La inteligencia artificial dejó de ser una conversación sobre el futuro para convertirse en una prioridad concreta para empresas y organismos públicos. Según la mirada de Dell Technologies, el verdadero cuello de botella ya no pasa por experimentar con nuevos modelos, sino por lograr que esos proyectos generen impacto real en el negocio. En ese escenario, la compañía apuesta a una estrategia centrada en su ecosistema de partners, con el objetivo de acelerar la adopción tecnológica y acompañar la modernización de la infraestructura de las organizaciones.
En diálogo con ITSitio, Mauricio Chacón, Country Manager para Argentina, Chile, Bolivia, Uruguay y Paraguay de Dell Technologies, analizó el presente del mercado local, las oportunidades que abre la inteligencia artificial, el rol que tendrán los canales en esa transformación y las principales tendencias tecnológicas que marcarán los próximos años.
Argentina, un mercado preparado para acelerar la adopción de IA
Dell Technologies cerró un primer semestre muy positivo tanto a nivel global como regional. La compañía registró trimestres récord impulsados por el crecimiento de todas sus líneas de negocio, desde servidores y almacenamiento hasta PCs, con una fuerte demanda asociada a proyectos de inteligencia artificial.
Para Chacón, Argentina reúne condiciones especialmente favorables para aprovechar esa ola tecnológica. El ejecutivo destacó el nivel de conectividad del país, la adopción digital y el posicionamiento que mantiene en distintos índices regionales de inteligencia artificial como factores que crean un terreno fértil para acelerar nuevos proyectos.
“Argentina tiene una sólida base para capturar toda esta oportunidad. Vemos una muy buena infraestructura digital construida durante los últimos años y eso nos permitió desarrollar proyectos tanto con organizaciones públicas como privadas”, afirmó.
El canal, en el centro de la estrategia
Lejos de tratarse de una iniciativa reciente, Chacón aseguró que la relación con los partners viene profundizándose desde hace casi una década. Según explicó, la clave estuvo en construir un programa estable, con reglas claras y una estrategia consistente en el tiempo.
Según dijo, Dell sostiene la convicción de desarrollar el mercado argentino a través de distribuidores y resellers. “La clave ha sido la comunicación y la consistencia. Nuestros partners saben cuál es nuestra estrategia y que vamos a seguir ejecutándola en el tiempo”, sostuvo.
Pero el desafío actual ya no consiste únicamente en vender tecnología. Los clientes demandan socios capaces de resolver problemas cada vez más complejos, que integren infraestructura, nube, ciberseguridad, almacenamiento e inteligencia artificial en una propuesta unificada.
Por eso, Dell busca ayudar a sus partners a ampliar capacidades, desarrollar nuevas especialidades y transformarse en asesores tecnológicos con una mirada mucho más integral del negocio.
El verdadero desafío: convertir pilotos en proyectos productivos
Si hubo un concepto que Chacón repitió durante toda la conversación fue el de llevar la inteligencia artificial a producción.
El ejecutivo considera que la mayoría de las organizaciones ya superó la etapa inicial de exploración. Hoy existen pilotos, pruebas de concepto e incluso casos exitosos aislados. El problema aparece cuando llega el momento de escalar esas iniciativas para que transformen realmente la operación de una empresa.
“El gran desafío es convertir pilotos en resultados que impacten el negocio. Ahí es donde necesitan ayuda los clientes y donde también debemos acompañarlos nosotros junto con nuestros partners”, explicó.
Según detalló, esa realidad atraviesa tanto al sector privado como al público. Muchas organizaciones ya entendieron el potencial de la IA, pero todavía buscan la mejor forma de integrarla en procesos productivos que generen eficiencia, productividad o mejoras concretas en la atención de usuarios y ciudadanos.
Gobierno, minería y energía lideran los casos de uso
Aunque el interés por la inteligencia artificial atraviesa prácticamente todas las industrias, Dell identifica algunos sectores que avanzan con mayor velocidad. En el ámbito público, Chacón destacó proyectos vinculados con el Poder Judicial y otros organismos estatales que buscan automatizar procesos y mejorar la disponibilidad de información para ciudadanos y funcionarios.
