Al dar a conocer su informe titulado “World War C: Qué hay detrás de los ciberataques actuales que han afectado a las naciones”, FireEye planteó que, frente a las pugnas entre naciones que hoy suceden a través de internet, hay poco que se pueda hacer dentro del marco legal, por lo que se hace necesario entender las geopolíticas de cada región.
Las armas cibernéticas están siendo usadas como una ventaja en un conflicto en el mundo real, aseguró Kenneth Geers, analista Senior de Amenazas Globales de FireEye. Las regiones tienen su propio conjunto de armas cibernéticas, que van a utilizar en su beneficio cuando se trate de un conflicto o para ayudar a sus aliados, por lo que, agrega, toda vez que los ataques son localizados y analizados, entender las geopolíticas de cada región puede ayudar en la defensa cibernética.
“El mayor reto para defenderse, disuadir o tomar represalias, es el problema para identificar correctamente al perpetrador. Los misiles balísticos tienen dirección de retorno”, dijo John Arquilla, de la Escuela Naval de Postgrado. “Pero los virus y gusanos informáticos, así como los ataques de denegación de servicio con frecuencia emanan detrás de un velo de anonimato. La mejor técnica para penetrar dicho velo es la hábil mezcla de técnicas forenses ‘back hacking’, con un amplio y profundo conocimiento de las culturas y objetivos geopolíticos de otros”, comentó.
Los ataques cibernéticos se han probado asimismo como una forma barata y altamente rentable para defender la soberanía nacional y reflejar su poder. Las características clave de algunas regiones son:
• Asia-Pacifico. El hogar de hackers burocráticos, tales como “Comment Crew” quienes lanzan ataques de fuerza bruta y son continuos.
• Rusia/Europa del Este. Estos ciberataques son más avanzados tecnológicamente y con un nivel muy alto y efectivo de evadir la detección.
• Medio Oriente. Estos ciber criminales son dinámicos, creativos, utilizan la ingeniería social y el engaño para persuadir a los usuarios y así comprometer sus computadoras.
• Estados Unidos. Las campañas de ciber ataques más complejas, dirigidas y rigurosamente diseñadas al día de hoy.
Además, el reporte menciona factores que podrían cambiar el panorama de la seguridad cibernética del mundo en el corto y mediano plazo, tales como:
• La interrupción de la infraestructura crítica nacional está devastando lo suficiente, tanto al grado de obligar a los agentes de amenazas a repensar el poder de los ataques cibernéticos.
• Un tratado de armas cibernéticas podría detener el uso de ataques cibernéticos.
• La privacidad del PRISM, el programa de vigilancia electrónica desvelado por Snowden, podría frenar ciberataques patrocinados por el gobierno de Estados Unidos y en el mundo.
• Los nuevos actores en el escenario cibernético son, sobre todo, Brasil, Polonia y Taiwán.
• Focalización en el desarrollo de métodos de evasión para evitar eludir la detección.
“Un ataque cibernético, visto desde afuera de su contexto geopolítico, permite muy poco margen de maniobra legal para el Estado que se defienda”, comentó Thomas Wingfield, del Centro Marshall. “Las campañas que se llevan a acabo por un grupo y lo hacen ver que se realiza por otro, así como la misma naturaleza de Internet, hacen que sea un juego táctico perdido. Sin embargo, la atribución estratégica, la fusión de todos los recursos de inteligencia sobre una amenaza potencial, permite un mayor nivel de confianza y más opciones para el tomador de decisiones. Y una atribución estratégica comienza y termina con el análisis geopolítico”.
Para descargar el informe completo, visite:http://www.fireeye.com/resources/pdfs/fireeye-wwc-report.pdf









