
Es que con miras hacia el mundo móvil de dispositivos cada vez más pequeños y potentes, el mundo corporativo comienza a adaptar lo que los consumidores tienen hace algún tiempo: la capacidad de desplegar cualquier tipo de herramienta y función desde un dispositivo tan diferente como un smartphone, tablet o notebook sin que sus funciones se vean alteradas o limitadas. Cabe destacar que para 2015 se espera que existan más de 15 mil millones de dispositivos conectados a la red, muchos de ellos desde entornos laborales. Para la región de Latinoamérica, se espera que este 2014, del total de tabletas compradas, 20% sean destinadas al uso corporativo, lo que comprueba el creciente incremento en la adopción de los dispositivos móviles en este campo.
La revolución tecnológica de la movilidad no se limitó al acceso omnipresente del correo electrónico u otras herramientas de mensajería, sino que desafió a las compañías a enfrentarse a una nueva generación de políticas relativas a la tecnología en el lugar de trabajo.
Si bien el BYOD (Bring Your Own Device) significó la primera oleada de dispositivos móviles y personales en el entorno laboral, fue sólo la primera parte de una tendencia que ha llegado para quedarse. Aún creciendo en la región, ahora también las compañías están adoptando el llamado “Mobile First”, es decir, preparar la infraestructura de la compañía y sus herramientas internas para el mundo del ejecutivo conectado -y no necesariamente desde su PC de escritorio-. De hecho, según los datos reportados por IDC (International Data Corporation) en 2013, 47% de las compañías de los países de Latinoamérica cuentan con plataformas de gerenciamiento de control del uso de dispositivos móviles para uso personal en el ámbito corporativo.
“Gracias a la miniaturización y crecimiento en capacidad de las últimas generaciones de procesadores, fue posible convertir a los dispositivos móviles en no sólo herramientas de consumo de contenido, sino que de creación y modificación incluso en entornos corporativos, donde se exigen mayores requerimientos tanto de potencia como de seguridad, dos características que estos equipos incluyen desde la fábrica”, dijo Vicente Millán, Gerente de Desarrollo de Mercado en Intel Chile.
Un estudio encargado por McAfee a compañías de México durante el 2012 reveló que un 58% de los responsables de la toma de decisiones de TI, como administradores, consultores y analistas de seguridad, asegura que las causas que justifican la consumerización de las TI son el aumento de la productividad de los empleados, y la mejora de la flexibilidad y el tiempo de respuesta. Considerando que las compañías están poniendo cada vez más sus esfuerzos en tener una infraestructura que soporte una amplia gama de dispositivos móviles, es necesario conocer cuáles serán aquellas que nos permitirán aprovechar un desempeño ideal de las nuevas plataformas corporativas.
Entre ellas, equipos como los 2 en 1, tablets de última generación e incluso smartphones, que gracias al crecimiento exponencial de su poder de procesamiento, ya equiparan a un PC de escritorio en las tareas de oficina más habituales. En el caso de las tablets, ya tienen tasas de penetración de 12% a 30% entre los ejecutivos de Latinoamérica, que las usan como un complemento para las PCs tradicionales, de acuerdo con el Techaisle Mobility Adoption & Trends. Entre los empleados que más las utilizan, están los altos gerentes y el personal de ventas.









