumbrados a experiencias ágiles y sin fricciones, elevando las expectativas en torno a la velocidad y simplicidad de los pagos digitales.
El impacto para las empresas es directo. Según el estudio, cerca del 30% de los usuarios abandona completamente una transacción tras experimentar un problema en el proceso de pago, mientras que otro 48% decide postergarla. Entre los consumidores de la Generación Z, un 47% declaró haber abandonado pagos en el último año debido a procesos lentos o complejos.
Además, la tolerancia a las demoras sigue disminuyendo: el 43,6% de los usuarios más jóvenes afirma tener cada vez menos paciencia frente a retrasos, en contraste con generaciones mayores.
La presión en momentos de alta demanda
La exigencia no solo es alta, sino que se intensifica en momentos específicos. Más de la mitad de las empresas señaló que una parte relevante de sus transacciones ocurre en ventanas muy acotadas, como durante ofertas o eventos puntuales.
En estos escenarios, la paciencia del usuario es aún más limitada: cerca del 40% declara tener menos tolerancia a cualquier demora justo cuando está más dispuesto a completar una transacción.
La experiencia de pago como diferencial competitivo
El desafío para las plataformas ya no está solo en atraer usuarios, sino en retenerlos en un entorno donde la experiencia completa se evalúa en segundos. La velocidad de los pagos se está consolidando como un elemento central en esa evaluación.
“Hoy la diferencia no está solo en el producto o el precio, sino en la experiencia. Y en esa experiencia, la rapidez del pago es clave”, agregó Antonopoulos.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué es la “economía del impulso”?
Es un modelo de consumo donde la decisión, el pago y la experiencia ocurren casi en simultáneo, impulsados por hábitos digitales inmediatos.
¿Qué esperan los usuarios de la Generación Z en los pagos digitales?
Pagos rápidos, simples y sin fricciones, idealmente en menos de 30 segundos o incluso en pocos segundos.
¿Qué impacto tiene esto en las empresas?
Aumenta la presión por optimizar la experiencia de pago, ya que las demoras pueden generar abandono de transacciones y pérdida de ingresos.









