A un par de semanas del lanzamiento oficial del nuevo sistema operativo de Microsoft, muchos vendors de hardware están actualizando sus drivers para estar listos para la gran migración. Entre esos vendors se incluye a AMD, empresa que acaba de liberar drivers Catalyst que aseguran plena compatibilidad con Windows 10 para sus GPUs y APUs vigentes.
Además de hacer que las GPUs y APUs de AMD funcionen con el nuevo sistema operativo de Microsoft, la versión 15.7 de los drivers soporta DirectX 12 y mejora varios aspectos del hardware. Los drivers Catalyst 15.7 además soportan la tecnología de AMD que evita la fragmentación de la pantalla, llamada Freesync.

Otra característica de los drivers, llamada Frame Rate Target Control (control de índice de cuadros objetivo), utilizada para que los usuarios establezcan el índice de cuadros máximo para los juegos, extiende su soporte a placas más antiguas, desde la gama R7 hacia arriba, cubriendo todo lo mejor o más nuevo. Esto último significa que los usuarios de placas “antiguas” no estarán gastando poder de GPU (y electricidad) para jugar juegos a cientos de cuadros por segundo si sus monitores no pueden alcanzar tales índices.
Esas mismas GPUs R7 260 o posteriores (incluyendo a las APUs 7400K y posteriores) con los nuevos drivers soportan Virtual Super Resolution (VSR). Actuando como un súper mecanismo de anti-aliasing, VSR consigue una renderización a mayores resoluciones de lo que permite la pantalla, antes de escalar las imágenes hacia abajo. Esto logra un espacio de escritorio Windows más nítido, junto con una mayor calidad de detalles visuales en los juegos para usuarios de placas antiguas.
Microsoft participó del anuncio de AMD, acompañando a ésta en su excitación. “Estamos entusiasmados con lo que AMD está aportando a los juegos con las nuevas capacidades de los más recientes drivers AMD Catalyst”, dijo Kam VedBrat, gerente de programa en Microsoft. “Con pleno soporte para DirectX 12 y WDDM 2.0 en estos nuevos drivers Catalyst para APUs AMD y procesadores gráficos Radeon, los usuarios se benefician de un escalamiento mejorado del multithreading y del uso de CPU, además de una reducción de la carga sobre la GPU y, en definitiva, juegos de mayor riqueza visual y más atractivos”.