En el sector privado aparecen especialmente oil & gas, minería, banca y telecomunicaciones. Allí la IA comienza a utilizarse para fortalecer la seguridad física de los trabajadores mediante monitoreo inteligente, análisis de imágenes y control de operaciones, además de optimizar procesos para ganar eficiencia.
También observó un creciente interés por asistentes inteligentes destinados a empleados y herramientas que permitan automatizar tareas repetitivas dentro de grandes organizaciones.
AI Factory, la apuesta para acelerar la implementación
Para ayudar a que esos proyectos lleguen efectivamente a producción, Dell desarrolló el concepto de AI Factory, un framework que integra infraestructura, software, datos y servicios dentro de una arquitectura preparada para desplegar inteligencia artificial.
En lugar de partir desde cero, los partners pueden tomar esa base tecnológica, complementarla con sus propios servicios y transformarla en soluciones listas para responder a necesidades específicas de cada cliente. “AI Factory es una fábrica para desarrollar, desplegar y escalar inteligencia artificial dentro de las organizaciones”, resumió Chacón.
El ejecutivo explicó que esta aproximación permite trabajar sobre casos de uso ya validados, lo que reduce tiempos de implementación y facilita la adopción empresarial. La modalidad de consumo puede variar según cada proyecto, incluyendo esquemas financiados cuando resulta necesario.
La renovación de PCs ya no pasa por la obsolescencia
Uno de los segmentos en los que Dell detecta una oportunidad importante es el mercado de computadoras personales. De acuerdo con Chacón, aproximadamente un tercio de la base instalada en Latinoamérica ya supera los cuatro años de antigüedad, una situación que también se replica en Argentina.
Sin embargo, cree que el argumento comercial ya no debería centrarse únicamente en la renovación por obsolescencia. La incorporación de PCs con capacidades de inteligencia artificial abre la posibilidad de mejorar la productividad de los usuarios, acelerar tareas y aprovechar nuevas funciones que antes no estaban disponibles.
“No queremos que el cliente renueve solamente porque el equipo quedó viejo. Queremos que lo haga porque la nueva tecnología impacta directamente en la productividad de las personas”, aseguró.
Si bien algunos sectores avanzan más rápido que otros, Chacón afirmó que cada vez son más las empresas que empiezan a demandar este tipo de dispositivos impulsadas por necesidades concretas del negocio y no solo por campañas de concientización del canal.
Las tres tendencias que marcarán los próximos años
Más allá de la inteligencia artificial, Dell identifica tres grandes ejes tecnológicos que concentrarán buena parte de las inversiones corporativas.
El primero es la modernización del puesto de trabajo, adaptando dispositivos y herramientas a nuevas formas de trabajo que ya no dependen solo de una oficina tradicional.
El segundo apunta a la transformación del data center: arquitecturas multinube, edge computing y estrategias de ciberresiliencia que permitan mantener operativas las funciones críticas incluso frente a incidentes de seguridad.
El tercero, naturalmente, es la aceleración de la inteligencia artificial, donde AI Factory aparece como una de las principales apuestas de la compañía.
Según Chacón, estas tres tendencias están profundamente conectadas y responden a un mismo objetivo: ofrecer infraestructura capaz de acompañar la transformación digital que hoy exigen las organizaciones.
Una apuesta sostenida por el mercado argentino
Pese al contexto económico local, Dell asegura que continuará apostando al desarrollo del mercado argentino. Chacón sostuvo que la compañía prefiere concentrarse en aquellas variables sobre las que realmente puede actuar, en fortalecer la relación con su ecosistema de partners y acompañar las necesidades concretas de cada cliente.
En paralelo, uno de sus objetivos personales desde que asumió la conducción de la operación regional en febrero ha sido recorrer el mercado, conocer de primera mano las necesidades de los canales y reforzar el trabajo interno del equipo.
“Nuestra convicción es seguir desarrollando el mercado argentino junto a los partners. Esa estrategia forma parte de nuestro ADN y la vamos a seguir ejecutando con consistencia”, remarcó.









